POR JOAQUIN MUÑOZ CORONEL, CRONISTA OFICIAL DE CORRAL DE CALATRAVA Y POZUELO DE CALATRAVA (CIUDAD REAL).
Hoy celebramos la festividad de Santa Teresa de Jesús. Una figura y un nombre de gran calado en la historia, la tradición y también la religiosidad de nuestro país. Pero que en la vecina localidad de Malagón alcanza niveles casi estratosféricos… No en vano en Malagón se encuentra el Convento de San José, las tercera de las Fundaciones de las Carmelitas Descalzas… Y el único edificio construido expresamente para este fin, y con la influencia y directrices emanadas de la Santa, que fue testigo y copartícipe de su diario devenir. La relación entre Santa Teresa de Jesús y la villa de Malagón, es uno de los capítulos más destacados en la historia de la Reforma del Carmelo Descalzo. Y la presencia de Santa Teresa en Malagón, se presume, se siente, y hasta casi se palpa.
2- Santa Teresa2
En el caso que nos ocupa, y desde la más tierna infancia, llegamos a conocer la huella que Teresa de Ahumada había dejado en nuestro corazón. Gracias una tía paterna, que profesó en el Convento del Palacio de los Marqueses de García Laso de la Vega, en Cuerva (Toledo). Tras un larguísimo viaje en tren que comenzaba a las cinco de la madrugada en Puertollano, y terminaba con el autobús en Cuerva casi catorce horas después… Allí nos recibían los caseros o encargados de la Hospedería del Convento, Marcelino y Plácida, y su hija Teresa. La campana comunicaba la hospedería con la clausura, y sonaba para hacer saber que los familiares de la hermana María Luisa de San José (en el mundo, y antes de profesar, llamada Armenia), habían llegado.
3-Santa Teresa3
CARMELITAS DE CUERVA (TOLEDO)
Al día siguiente comenzaban las visitas al convento propiamente dicho, haciendo sonar la campana, y respondiendo a la Tornera (“Ave María Purísima – Sin pecado concebida”)… El Refectorio servía de sala de visitas, al otro lado de una doble reja con más de un metro de separación. Desayuno y almuerzo tenía lugar allí, y entre las visitas y el almuerzo, una hora de “Recreación”. Allí se mostraban las hermanas -bajo la atenta mirada de la madre superiora- en una alegría natural. Monjas de Galicia, de Andalucía o de otras regiones, hablaban de sus músicas y sus experiencias con Dios, a veces con algunos cánticos regionales en un ambiente distendido…
4-Santa Teresa Teresa2
Finalmente, de este programa tan lejano ya en el tiempo, quiero recordar expresamente unos cuadritos, pintados por una monjita muy diestra con el óleo, y colgados en la pared del Refectorio… Eran poemillas de Santa Teresa, que personalmente nos dejaban impactados. Puede que algún día relatemos mejor estas experiencias y emociones… Hoy recordaremos que las letrillas de Santa Teresa de Jesús son poesías de tono popular, ágil, y a menudo con estribillo, escritas para ser cantadas en el convento, durante las festividades o recreaciones con sus hermanas carmelitas. En ellas vuelca su devoción con un lenguaje sencillo, directo y profundamente humano.
5-Santa Teresa. El éxtasis místico
Clave de lectura. Santa Teresa tuvo frecuentes desencuentros, y vivencias con los “letrados” e inquisidores de su época. Pero, sin despreciar la verdadera teología cuando va acompañada de humildad, la Santa defiende que el conocimiento interior de Dios (la experiencia del amor), supera con creces cualquier saber puramente teórico o especulativo.
6-San Juan de la Cruz y Santa Teresa.
Rasgos principales de las letrillas teresianas
Origen comunitario. Se componían para la vida cotidiana de la reforma carmelita, a menudo para animar las horas de recreación.
Uso del estribillo. La repetición de versos permitía a las monjas cantar en coro, y recordar fácilmente las verdades espirituales.
Lenguaje llano. A diferencia de la poesía culta del Renacimiento, utiliza metros cortos (octosílabos, hexasílabos) y expresiones muy coloquiales.
7-Teresa de Jesús. Glosas, visiones y el rostro
Teresa de Jesús. Glosas, visiones y el rostro
Pero en este momento, concluiremos con dos fragmentos de esas letras teresianas, que siempre he tenido presente:
“Hermano, una de dos,
O no entrar, o hablar de Dios…
Que en la Casa de Teresa,
esta ciencia se profesa”.
Era un “aviso a navegantes”. Pero que producía un efecto parecido a este otro:
“La ciencia calificada,
es que el hombre en gracia acabe.
