POR MANUEL GONZÁLEZ RAMÍREZ, CRONISTA DE ZACATECAS (MÉXICO)
Falleció tras preferir una agua fresca en lugar de un pulque. Me refiero a la famosa soprano alemana Henriette Sontag, quien interpretó por primera vez el Himno Nacional Mexicano en el Teatro Santa Anna (hoy Teatro Iturbide), antes de su presentación oficial que tendría lugar el 15 de septiembre de 1854.
«El 23 de abril de 1854 Henriette Sontag debutó en México con el papel solista en la ópera La sonnambula de Vincenzo Bellini y días después fue contratada por el gobierno de López de Santa Anna para recitar los versos del joven poeta Bocanegra, ganador en el concurso lanzado por el presidente para componer un Himno Nacional oficial.
Sin embargo, un mes después de aquella épica noche en la que se estrenó el Himno, Sontag murió en nuestro país de manera inesperada. Resulta que un grupo de admiradores mexicanos la llevaron a pasear al lejano pueblo de San Agustín de las Cuevas, hoy Tlalpan.
Ahí, además de comida típica, le ofrecieron de beber fresco y albo pulque, pero la consistencia viscosa y espesa de la bebida no convenció a la connotada soprano y prefirió beber aguas frescas. Craso error.
A la mañana siguiente presentó síntomas de cólera, y seis días después falleció a la edad de 48 años. El domingo 18 de junio de 1854 El Universal publicó un sentido obituario: “Muerte de la Sra. Sontag. […] su nombre será inmortal, durará tanto como dure el gusto por lo bello y por lo sublime”».
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PD:
No olvidemos que el autor de la letra del Himno Nacional Mexicano, Francisco González Bocanegra era hijo de una mujer #zacatecana: doña Francisca Bocanegra y Villalpando, originaria de Pinos, #Zacateca.
Henriette Sontag. Obra pictórica de Paul Delaroche, ca. 1831, óleo sobre tela. Museo del Hermitage, Rusia.
