POR ANTONIO BOTIAS SAUS, CRONISTA OFICIAL DE MURCIA.
El cronista de la ciudad de Murcia, Antonio Botías, recordó en Universo Maite, el espacio de divulgación de Confitería Maite en Onda Cero, el miedo que vivieron los murcianos en la riada de Santa Teresa, 147 años después de aquella madrugada del 15 de octubre de 1879. Periodista y autor de una tesis doctoral sobre la tragedia y su cobertura en «El Diario de Murcia», repasó cómo fue la noche, el día después y lo que cambió desde entonces, a tres años de que se cumpla un siglo y medio.
Una riada en octubre
«Después de aquella riada, en un siglo y medio no ha habido otra igual de trágica, igual de mortífera», afirmó Botías. Recordó que el catálogo de riadas históricas de la ciudad, con registros de más de ocho siglos, sitúa en octubre la mayoría de las más graves. «Murcia sufre las riadas en octubre», resumió. Aquella noche, explicó, «todos los astros se conjugaron para el desastre». La crecida llegó de madrugada, fallaron las comunicaciones que debían advertir de su llegada y al Segura se sumó el Guadalentín, al que calificó de «río más asesino de Europa».
Una huerta sin nada
Botías defendió la cifra oficial de 777 fallecidos, la que recogen las actas del Ayuntamiento y publicó «El Diario de Murcia», frente a las cifras que circulan en redes sociales. Admitió, no obstante, que pudieron ser muchas más porque los censos de la época no estaban tan al día como ahora. «Es posible que superaran las 1.000 personas», dijo.
La huerta quedó asolada. Desaparecieron las barracas y los animales de labor, y el huertano se quedó sin bancal, sin casa y sin bestias para volver a trabajar una tierra anegada. El día siguiente fue el de la recogida de muertos, se abrió el palacio episcopal para dar cobijo a quienes lo habían perdido todo y durante muchos días siguieron apareciendo cadáveres bajo el lodo.
Luto y solidaridad
La recuperación fue lenta. Según Botías, en los 20 años siguientes apenas se recuperaron la huerta y la sociedad, y no hubo Bando de la Huerta, Entierro de la Sardina ni otras fiestas. «Murcia entró en un luto absolutamente brutal», dijo.
De la tragedia salió también, en su opinión, «quizás la primera gran campaña de solidaridad de la historia del mundo». «El Diario de Murcia», dirigido por José Martínez Tornel, y los periódicos de Madrid pidieron que el rey visitara la zona. Alfonso XII lo hizo, vio el barro de la carretera de Alcantarilla y reconoció que había viajado tras leer un artículo de Martínez Tornel. Se abrieron suscripciones en toda España, en Europa y en el resto del mundo, y hasta 40 países, incluso tan lejanos como Nueva Zelanda, enviaron dinero. Fue, resumió, «una cosa tan trágica como solidaria».
El miedo, hoy
Sobre si sigue vivo el miedo al Segura, Botías recalcó que «se ha avanzado muchísimo en la lucha contra las inundaciones». Tras la riada, el Gobierno impulsó planes de defensa y, con los años, se eliminaron los meandros del río, se construyeron embalses y se creó la Confederación Hidrográfica del Segura, que cumple ahora un siglo.
No descartó, sin embargo, el riesgo. Una riada así «puede volver a producirse», advirtió, y señaló al Guadalentín (Sangonera) como «ese gran asesino silencioso» que aporta los caudales que convierten una crecida en desastre. Opina que, de haber caído en Murcia la dana de Valencia, también habría habido que lamentar daños, porque se ha construido en cauces y no se han respetado las ramblas.
El audio completo de la entrevista, que arranca con una crónica al estilo de la época, acompaña a esta información. «Universo Maite» continúa los viernes de octubre, a las 13:05 horas, dentro de «Más de uno Murcia» en Onda Cero Murcia, y el 30 de octubre, en vísperas de Todos los Santos, abordará el luto.