Porque al fin de la jornada,
aquel que se salva sabe,
y el que no, no sabe nada”.
8-Teresa en Ávila
RELACIÓN HISTÓRICA Y ORIGEN
• El mecenazgo de Doña Luisa de la Cerda: Tras sus primeras fundaciones en Ávila y Medina del Campo, Santa Teresa entabló amistad en Toledo con Doña Luisa de la Cerda, I Sra. de Malagón, quien promovió y financió la edificación del convento en sus tierras manchegas.
• Santa Teresa llegó por primera vez a la villa de Malagón el 1 de abril de 1568. Y en un primer momento se alojó provisionalmente en las Casas de la Quintería, mientras planificaba el nuevo inmueble.
• Diseño e inicio de las obras: A diferencia de sus fundaciones previas, donde adaptó casas o edificios ya existentes, en Malagón eligió un olivar a las afueras del pueblo y supervisó la construcción de un convento trazado desde cero, según las exigencias de austeridad y clausura de la orden.
9-Malagón.Convento San José. Fundado por STJ
Lugares destacados en la villa ligados a la Santa
• El Convento de San José. La iglesia conventual alberga un destacado retablo mayor barroco del siglo XVIII dedicado a la Santísima Trinidad. Sigue habitado por una comunidad de Carmelitas Descalzas.
• La Piedra de la Santa. Frente al templo se conserva una piedra donde, según la tradición popular, Santa Teresa solía sentarse a descansar y observar el avance de las obras.
• Centro Cultural y Museo de Santa Teresa. Espacio dedicado a difundir el legado y la huella teresiana a su paso por tierras manchegas.
10-Malagón. Fachada Convento
Para conocer el patrimonio teresiano en Malagón, la visita principal se realiza en el Museo de Santa Teresa, ubicado en el propio Convento de San José. Después, existen dos maneras principales de recorrer los pasos de la Santa por la zona:
1. Ruta Urbana «Caminando con Teresa» (Malagón)
Recorrido a pie por el casco histórico de la villa que conecta los puntos clave ligados a su estancia:
• Piedra de la Santa: Ubicada frente al convento, donde la tradición indica que descansaba.
• Casas de la Quintería: Lugar de primera residencia provisional de la Santa en 1568.
• Glorietas y Plazas Teresianas: Paradas emblemáticas como la Plaza del Ayuntamiento y la Glorieta Melchor Cano.
11-Malagón. Puerta del Encuentro
2. Huellas de Teresa de Jesús (Ruta Nacional)
Malagón forma parte de la red de ciudades teresianas que unen los 17 municipios donde Santa Teresa dejó su impronta fundacional en España.
• Conexiones regionales: En la provincia de Ciudad Real y alrededores, la ruta conecta con Toledo y Pastrana (Guadalajara), además de integrar caminos de peregrinación hacia Ávila y Alba de Tormes.Consultar atlas
12-Malagón. Puerta del Encuentro2
BREVE BIOGRAFÍA DE SANTA TERESA
Teresa de Cepeda y Ahumada (Ávila, 1515 – Alba de Tormes, 1582), conocida como Santa Teresa de Jesús, fue una monja, escritora mística y reformadora religiosa española, considerada una de las figuras clave del Renacimiento e Historia de la Iglesia.
Infancia y juventud. 1515 – 1535
Nacida en el seno de una familia de hidalgos de origen judeoconverso, destacó desde niña por su carácter apasionado y su lectura de vidas de santos y libros de caballerías. En 1535 ingresó en el Convento de la Encarnación de Ávila.
Enfermedad y conversión mística. 1538 – 1554
Sufrió graves problemas de salud, que la dejaron paralítica casi tres años. Durante su recuperación comenzó a practicar la oración mental, y a experimentar vivencias místicas y visiones, que transformaron su vida interior.
Reforma del Carmelo. 1562 – 1582
Impulsó la reforma de la Orden del Carmen para retornar a la austeridad original, fundando las Carmelitas Descalzas. Inició su labor en Ávila (1562) y, a lo largo de 20 años, recorrió España fundando 17 monasterios (entre ellos Toledo, Pastrana, Malagón y Valladolid), colaborando estrechamente con San Juan de la Cruz.
Fallecimiento y legado. 1582 – Actualidad
Falleció el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes (Salamanca), siendo canonizada en 1622, y proclamada la primera mujer Doctora de la Iglesia por el papa Pablo VI en 1970.
