POR MANUEL GARCIA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ)
“A fe que no vi sitio más hermoso que éste oculto rincón de Extremadura, aquí, sin tasa, derrochó natura sus galas y recursos prodigiosos. Allá arriba picachos silenciosos escalando del cielo las alturas, allá abajo florestas, espesuras, cristalinos arroyos bulliciosos, aquí en la falda bosques seculares, una tranquila villa, una grandiosa iglesia, que domina los hogares; y dentro de esta contra primorosa la perla, que enriquece estos lugares: la imagen de la Virgen amorosa” (Julián Castro Bajo, párroco de Cabezabellosa y poeta. Instantánea de Guadalupe. 30/VII/1908).