POR JUAN PEDRO RECIO CUESTA, CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE TORNAVACAS (CÁCERES)
En la memoria colectiva cacereña, aún resuena el nombre de uno de los negocios textiles más señeros de la ciudad: el Requeté, cuya denominación tiene su origen en el uso que, durante la Guerra Civil (1936-1939), tuvo el edificio en el que se ubicaba.