UNA INFANCIA AVENTURERA
Con su hermano Rodrigo de Cepeda, siendo apenas unos niños (Teresa tenía alrededor de siete años y Rodrigo dos años más que ella), la lectura compartida de vidas de santos e historias de mártires, encendió en ellos un deseo ferviente de morir por su fe. Con esa idea en mente, ambos decidieron escaparse en secreto de su casa en Ávila con la intención de “llegar a tierra de moros”, para ser decapitados y así alcanzar el martirio e ir directamente al Cielo… Sin embargo, su aventura duró poco: su tío, Francisco de Cepeda, los descubrió y devolvió salvos a su casa.
La frase y el Libro de la Vida
Es precisamente en el contexto de este episodio, donde nace el pensamiento del «para siempre, siempre, siempre». Al reflexionar sobre la eternidad de las penas del infierno y el gozo del Cielo, los dos hermanos repetían fascinados esa frase. Santa Teresa lo relató años después en el Capítulo 1 de su Libro de la Vida:
“Juntábame con éste mi hermano a leer vidas de santos […] Concertábamos irnos a tierra de moros, pidiendo por amor de Dios, para que nos descabezasen allí. […] Juntándonos entrambos a considerar qué pena tendría la que durase para siempre, y el gozo que se tendría para siempre… Espantábannos mucho estos pensamientos, y concertábamos de decir muchas veces: ¡Para siempre, siempre, siempre! En decir, esto mucho tiempo, que me haría el Señor merced, que se me imprimiese en este camino de la verdad”.
OBRAS LITERARIAS DE SANTA TERESA
Su estilo destaca por ser directo, coloquial y pedagógico, escrito desde la experiencia personal para guiar a sus monjas en la vida contemplativa.
• Libro de la Vida (1565): Autobiografía espiritual en la que narra su proceso de conversión interior, sus primeras visiones místicas y la famosa alegoría del «riego del huerto», que explica las cuatro formas de oración mental.
• El Camino de Perfección (1566): Manual práctico donde expone las virtudes fundamentales para la vida contemplativa: la pobreza, el amor al prójimo, el desapego y la humildad, rematado con una célebre meditación sobre el Padrenuestro.
• Las Moradas o El Castillo Interior (1577): Su obra teológica maestra. Utiliza la metáfora de un castillo de diamante con siete estancias o «moradas» para ilustrar el viaje del alma desde el exterior (el pecado y la distracción) hasta el centro mismo (el matrimonio espiritual con Dios).
• El Libro de las Fundaciones (1573-1582): Crónica histórica e itinerario de sus viajes por España creando monasterios, llena de observaciones humanas, dificultades logísticas y anécdotas de la época.
• Poesía y Epistolario: Escribió versos conocidos por su sencillez lírica («Vivo sin vivir en mí / y tan alta vida espero / que muero porque no muero»), y conservó cerca de quinientas cartas de gran valor histórico e institucional.
OBRAS LITERARIAS FUNDAMENTALES
Además de su labor organizativa, destacó como una de las grandes maestras de la literatura en castellano:
• Libro de la Vida: Obra autobiográfica sobre su itinerario espiritual y experiencias místicas.
• El Camino de Perfección: Guía de consejos prácticos y espirituales para sus monjas.
• Las Moradas (El Castillo Interior): Su cumbre teológica, donde describe el alma humana como un castillo de siete estancias a través de las cuales se progresa hacia la unión con Dios.
La producción literaria de Santa Teresa, y su alianza doctrinal y espiritual con San Juan de la Cruz, constituyen la cumbre de la mística castellana del Siglo de Oro.
RELACIÓN CON SAN JUAN DE LA CRUZ
Se conocieron en Medina del Campo en 1567. Juan de Yepes era entonces un joven fraile carmelita recién ordenado, que contemplaba trasladarse a la Cartuja buscando mayor austeridad. Teresa lo convenció para quedarse, y liderar la rama masculina de la Reforma del Carmelo Descalzo.
• Complementariedad y roles. Teresa aportó la visión ejecutiva, la madurez espiritual y el liderazgo organizativo; Juan aportó una profunda solvencia teológica (formado en Salamanca) y una rigurosa dirección de almas.
• La fundación de Duruelo (1568). San Juan de la Cruz inició la reforma masculina en una humilde alquería deÁvila, convirtiéndose en el primer carmelita descalzo.
• Confesor en la Encarnación (1572-1577). Teresa solicitó que Juan fuera el confesor del gran convento de la Encarnación de Ávila, para ayudar a reformar la comunidad. Durante estos años compartieron vivencias místicas, de profunda sintonía espiritual.
• Tolerancia y estima mutua. Pese a la diferencia de edad (ella le sacaba 27 años), Teresa se refería a él cariñosamente en sus cartas como «su mediecillo fraile» (por su baja estatura), llamándolo también «padre de su alma» y admirando sin reservas la elevación de sus escritos (Cántico Espiritual, Noche Oscura del Alma).
