EL ARZOBISPADO DE SEVILLA CESA AL PÁRROCO DE CAÑADA ROSAL TRAS 62 AÑOS DE SERVICIO Y DESATA LA INDIGNACIÓN EN EL PUEBLO
Jun 30 2026

POR JOSÉ ANTONIO FILTER RODRÍGUEZ, CRONISTA OFICIAL DE CAÑADA ROSAL (SEVILLA).

                                               

El Arzobispado de Sevilla ha nombrado emérito al párroco de Cañada Rosal, Fernando Flores Pistón, es decir lo cesa de sus atribuciones pastorales. Esta decisión ha sido una sorpresa en el pueblo y dos voces reconocidas del lugar, el médico Ángel López Hernanz y el cronista de la villa, José Antonio Filter Rodríguez, han lanzado una publicación en sus redes sociales con un mensaje en desacuerdo con la manera de tomar esta decisión. Para el médico, Don Fernando ha sido “apartado de su servicio de una forma que muchos hemos vivido como inesperada y dolorosa”. Por su parte, el cronista, dice que el cura “ha sido cesado” tomando esta decisión “en contra de su voluntad”. Incluso piden a la autoridad eclesiástica reconsiderar la decisión o, al menos, “la forma como se ha llevado a cabo”.

El párroco Fernando Flores Pistón, conocido en el pueblo como Don Fernando, tiene 89 años pero seguía cumpliendo con sus labores pastorales. Es sacerdote en Cañada Rosal desde julio de 1964, forma parte de la vida del pueblo, al que, según consideran sus vecinos, ha hecho “mucho bien”. De ahí que desde que ha salido hoy lunes la noticia de su cese en la página web del Arzobispado de Sevilla, siendo una sorpresa para todos, los vecinos han comenzado a mostrar su apoyo al párroco y su indignación por una elección que, según comentan, “no es suya”.

El cronista de la ciudad, José Antonio Filter Rodríguez, ha sido el primero en hacer pública la noticia en sus redes sociales. En su comentario ha descrito la figura del párroco y lo que ha significado para el pueblo.

“Don Fernando, nuestro cura de toda la vida, el sacerdote que se ha entregado en cuerpo y alma a la iglesia diocesana, a nuestro pueblo y su gente; el hombre que ha marcado un antes y un después (con sus fortalezas y sus debilidades como todo ser humano) en la historia de Cañada y de la comarca ha sido cesado (destituido) por el Arzobispado como párroco Titular de la Iglesia Parroquial de Santa Ana y de la Iglesia Virgen de los Dolores de El Campillo, pasando a Emérito”, escribe.

El comentario termina expresando su “indignación y rabia por la forma y por el fondo de esta decisión, en contra de su voluntad”. Y aprovecha el cronista para indicar que también le indigna que en el Palacio Arzobispal no escriban correctamente el nombre del pueblo, ya que ponen Cañada del Rosal y es Cañada Rosal.

Sentimiento de tristeza
El doctor Ángel López, casi una institución sanitaria en el pueblo, advierte de que su comentario en redes sociales está escrito “desde el respeto” pero señala que “hay decisiones que, aunque puedan ser legítimas desde el punto de vista administrativo, dejan un profundo sentimiento de tristeza en quienes las sufren y en quienes las contemplan”.

Por esta razón, le cuesta comprender “que un sacerdote que ha entregado tantos años de su vida a nuestro pueblo sea apartado de su servicio de una forma que muchos hemos vivido como inesperada y dolorosa”.

El médico dice no querer hablar sólo de su pasado sino del “Don Fernando de hoy, del sacerdote que en 2026 sigue visitando enfermos, acompañando a las familias en los momentos más difíciles, celebrando la Eucaristía, escuchando, consolando y estando siempre disponible para quien llama a su puerta. Esa entrega diaria es la que nuestro pueblo conoce y valora”.

Por esta razón, el doctor considera que “la edad nunca debería ocultar la vocación cuando esta sigue viva y al servicio de los demás. Lo importante no son los años que figuran en un documento, sino el bien que una persona sigue haciendo cada día”.

En su comentario en redes, Ángel López, cree “justo” preguntar, “con todo el respeto que merece nuestra Iglesia, si antes de tomar una decisión de esta importancia se escuchó a don Fernando y se tuvo en cuenta la voz de la comunidad cristiana a la que ha servido durante tantos años”.

Para el médico “la Iglesia siempre ha enseñado el valor de la comunión, del diálogo y del discernimiento”, razón por la que considera que “los fieles también tenemos derecho a expresar, con serenidad y cariño, lo que sentimos cuando vemos que apartan a un pastor que ha formado parte de nuestras vidas”.

Reconsiderar o cambiar las formas
En este sentido, pide “humildemente” al Arzobispado que “reconsidere esta decisión o, al menos, la forma en que se ha llevado a cabo». Porque, a su entender, un sacerdote que ha dedicado su vida al Evangelio y al servicio de un pueblo “merece que cualquier cambio se realice con diálogo, sensibilidad, reconocimiento y teniendo en cuenta el sentir de la comunidad que ha pastoreado durante tantos años”.

Asimismo, advierte de que esta petición no nazca «de la confrontación, sino del cariño, del agradecimiento y del deseo de que prevalezcan la escucha y la cercanía, valores que la propia Iglesia nos enseña”.

Decisión indignante
Desde que el cronista y el médico han puesto la entrada en redes, los comentarios de los vecinos no se han hecho esperar defendiendo al párroco de este cese inesperado. Sus feligreses consideran “indignante” esta decisión porque “su vida es su iglesia y sus feligreses, y la nuestra es verlo a él cuando entramos en ella”. Aunque reconocen que es muy mayor, también dicen no entenderlo “el tema de la jubilación tendría que salir de él mismo y decirlo en el Arzobispado”.

Los carrosaleños consideran que la presencia del párroco en la iglesia es “como cuando entramos y vemos a nuestros titulares, es la seña de identidad de este pueblo”.

Otra vecina cuenta una anécdota: “No se me olvidará el día que le dije a Don Fernando, descansa ya que se va a morir diciendo misa. Y me dijo con lágrimas en los ojos que ojalá fuera así. Para esta vecina es indignante lo que está pasando “si no puede solo, que tenga ayuda, pero esto es su vida y se la acaban de arrebatar con esa decisión. Me da mucha pena porque Don Fernando ha sido y es un pilar muy grande para el pueblo”.

«Tristísima noticia»
Otros comentarios califican la noticia de “tristísima”. Y, en este mismo sentido, añaden que “de una manera u otra esta situación tenía que llegar aunque no creo que la forma haya sido la adecuada. Una vez más se denota lo mucho que tiene que aprender esa alta jerarquía eclesiástica de la iglesia”.

Para otra vecina, Don Fernando es mayor «pero tiene una capacidad de trabajo, una mente tan clara y abierta que muchos sacerdote, con la mitad de su edad, les vendría bien tener. El con una ayuda podría estar a la altura del mejor cura. Pero una ayuda eficaz, a su lado diariamente, para irnos conociendo, conocer las necesidades de la parroquia, no como la que ha tenido hasta ahora. La ayuda tiene que estar en el pueblo en todo momento para, en un momento dado, poder cubrir la carencia de D. Fernando, mi cura. El cura de Cañada».

FUENTE:https://www.elpespunte.es/articulo/canada-rosal/arzobispado-sevilla-cesa-parroco-canada-rosal-62-anos-servicio-desata-indignacion-pueblo/20260629183503139671.html

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