POR JOSÉ LUIS ARAGÓN PANÉS, CRONISTA OFICIAL DE CHICLANA DE LA FRONTERA (CÁDIZ).
En el número 42 de la calle obispo Calvo y Valero de la capital gaditana fallecía, el 27 de septiembre de 1944, tal día como hoy, el querido y respetado médico, Javier de la Cruz Cortijo. Ostentó la alcaldía de Chiclana, en tres periodos distintos, durante el proceso histórico de la Segunda República Española (1931-1939) . El 18 de julio de 1936 era alcalde-presidente del ayuntamiento de la ciudad. Tuvo que huir y esconderse durante ocho años en la zona de El Colorado y Barrio Nuevo, después de haber pasado por la finca de Campano y refugiarse –en un principio– en el monasterio y convento de las Madres Agustinas Recoletas, en la calle Larga.
En aquella dura y complicada vida de «topo» vivió con la incertidumbre de ser delatado. Si embargo, la gente del campo de Conil, siempre se adelantaban escondiéndolo en otro lugar, en otro agujero, en otro falso techo de una choza de campesinos. Sus hijos le visitaban cuando bajaba la vigilancia sus perseguidores, cruzando por la noche hijuelas y veredas ayudados por una red de amigos confidentes. Así podían estar unas horas junto a su padre.
Una familia de la zona de «La vigía», en el término municipal de Conil, le acogió en sus últimos meses de vida. En la choza enfermó gravemente y sus amigos leales del Barrio Nuevo, le trasladaron en un taxi al domicilio familiar de los padres de su esposa, donde tendría lugar el deceso unos días después. Tenía cuarenta y cuatro años de edad.
Bibliografía:
-ARAGÓN PANÉS, J.L. (2008): «Expediente administrativo relativo a la instrucción del título de Hijo Adoptivo a don Javier de la Cruz Cortijo. Ayuntamiento de Chiclana.
-FOTO: Busto de Javier de la Cruz Cortijo, en la plaza que lleva su nombre, junto al IES «Hércules». Chiclana de la Frontera.
