POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS).
Sin duda alguna que para la gran mayoría de los parragueses será una novedad conocer la información de que el fundador de la afamada y célebre Compañía Asturiana de Comedias haya nacido en Arriondas.
Así ocurrió el día 10 de enero de 1904 y fue inscrito en el Registro Civil de Arriondas tres días después; certeza que contradice las biografías y reseñas de prensa y otros medios de comunicación en los que se afirma que José Manuel nació un año antes, en 1903.
Su padre Aniano Rodríguez Gregorio tenía 25 años, era natural de Cabañas de Sayago -municipio español de la provincia de Zamora- y aparece registrado en Arriondas como empleado en la nueva estación de la Compañía de Ferrocarriles Económicos de Asturias, cuyos primeros trenes llegaron a Arriondas el día 23 de mayo de 1903, doce años después de haberlo hecho a Infiesto y dos años antes de arribar a Llanes, ya en 1905.
Su madre fue Emilia Loredo Sánchez, de 32 años -natural del concejo de Nava- aparece citada en el Registro Civil de Parres, en Arriondas, también como empleada en la nueva estación del ferrocarril. Como es lógico se citan en el documento los nombres de sus abuelos, abuelas y otros detalles.
Su bautismo tuvo lugar en la antigua iglesia de la parroquia de San Martín de Cuadroveña, dado que el actual templo situado en Arriondas no se abrió al culto hasta el año 1925.
Desde muy niño José Manuel Rodríguez Loredo se trasladó a vivir a Gijón, donde comenzó a destacar como actor y dramaturgo, considerado históricamente como el fundador de la prestigiosa Compañía Asturiana de Comedias.
Aunque los orígenes de esta compañía de teatro costumbrista se remontan de forma documentada a una mítica representación en el Teatro Campoamor de Oviedo en el inicio de los años 20 del pasado siglo, Rodríguez Loredo fue el impulsor principal que dio estructura a la agrupación original desde muy joven.
En Oviedo subieron a las tablas tres piezas de Pachín de Melás: “Los rapazos cantariegos”, “La herencia de Pepín” y “La Sosiega”.
José Manuel hizo pareja en multitud de representaciones teatrales con la no menos famosa actriz Rosario Trabanco, nacida en Gijón en 1903.
Bajo la dirección del parragués la compañía realizó importantes actuaciones en diversas localidades, incluyendo una célebre gira benéfica en 1937 destinada a recaudar fondos para el Socorro Rojo Internacional.
Tras la Guerra Civil -con la correspondiente censura a los textos teatrales- también representaron obras a beneficio de Auxilio Social, pues la versatilidad de estas compañías de teatro solía ser habitual, así tuvieron que tratar temas absolutamente apolíticos relacionados con los hábitos y tradiciones asturianas más costumbristas.
El que había nacido en Arriondas en 1904 falleció con tan solo 42 años en 1946 y su entierro en Gijón fue multitudinario, como recogieron las fotografías publicadas en la prensa y recogidas en el Museo del Pueblo de Asturias, ubicado en esa misma ciudad.
Parece que el parragués pidió que en su ataúd se introdujese el traje y las madreñas que tantas veces había utilizado en las representaciones de la famosa obra “Los amores de Ximielga”, además de su inseparable librito de papel de fumar, junto con un mechero.
La Compañía Asturiana de Comedias tuvo sus “años dorados” en la década de los años cincuenta. Llenaban teatros y salones en ciudades, villas y pueblos de toda España. Sus representaciones aguantaban semanas en la cartelera, y hasta disfrutaron de una gira americana: Cuba, República Dominicana y Puerto Rico.
Tras la época inicial de Rodríguez Loredo y un posterior parón en los años 70, la agrupación resurgió con fuerza en 1986 como Asociación Cultural, manteniendo viva hasta la actualidad la tradición y el uso de la lengua asturiana en las tablas.
Algunos componentes de la actual Compañía Asturiana de Comedias actuaron en Arriondas en la recreación de la zarzuela “La Gran Vía”, bajo la dirección de Sergio Vázquez Castañón, además de acudir a representar algunas de sus obras en varias ocasiones.
Sus nietas María Jesús y Begoña Rodríguez donaron al Museo del Pueblo de Asturias su legado documental, fotográfico y de la cartelería teatral más antigua de Asturias, el cual consta de cientos de documentos datados entre 1928 y 1946, como las 110 obras de teatro mecanografiadas y manuscritas de los autores más afamados de la época.
Todos habían permanecido en la familia por iniciativa de José Manuel Rodríguez Barrera, hijo del actor, fallecido el 15 de agosto de 2016.
FUENTE:https://www.facebook.com/franciscojose.rozadamartinez
