POR MARTÍN SÁNCHEZ GONZÁLEZ, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE (MADRID)
Los atentados del 11 de marzo de 2004, conocidos por el numerónimo 11M, fueron una serie de ataques terroristas producidos en España en cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid. Fallecieron 192 personas y alrededor de dos mil resultaron heridas aquel siniestro día.
Desde la Asociación Getafe Madrid para la UNESCO queremos unirnos al dolor de todas las víctimas de aquellos terribles atentados y solidarizarnos con ellos a través de la reivindicación más ajustada y solidaria que se puede dar desde una organización como la UNESCO, que lucha para defender la paz en el mundo y crear una cultura de paz a través de la Educación la Ciencia la Cultura y las Comunicaciones.
Nuestro presidente don José Manuel Castellano y toda su Junta Directiva nos unimos al dolor de familiares de las víctimas y y mantenemos vivos en el recuerdo a todos los que fallecieron en circunstancias muy dolorosas cuando cumplían con el deber solidario y humo de asistir a sus puestos de trabajo para cumplir con sus responsabilidades como ciudadanos libres y portadores de valores, derechos y obligaciones.
Los gobiernos deben seguir luchando para controlar a los extremistas que se dedican a destruir el mundo poco a poco a través de actos terroristas, vandálicos, productos del odio de sectores radicales de la sociedad. Hoy más que nunca sea una realidad y se extienda por todos los países, sobre todo en aquellos que carecen del mínimo respeto por los derechos humanos.
Gastar centenares de miles de millones, para armar a los países y defenderse contra la posible o hipotética agresión de otros países extranjeros, puede entenderse como una medida preventiva o defensiva en defensa del derecho a la protección de la vida de sus ciudadanos, pero al hacerlo desmesuradamente como lo demuestran los movimientos que está haciendo la Unión Europea para armar en sobre medida a todos los países que la integran, es además de una provocación una medida desmedida y fuera de contexto, pues el mundo está inmerso en guerras y con ello no solucionaremos más que alimentar el dolor de los pueblos que la sufren. Cuando todo el mundo se dedica a fabricar armas, no lo hacen para almacenarlas, tarde o temprano terminarán usándolas, bien para defender a países que la sufren y si no hay guerras los propios Estados que han fabricado las armas se encargarán de provocarlas para experimentar su evolución su eficacia y su devastadores efectos.
El problema no es que se destruyan edificios el problema es que destruyen vidas humanas personas que tienen dignidad y derecho a la vida que no es respetada por aquellos países que solo buscan la usura la abundancia y la supremacía sobre los demás. El día 16 domingo a las 12 de la mañana el Ayuntamiento de Getafe ha convocado en el Parque de La Alhóndiga un encuentro para homenajear a las víctimas del terrorismo y reflexionar sobre lo que nunca debió suceder: un terrible atentado terrorista fruto del odio y de las diferencias entre muchos seres humanos.
Allí estaremos mostrando nuestra pena y nuestro dolor a familiares y amigos de todos los que fallecieron aquel fatídico día. Estás son ideas que seguramente muchos no compartirán pero nosotros hablamos, de paz, de derechos humanos, de libertad y de igualdad. Descansen en paz.
