POR ANTONIO BRAVO NIETO, CRONISTA OFICIAL DE MELILLA .
Dentro de las grandes transformaciones producidas en la ciudad de Melilla, desde finales del siglo XIX y primer decenio del XX, hay que destacar la construcción de algunos edificios religiosos, capillas, que fueron desapareciendo con el paso de los años.
En esta ocasión nos ocuparemos de tres de ellas, las capillas del cementerio, del cuartel de intendencia y del cuartel de Santiago. Todas ellas tuvieron en común sus reducidas dimensiones y seguir abiertamente las formas del estilo gótico en su decoración.
La capilla del cementerio se debe al proyecto del ingeniero militar Eligio Souza (el gran constructor de los fuertes exteriores) y data de 1889. Se trataba de un edificio de planta rectangular con fachada y vanos de arco apuntado y otros elementos ornamentales que fueron destruidos en la reforma que se llevó a cabo ya pasada la mitad del siglo XX.
Por su parte, el cuartel de Intendencia contaba desde el primer decenio del siglo XX con una capilla instalada en un sencillo barracón, pero en la que destacaba una portada con elementos goticistas de gran elegancia: pináculos, arcos apuntados, gablete, crestería y sendos escudos de España y Melilla. A pesar de su belleza, muy del estilo del ingeniero Francisco Carcaño, su carácter de provisionalidad propició su desaparición.
De la misma naturaleza fue la capilla del cuartel de Santiago, diferente a las anteriores al presentar un pequeño espacio central que albergaba los objetos litúrgicos y dos galerías abiertas laterales con arcos góticos y gabletes. Desde este espacio se oficiaban los actos religiosos a los soldados que se disponían a un nivel más bajo en la explanada, ocupando el sacerdote el espacio delantero a la capilla. Debió construirse en torno a 1909 y ya no existía en los años veinte.
Estos tres edificios, a pesar de su modestia, reflejan como las formas góticas eran consideradas por entonces como las más adecuadas para representar a la iglesia, y por ello podemos encontrarlas en otros edificios de la ciudad como la iglesia castrense o la capilla de antiguo colegio del Buen Consejo.
