POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS).
Previamente, y para que los dueños de los chalets del concejo de Parres pagasen los correspondientes impuestos, desde el Ayuntamiento calculaban la renta que calculaban debían pagar si estuviesen en alquiler. Así se valoró que el chalet Valle generaría unas supuestas rentas anuales de 3.000 pts. en el caso de que se alquilase.
Sus dueños reclamaron la decisión de la Comisión de Hacienda Municipal, consiguiendo que dicha valoración quedase reducida a 2.000 pts., de forma que debían abonar -proporcionalmente- 160 pts. como impuestos municipales. Llegados a febrero de 1936 -cinco meses antes de que en España se iniciase la Guerra Civil- se repusieron las corporaciones cesadas en 1934 y -como consecuencia- se presentó en la alcaldía de Parres el alcalde que había sido elegido por decisión popular mayoritaria en abril de 1931, el cual había sido destituido en octubre de 1934 acusándole de no haber apoyado de forma inequívoca y más entusiasta la huelga general revolucionaria, después conocida como Revolución de octubre.
D. Joaquín Corral Collado volvió a tomar posesión como alcalde legítimo y así se le notificó a D. Amador Llano Corral, el alcalde impuesto por decisión gubernativa dieciséis meses antes.
Un mes después se reincorporaron todos los concejales que habían sido depuestos por orden del Ministerio de la Gobernación.
Durante esos años de la II República la Casa Consistorial estaba instalada en el Chalet Valle pero -concluida la Guerra Civil- su propietaria Dña. Amparo Suero, viuda de Valle, remitió desde Cuba una carta a la Corporación Municipal -exactamente el 13 de abril de 1938- y lo hizo a través del cónsul de Cuba en Gijón, en la cual manifestaba su deseo de regresar a dicha residencia en Arriondas. De forma que el nuevo Gobernador de Oviedo ordenó habilitar otro edificio para consistoriales y entregar el suyo a su legítima propietaria.
Pero lo que nadie esperaba es que la nueva Corporación Parraguesa afirmase que dicho edificio había sido ´cedido´ -mediante documento público- a favor de las “autoridades rojas” el 24 de junio de 1937. Pero realmente su dueña había abandonado Parres en agosto de 1936 sin dejar apoderado ni administrador de sus bienes, y habían sido otras personas (que se citan) las que al parecer -bajo coacción y amenazas- se vieron forzadas como mal menor a ´ceder´ el chalet al Ayuntamiento para evitar que fuese ocupado por unas cinco familias de refugiados.
El cónsul de Cuba en Gijón negó que hubiese tenido lugar dicha donación por parte de su propietaria, sino sólo 100 pts. para los pobres del pueblo que había dejado, mientras el Comandante de la Guardia Civil temía cometer alguna equivocación, pero la Corporación abandonó el edificio Valle del que hablamos, al entender que su ocupación era del todo ilegal.
Dña. Amparo viviría aún treinta y tres años más -hasta el 20 de diciembre de 1969- en su chalet, como lo siguió haciendo después su familia en uno de los más representativos edificios de la villa que sigue, fielmente, el estilo montañés. Chalet y ascendencia familiar sobre los que ya escribí numerosos y detalladísimos artículos en prensa.
Este caso concreto del Ayuntamiento parragués republicano -con sede en el chalet Valle- lo comenté también en los capítulos LXX y LXXI de las “Memorias del concejo de Parres” que hice públicas en los años 2017 y 2018, después de haber revisado más de 5.000 actas redactadas por los secretarios municipales que se sucedieron en nuestro Ayuntamiento desde el año 1835 hasta 1985, memorias publicadas en 150 capítulos que se pueden encontrar en la web municipal, sección del Cronista Oficial del concejo de Parres.
FUENTE:https://www.facebook.com/franciscojose.rozadamartinez