Ambos reformadores sufrieron persecución y prisión por parte de los carmelitas calzados (los «mitigados»), pero mantuvieron una alianza doctrinal inviable de separar en el estudio de la mística española.
ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA
Pocas figuras en la historia occidental han logrado amalgamar con tanta brillantez, el éxtasis de la contemplación, y el pragmatismo de la acción… En una España del siglo XVI dominada por hombres, estructuras eclesiásticas rígidas, y el celo de La Inquisición, Teresa de Cepeda y Ahumada no solo levantó monasterios: refundó una forma de habitar la fe y la literatura.
1. Vida: La fragilidad convertida en fortaleza
Nacida en Ávila en 1515, la vida de Teresa no fue un camino plácido hacia la santidad. Estuvo marcada por la enfermedad grave —llegando a ser dada por muerta en su juventud— y por un largo periodo de sequía y contradicción interior, antes de alcanzar lo que ella denominó su “conversión definitiva”. Pero, lejos de aislarse del mundo real, recorrió los caminos de España en carros de mulas, para llevar a cabo 17 fundaciones.
Desafió el calor de la Mancha, el frío de las Castillas, la falta de fondos, la oposición de las autoridades locales, y las tensiones dentro de su propia orden. Su capacidad organizativa, su agudeza para los negocios y su liderazgo humano convirtieron lo que parecía un proyecto local, en una reforma de alcance universal.
2. Enseñanzas: Mística del día a día
La doctrina teresiana rompe con la idea, de que la espiritualidad pertenece únicamente a las élites intelectuales o a los ermitaños. Sus enseñanzas principales pivotan sobre tres pilares esenciales:
• La “determinada determinación”. Frente a la tibieza o la indecisión, Teresa aboga por el compromiso radical. Una voluntad firme para emprender cualquier proyecto, espiritual o vital.
• La oración como amistad. Definió la oración de forma célebre como “trato de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos que nos ama”. Despojó a la espiritualidad de fórmulas frías, para convertirla en un diálogo personal.
• Dios en lo cotidiano. Su famosa frase “También entre los pucheros anda el Señor”, resume su visión: el trabajo diario, los deberes domésticos, y el servicio a los demás, son tan sagrados como las horas de contemplación.
3. Huella y legado a través de los siglos
El impacto de Santa Teresa trasciende ampliamente el ámbito religioso:
• Hito literario. Es considerada una de las cumbres del Siglo de Oro español. Su prosa, caracterizada por la sencillez y la espontaneidad del lenguaje hablado, influyó profundamente en la literatura castellana.
• Reconocimiento histórico. En 1970, el papa Pablo VI la proclama primera mujer Doctora de la Iglesia, reconociendo la trascendencia de su pensamiento teológico.
• Red de Huellas de Teresa. En la actualidad, el itinerario de sus 17 Fundaciones constituye una red cultural, turística y de peregrinación, que conecta ciudades como Ávila, Toledo, Valladolid, Malagón o Salamanca.
EL GENIO DE LA COTIDIANIDAD
“Teresa de Jesús demuestra que la verdadera trascendencia no consiste en evadirse del mundo, sino en transformarlo desde dentro”. Pero lo que resulta verdaderamente fascinante de Santa Teresa, desde la perspectiva contemporánea, no es solo la elevación de sus escritos místicos, sino su impresionante humanidad y sentido práctico. En una época en que las mujeres estaban relegadas al silencio, o al espacio estrictamente privado, Teresa escribió, negoció con reyes y obispos, administró recursos, y fundó una de las reformas más influyentes de la cristiandad. Y lo hizo sin perder jamás el sentido del humor, la calidez con sus monjas, ni la empatía con los sufrimientos ajenos.
Teresa de Jesús no fue una mística alejada de la realidad, sino una mujer profundamente pegada a la tierra. Supo combinar una vida interior insondable, con la resolución táctica de quien tiene que buscar leña, negociar alquileres… y hasta defenderse de acusaciones injustas. En este siglo XXI, caracterizado por la prisa y la dispersión, su lección de introspección combinada, con acción decidida, sigue siendo, más de cuatro siglos después, un auténtico faro de lucidez.
LAS 17 FUNDACIONES
1. Ávila (1562). Monasterio de San José (su primera fundación), la Iglesia-Casa Natal y el Convento de la Encarnación.
2. Medina del Campo (1567). Convento de San José y lugar donde conoció al joven San Juan de la Cruz.
3. MALAGÓN (1568). Convento de San José, el único diseñado e iniciado desde su planta original bajo sus directrices directas.
