POR JULIÁN CABALLERO AGUADO, CRONISTA OFICIAL DE ALCOBENDAS (MADRID)

En la mañana del sábado día 29 de marzo tuvo lugar en Alcobendas (Madrid) el acto solemne de Jura de Bandera Civil organizada por su Ayuntamiento y la Brigada Guadarrama XII que había venido precedido de cierta polémica por el veto de la ministra de Defensa a que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Dª Isabel Díaz Ayuso, pudiera presidir el acto, como así no lo hizo, situándose entre los invitados institucionales junto a la alcaldesa de Alcobendas, Dª Rocío García Alcántara, que renunció a presidirlo en solidaridad hacia ella. Precisamente en la presencia al acto de la presidenta, y en la de un pequeño grupo antagónico a su presencia, han centrado los medios de comunicación sus crónicas, olvidando narrar el desarrollo del acto en sí. Precisamente, lo que este cronista quiere llevar a cabo.
El acto, que fue presidido únicamente por el general de la Brigada Guadarrama XII del vecino El Goloso, D. Antonio Ramón Bernal Martín, se desarrolló con el orden estricto de los protocolos militares. Con puntualidad exquisita hicieron su entrada en la explanada de la plaza Mayor una escuadra de gastadores, la banda de música y el resto de militares desfilando de tres en tres, para comenzar tomando la palabra un relator que, en nombre del general, dio la bienvenida y agradecimiento a los presentes en el acto militar de jura de bandera, manifestando que los presentes iban a “ser testigos de uno de los momentos más relevantes y significativos al que puede acceder cualquier español, el de su compromiso público con nuestra Patria”, para luego explicar que la fuerza en formación pertenecía al regimiento acorazado “Alcázar de Toledo 61”, uno de los dos regimientos de infantería que componen la brigada Guadarrama XII, “fundado en 1939 como unidad acorazada que recoge la tradición del empleo de los carros de combate en el Ejército”. Continuó diciendo que se iba a recibir solemnemente al estandarte del regimiento, manifestando que “la bandera es el símbolo de la Patria, y representa a todas las tierras de España y al conjunto de los españoles de ayer, hoy y mañana”, y explicando que “la modalidad de enseña nacional del regimiento acorazado 61 es la denominada estandarte. El estandarte, de tamaño más reducido que la bandera, se adoptó originariamente en las unidades de caballería por su mayor facilidad para portarla a caballo. Las unidades acorazadas son herederas de esta tradición”. Puestos en pie todos los asistentes, en actitud respetuosa, recibieron a la Bandera mientras sonaban los acordes del himno nacional con el respetuoso silencio del público que llenaba la plaza y sus aledaños, salvo el de un reducido grupo que aprovechó el momento, como todo el acto militar, para mostrar su rechazo a la presidenta Ayuso.
Tras la llegada de la bandera compareció en la plaza el general D.Antonio Ramón Bernal Martín que ocupó el podio de honores en posición de firmes para recibir ante él al jefe de la formación acompañado del cornetín de órdenes, quienes le acompañaron en la revista militar a los sones de una marcha militar. Concluida la revista por el general, el relator leyó la orden de Defensa que regulaba los requisitos para poder jurar bandera, y el coronel jefe del regimiento acorazado Alcázar de Toledo, D. Luis Vicente Vega Iranzo, tras desenvainar el sable, se colocó al costado derecho del estandarte y poniendo aquel en contacto con la bandera procedió a recitar la toma de juramento: “¡Españoles! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al rey, y si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?”, a lo que todos los jurandos, al unísono, respondieron: “Sí lo hacemos”, para continuar desfilando uno a uno ante la enseña nacional sellando así, individualmente, el compromiso colectivo asumido, ante el coronel y el oficial acompañante que permanecieron en posición de firmes.
Concluidas las juras, el estandarte volvió a su puesto, y el general descendió de su tribuna presidencial e hizo entrega del certificado individual de la jura de bandera a los dos jurandos de mayor y menor edad en representación de todos ellos, Dª Carmen Viñas López y D. Alfonso García Cubero, de 92 y 18 años respectivamente. Seguidamente, finalizado ya el acto formal del juramento, el coronel jefe del regimiento acorazado “Alcázar de Toledo”, dirigió a los presentes una corta alocución en la que subrayó que los presentes habían sido testigos de uno de los momentos más relevantes y significativos al que puede acceder cualquier español, el de su compromiso público con nuestra patria, para concluir pronunciando los vivas reglamentarios a España y al Rey que fueron correspondidos en un sonoro “viva” por parte de los militares y del público asistente. Tras ello se dio paso a un sentido homenaje a los que habían dado su vida por España, tradición militar en los ejércitos, cantándose “La muerte no es el final”, himno con el que las Fuerzas Armadas homenajean a los que dieron su vida por España desde el año 1981.
A su conclusión, los dos jurandos de mayor y menor edad depositaron una corona de laurel al pie del monolito con la llama eterna de homenaje a los caídos instalado en el flanco oriental de la plaza. Con el toque de oración y unas breves palabras del capellán castrense una salva de fusilería daba por concluido el acto, y la fuerza armada desfiló ante el general Bernal Martín que, tras descender de podio, saludó a la presidenta de la Comunidad de Madrid y a la alcaldesa de Alcobendas, para acto seguido dirigirse al estrado colocado en la Avenida de España desde el que presidió el desfile militar de las tropas desplazadas a Alcobendas, con lo que concluyó el acto militar.
La Jura de Bandera se realizó de un modo emotivo, y dentro de un orden exquisito, salvo lo ya apuntado respecto a los disconformes con la presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que presenció el acto en la zona de invitados instituciones, junto a la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, y el consejero de Agricultura de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, representantes de distintas asociaciones locales, concejales de la corporación, y el ex alcalde Ignacio García de Vinuesa. Es de significar que mmuchos de los que juraban bandera se paraban a saludar a la presidenta al pasar por el lado en que se encontraba, con una respetuosa inclinación de cabeza.
Algunas personas discapacitadas y de avanzada edad fueron gentilmente acompañadas por soldados que las ayudaron en el desplazamiento, y es de destacar que entre los jurandos se encontraban Fernando Romo, alcalde de Algete, y los concejales alcobendenses, Carlos Rodrigo, Jesús Tortosa, Cristina Capdevila, María Belén Fernández-Salinero, María del Carmen Arcas, Fernando Montenegro y Aitor Retolaza, ex alcalde de Alcobendas.
Por último, es de reseñar, que la solemnidad del acto fue realzada con la presencia de otras autoridades, como el comandante del puesto de la Guardia Civil de Colmenar Viejo, el comisario principal jefe de la Policía Local de Alcobendas, el comisario jefe de la Policía Nacional de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, el coordinador de Protección Civil de Alcobendas, y el agregado militar de la Embajada de Portugal en España.
FUENTE: J.C.