POR EDUARDO JUÁREZ VALERO, CRONISTA OFICIAL DE REAL SITIO DE SAN ILDEFONSO (SEGOVIA).
Juana I de Castilla podría no haber estado loca. O, al menos, su supuesta locura podría no explicar por sí sola el destino de una reina que terminó apartada del poder durante décadas. Detrás de su historia hubo intereses políticos, disputas por la Corona y una imagen que, con el paso del tiempo, contribuyó a convertirla en uno de los personajes más controvertidos de la historia de España. El historiador y escritor Eduardo Juárez Valero subraya que su locura nace de su faceta política y no tanto como algo psiquiátrico.
Esta es una de las cuestiones que plantea Juárez Valero en su último libro, ‘Juana de Castilla: conspiración, locura y poder en la Castilla renacentista’, que se ha presentado este miércoles en Toledo. La obra invita a reflexionar sobre la figura de esta reina a través de una reconstrucción rigurosa y fiel de su vida. El autor ha trabajado durante cerca de tres años y medio en el libro.
Basta de llamarla Juana ‘la Loca’. De esta premisa ha partido la charla que ha mantenido Juárez Valero junto con la periodista, y también escritora, Nieves Concostrina. Ambos han analizado el papel de la monarca a lo largo de la historia. El constructo del personaje se crea en el siglo XIX, cuando en España reinaba otra mujer.
El escritor Eduardo Juárez Valero ha presentado en Toledo su último libro ‘Juana de Castilla: conspiración, locura y poder en la Castilla
renacentista’ en el que estudia a la hija de los Reyes Católicos
El libro se ha presentado en la Fundación Ortega-Marañón – Foto: La Tribuna
La intención de la obra es establecer el poder político que desarrolló la hija de los Reyes Católicos, «extraer el fenómeno de la locura» que se asocia a las mujeres cuando tienen poder, afirma el escritor.
La investigación ha dilucidado el papel importante que desarrolla la monarca. Juárez Valero la define como «la reina de todo, que nunca reinó nada». Añade que todos los reyes que han existido en España descienden de ella. Sin ella no habría ni Estrasburgos ni Borbones.