4. Valladolid (1568). Monasterio de la Concepción del Carmen y su celda histórica.
5. Toledo (1569). Convento de San José y residencia en la casa de Doña Luisa de la Cerda, donde escribió parte del Libro de la Vida.
6. Pastrana (1569). Convento de San José y Convento del Carmen; marcado por la célebre disputa con la Princesa de Éboli.
7. Salamanca (1570). Casa donde habitó y compuso los versos “Vivo sin vivir en mí”.
8. Alba de Tormes (1571). Convento de la Anunciación, lugar donde falleció el 4 de octubre de 1582 y donde se conservan sus reliquias mayores.
9. Segovia (1574). Convento de San José, situado junto a la muralla y cercano al alcázar.
10. Beas de Segura (1575). Primera fundación teresiana en Andalucía (Jaén).
11. Sevilla (1575). Convento de San José del Carmen (conocido como El Carmen del Santo Ángel / Las Teresas), que conserva su retrato original pintado del natural.
12. Caravaca de la Cruz (1576). Monasterio de San José en la ciudad jubilar murciana.
13. Villanueva de la Jara (1580). Convento de Santa Ana en tierras conquenses.
14. Palencia (1580). Convento de San José, fundado en un periodo de gran madurez y dificultad personal.
15. Soria (1581). Convento de la Santísima Trinidad, a orillas del río Duero.
16. Burgos (1582). Convento de San José y Santa Ana, fundado bajo duras condiciones meteorológicas y de salud.
17. Granada (1582). Monasterio de San José, fundado bajo la supervisión de San Juan de la Cruz en nombre de Teresa.
LOS CONVENTOS DE ‘SAN JOSÉ’
Resulta curioso que una gran mayoría de los conventos fundados por la Santa, reciban el nombre de San José. Como el de Malagón. Cierto es que Santa Teresa de Jesús eligió para la inmensa mayoría de sus monasterios, la advocación de San José. Una actitud que se debe, a la gran devoción personal que Teresa de Jesús tenía hacia San José. A quien atribuía la curación de sus graves enfermedades juveniles, y a quien consideraba el “protector e intercesor por excelencia de su Reforma”. De hecho,
de las 17 Fundaciones femeninas que realizó en vida, 12 llevan el nombre de San José (directamente o en advocación compartida:
MONASTERIOS BAJO LA ADVOCACIÓN DE ‘SAN JOSÉ’
1. San José de Ávila (1562) – Su primera fundación.
2. San José de Medina del Campo (1567) – Segunda fundación.
3. San José de Malagón (1568) – Tercera fundación y único construido desde su planta original.
4. San José de Toledo (1569).
5. San José de Pastrana (1569).
6. San José de Salamanca (1570).
7. San José y San Julián de Segovia (1574).
8. San José del Salvador de Beas de Segura (1575) – Primera fundación en Andalucía.
9. San José del Carmen de Sevilla (1575) – Conocido popularmente como Las Teresas.
10. San José de Caravaca de la Cruz (1576).
11. San José de Palencia (1580).
12. San José y Santa Ana de Burgos (1582) – Su última fundación en vida.
2. MONASTERIOS CON ‘OTRAS ADVOCACIONES’
En los 5 monasterios restantes, la titulación respondió a compromisos de los mecenas, circunstancias locales o devociones concretas:
1. La Concepción del Carmen de Valladolid (1568).
2. La Anunciación de Alba de Tormes (1571) – Lugar donde falleció la Santa.
3. Santa Ana de Villanueva de la Jara (1580).
4. La Santísima Trinidad de Soria (1581).
5. San José y la Encarnación de Granada (1582) – Proyectado por la Santa, pero llevado a cabo en el terreno por San Juan de la Cruz y la Venerable Ana de Jesús.
La propia Teresa de Jesús explica su apego hacia San José en el Capítulo 6 del Libro de la Vida. Así explica Santa Teresa su vinculación con el santo: “Tomé por abogado y señor al glorioso San José y encomendéme mucho a él. […] No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa, que la haya dejado de hacer. Es cosa que espanta, las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado Santo…”. Lo cierto es que Teresa consideraba a San José como el “padrino y custodio de la Orden”… Y por esta razón encomendaba cada nueva casa a su protección.
Por cierto, Santa Teresa de Jesús o Santa Teresa de Ávila, es patrona de los escritores españoles, del Cuerpo de Intendencia del Ejército de Tierra de España; de los enfermos; de los carmelitas descalzos, y de las ciudades de Ávila y Alba de Tormes. Felicidades para todos ellos.
