POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)
Han pasado varias décadas, de vivencias, suspiros, vida y muerte, ilusiones y decepciones, en cada uno de los vecinos de esta calle; numerosos cambios en edificios y pavimento. Me encuentro totalmente cambiada.
Lo primero sigo la misma estructura de mi vecina calle Parras, jardineras floridas, cambio en el acerado, pequeños adoquines en el centro y nuevos edificios sustituyen a las antiguas casas, en este año 2025
Si inicias tu paseo desde mi vecina, calle Jaén, puedes contemplar a la derecha, la casa donde vivía, hasta su reciente muerte Juana Cabrera, entusiasta del Carnaval, Semana Santa y teatros; de aquellos zapateros de manos prodigiosas, debes recordar a Hermógenes y Diego; la tienda familiar de comestibles y corazón eterno; contigua la casa donde vivió Piñero, con su porte de ancho sombrero; huellas de magisterio y otros vecinos ocupan algunos de estos pisos; al lado la casa de D. Francisco López Navarrete, sacerdote asesinado en 1936, que dejó su corazón, trabajo y ayuda en los pueblos de Beas de Segura, y Orcera, querido y respetado por su generosidad con los humildes.
El trinitario, Pedro Aliaga, ha publicado el libro, “El hombre que abrazó a Dios”, con varias ediciones. En Villanueva del Arzobispo, el pleno de la Corporación municipal del día 19 de enero de 2004, acordó dar el nombre de “Beato López Navarrete”, a una nueva calle, trasera de la calle El Greco, tras petición cursada por el Cronista Oficial de la Ciudad. En octubre del 2012 se colocó un azulejo en la casa de nacimiento del Beato. Emotivos los actos celebrados en Tarragona con centenares de personas de estas localidades, que acudieron al acto de beatificación. El Obispo Basulto y a otros sacerdotes se les concedió el título de Beatos. El párroco de Villanueva, D. Bartolomé López y una comisión programaron una serie de actos, que dieron realce al homenaje a D. Francisco López Navarrete.
Una casa, convertida en edificio renovado con varios pisos, recuerdos de Pedro López, maestro albañil de excelentes trabajos; la serenidad de Isabel, nos hacen evocar la fugacidad de la vida. En los bajos de este edificio, se han puesto en marcha varios comercios. El último una tienda de material deportivo, llevado por una joven, como franquicia, acaba de cerrar sus puertas. Duele tremendamente los cierres de algunos comercios con gente joven, creo que no se planifican los impuestos para los autónomos, y se ven abocados al cierre por la asfixia económica, perdemos parte de nuestra identidad de localidad.
En Agendas, varias, los autónomos sufren impuestos desorbitados, la agricultura se menosprecía y se arrancan olivos en pleno rendimiento para llenarnos de placas solares…demencial. En el edificio adjunto, ahora con varios pisos, en la planta baja Erya destacada en perfumería; estuvo el Banco Central. Recuerdos inolvidables de sus directores Barranco, Alcázar…que te propusieron tras acabar el Bachiller, trabajar aquí en el verano. Después quisiste continuar estudios y declinaste seguir.
Tras el cruce con la calle 28 de febrero, continúas con una casa, donde vive Víctor, entregado como su padre a la hojalatería y fontanería, ahora vecino con el que coincides y charlas a diario. Sigue la casa de D. Juan Carrascosa, después de D. Francisco Álvarez, que logró ganar un interesante pleito para beneficio del Ayuntamiento local. El edificio, con fachada de menor extensión, pero del mismo estilo de la Casa de los Arcos. Junto a esta casa con un tapiado hasta el final, solar de la antigua casa y comercio del Arca de Noé, del que ya hablaba hace tiempo.
Cruzamos el renovado piso de la calle, para situarnos junto a la Placa de Antonio Machado y casa del antiguo Círculo Mercantil; su patio interior es foco de actividades culturales, gracias a la generosidad de la familia Medina-Cuadros. En los días de retomar este texto, hay anunciado un concierto de piano con la intervención de 20 alumnos, niños, dirigidos por la maestra de piano, Ana Marta,
Contiguo a este edificio, sobre lo que fue armería de Diego Piedra y Droguería de Tomás Pérez, que fue capaz de conducir hasta los 98 años. Una nueva droguería, perfumería Peruz, continuidad de la dinastía, que lleva Fernando y su esposa. Justo al lado un supermercado “Más y Más”, en los bajos de un edificio de varios pisos. Son numerosas las personas que trabajan en este lugar, que tiene una buena respuesta de los villanovenses.
En los pisos, aromas de Semana Santa y Cristo de la Vera-Cruz, de Gabriel; huellas de magisterio y amistad de Conchi, de una larga saga dedicada a la enseñanza. Este espacio en la infancia era la taberna de Juan Castrón, Peluquería Ángel, antes de su marcha a Tarragona y la panadería de Manuel. A su lado Ferretería La Llave, dejó paso a una tienda de ropa y complementos. Un nuevo bloque de pisos y en los bajos otro comercio. Antes del derribo de la casa de D. Pedro Carrascosa, que forma parte de la historia local, Director de la Academia de Segunda Enseñanza, junto a las actividades de sus hijos en beneficio de la localidad, empleos y unos cristales fotográficos, que Eugenia me facilitó para su copia y que son un destacado legado.
La casa de fachada de piedra donde vivió D. Salvador Robles, culto secretario y ascendiendo la suave pendiente, el lugar donde estuvo Imprenta Rojas, Academia de Mecanografía Marco, juego de letras y de historia. Tomás Sánchez, pintor del que hablamos con anterioridad y la casa de Candelaría, donde se ocultó la Cruz de Plata, en los años 36-39 para evitar su destrucción.
El tiempo, los edificios y personas, permanecen juntos pero se separan en algunos aspectos, que son la esencia de las calles, el nombre, sus vecinos, Francisco López, primer beato de la localidad, las casas del Casino y de los hijos de D. Francisco, comercios inolvidables y personas cercanas de corazón, el ayer y hoy de la calle Antonio Machado.
Mi agradecimiento a María Navarrete, Juan López, Rosa Nieto, Pedro Peris, que me ofrecieron valiosa información de esta calle.
FUENTE: M.L.F.