POR RICARDO GUERRA SANCHO, CRONISTA OFICIAL DE ARÉVALO (ÁVILA)
Un libro contenido entre las obras de la exposición ´Credo´ está impreso en una imprenta de Arévalo. Este tema me hizo revisar mis archivos, las notas sacadas de las Actas del Concejo, en los que tengo una lacónica nota que ha dado vida y contenido a estas líneas.
Se trata de un acta del 26 de noviembre del año 1549, en el que se incluye una escueta nota en la que se indica que alguien quiere venir a montar una imprenta en esta villa, allá por aquellas fechas y que se refleja en esta anotación:´Ynprimidor / Este dia estando este consystorio pareçio Juº Sedeño y dixo que un ynpresor d libros se quiere benir a vibir a esta Villa aziendole esta Villa buen tratamiº luego los dichos Señores Justiçias y Rgº dixeron q atanto quel ofiº es priminente y deello viene mucho probecho aesta Villa q acordaban y acordaron que syel suso dicho se quiere benir a vibir aesta Villa que pa traelle q Juº Sedeño palas carretas le ofrezca dos ducados y enlo dela carga de leña que benido se tratara con el´.
No he localizado más datos al respecto en aquellos años, ni la identidad de aquel personaje, ni si aquel ´ympresor de libros´ lograría del concejo arevalense el buen tratamiento que pedía para instalarse en la villa. Lo que sí es importante es lo que se desprende de esas líneas, la relevancia que en Concejo con sus Justicias y Regidores a la cabeza daban a esta iniciativa, ´…los dichos Señores Justiçias y Rgº dixeron q atanto quel ofiº es priminente y deello viene mucho probecho aesta Villa…´
Arévalo en esas fechas de mediado el siglo XVI ya estaba en franca decadencia política, social y económica, con lo que una iniciativa de esta índole sería muy positiva para la población y su ansiada recuperación.
De cualquier forma, no dejaría de ser una anécdota curiosa si no hubiéramos encontrado otros datos posteriores que nos hablan de una imprenta en Arévalo. Se trata de la imprenta de Gerónimo Murillo, activa a mediados del s. XVII.
Cuando se fueron instalando en la exposición las obras que conformarían la muestra ´Credo´ de Las Edades del Hombre en Arévalo, en el templo de El Salvador, en el capítulo ´Creo en el Espíritu Santo´ y al pie del gran retablo de Juan e Isaac de Juni, se instaló en una vitrina un precioso libro cuya cartela denomina ´Frontispicio del Beato Fray Pedro de Alcántara y Franciscanos Descalzos´, procedente del Convento de la Purísima de MM. Mercedarias Descalzas de Toro (Zamora), cuyo interior de portada muestra un precioso grabado con numerosos franciscanos, obra del grabador Pedro de Villafranca y Malagón, esculpido en Madrid. Obra impresa ´En Areualo en la Emprenta de Geronimo Murillo. Año de 1644´.
La cartela bajo la imagen de la Inmaculada y rodeada de santos, beatos y frailes franciscanos descalzos, dice así su largo título: ´Historia de las Vidas y Milagros de nuestro Beato Padre Frai Pedro de Alcantara de el Venerable Frai Francisco de Cogolludo y de los Religiosos insignes en virtudes que ha hauido en la reformaq de descalços que el mismo Bienaventurado Padre instituyo en la Orden de nuestro Seraphico Padre San Francisco cō. La fundaçion de las Prouinçias que de ella hanproçedido Dedicada ala Reyna de los Angeles MARIA SEÑORA NVESTRA. Frai Martin de San Ioseph indigno Fraile menor Descalço Diffinidor de la Prouinçia de San Pablo de Castilla la Vieja´.
Un magnífico ejemplo de grabado y libro que denota como la sociedad arevalense pronto fomentó e instaló una de las actividades más importantes para la cultura. Herederas de aquellos inicios se pueden considerar las imprentas modernas de los siglos XIX y XX, las que editaron la temprana prensa semanal o mensual con cabeceras verdaderamente históricas.
