POR ANTONIO SÁNCHEZ MOLLEDO, CRONISTA OFICIAL DE MALANQUILLA (ZARAGOZA).

La reciente y sorpresiva visita de la Familia Real a Carabanchel para presenciar la salida de la Procesión del Silencio, me ha hecho recordar la vinculación de la realeza a este distrito. La propia iglesia de San Sebastián Mártir que acoge los pasos y a las hermandades que integran su desfile procesional, fue levantada en un solar donado por la Reina Isabel La Católica al concejo.
Por otra parte, la Reina Letizia, que seguro ha ojeado el libro que escogió en la Feria del Libro de Madrid sobre la Quinta Vistalegre, conocerá que es una posesión real que fue residencia de María Cristina de Borbón, cuarta esposa de Fernando VII y después de sus hijas Isabel II y la infanta Luisa Fernanda. La Quinta del Conde de Campo Alange, ubicado donde hoy se levanta el Colegio Amorós, cobijó a la reina niña Isabel II y su corte en 1834, durante una epidemia de cólera.
El propio Don Juan Carlos I, padre de S.M. El Rey, aceptó en 1995 el nombramiento como Hermano Mayor Honorario de la Congregación del Carmen y del Santísimo Cristo Yacente, cuya imagen vio y fotografió Don Felipe, en la Procesión del Silencio, el viernes santo. Y qué decir del Rey Alfonso XIII, que coloca en 1913 la primera piedra de la la Colonia de la Prensa, a la que volvería en numerosas ocasiones a título privado.
Gracias Majestades por esta breve estancia en Carabanchel. La verdad es que Su Real visita debía haberse producido mucho antes y con mayor amplitud y esperamos con ilusión el momento que pueda hacerse realidad para adquirir una perspectiva de este Carabanchel en continuo movimiento, que acapara la atención de buena parte del ecosistema cultural de Madrid.