POR MANUEL LÓPEZ FERNANDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)
El convento de Santa Ana de Villanueva ha sido nominado como Monumento Bien de Interés Cultural, y publicada esta decisión del Gobierno Andaluz en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucia del 28 de enero de 2011.
Que dice así “El Consejo de Gobierno ha acordado inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como Bien de Interés Cultural con la tipología de Monumento, el Convento de Dominicas de Santa Ana en Villanueva del Arzobispo (Jaén) por Decreto 8/2011 de 11 de enero, publicado en BOJA, número 19 de fecha de 28 de enero de 2011.
El edificio que data de mediados del siglo XVI destaca especialmente por el claustro renacentista y por su iglesia barroca.
Situado este convento histórico n el núcleo más antiguo de la localidad, el cenobio comenzó a construirse en 1538 y posteriormente se amplió con sucesivas compras de propiedades cercanas.
Las principales se produjeron en el siglo XVIII cuando varias casas fueron demolidas para la apertura de la popularmente conocida como Plaza de Santa Ana.
El claustro renacentista, en torno al cual se vertebra todo el conjunto,
está dividido en dos plantas y centrado por un patio con parterres, un ciprés y una fuente del siglo XVIII. Su planta baja alterna con las galerías adinteladas y la arquería de medio punto, con algunas piezas de carpintería ricamente talladas.
Por su parte, la iglesia del convento adosada al muro septentrional , es de estilo barroco y presenta planta de cajón y una sola nave. Su construcción concluyó en 1565, aunque a mediados del siglo XVII fue objeto de obras de reforma.
La nave del templo se divide en cuatro tramos y está cubierta por una falsa bóveda de cañón con arcos de medio punto. A los pies se sitúan el coro alto cerrado a la intimidad de la clausura por una artística celosía de madera, y el coro bajo, antiguo espacio dedicado a la inhumación de las religiosas dominicas, adintelado y cerrado al exterior por una reja de factura contemporánea.
El presbiterio está conformado por cuatro arcos torales, sobre los que se asienta una cúpula de media naranja rematada por linterna y decorada con yeserías y los símbolos dominicos (báculoa, cruz, perro y azucena) estucados y policromados.
La fachada principal, realizada en piedra, presenta una disposición apaisada y tres vanos adintelados. En su segundo cuerpo se sitúa, centrando la composición una hornacina con la imagen de Santo Domingo flanqueada por pilastras lisas.
Para salvaguardar la percepción visual del edificio, el decreto de inscripción en el Catálogo del Patrimonio Histórico establece una zona de protección en torno al monumento que abarca espacios públicos de la plaza de Santa Ana y de las calles Santa Ana, Arquillo y Santo Domingo”.
Un monumento como hogar
Las Hermanas Dominicas, se han mostrado agradecidas a las autoridades por la designación realizada por la Junta.
Juan José Fernández corresponsal del Diario Jaén, Juan José comentaba asi este decisión tan histórica para nuestra localidad:
“La comunidad de Hermanas Dominicas de Clausura que habita en el convento de Santa Ana, se muestra agradecida, y a su vez sorprendida por la designación como Monumento por parte del Gobierno de la Junta de Andalucía”.
La comunidad está compuesta en la actualidad por 14 hermanas de las de las que 11 son monjas, dos son temporales y una novicia.
Al frente está como superiora Sor María Fuensanta Robles, que nos dice; “Para nosotras ha sido una gran sorpresa, pero personalmente no acabo de entender si esta declaración nos beneficiará o perjudicará. Tengo miedo por acaso quieren que abramos al público, la clausura, esa es mi gran duda”; “supongo que cuando una cosa, como en este caso es un edificio, se reconoce como Monumento esto debe tener más ventajas y cosas buenas”.
La comunidad de hermanas dominicas subsiste con las pequeñas pensiones que perciben las hermanas que las cobran. Otras deben ingresar las cantidades a la Seguridad Social, por lo que “Sería preciso buscar alguna alternativa o actividad para obtener algunos fondos sobre todo por el futuro de la comunidad”.
Las Hermanas Dominicas siempre han sido reconocidas por sus excelentes trabajos de confección y bordados de mantos de oro y zurcidos entre otros. Ahora como la mayoría de ellas supera los sesenta años, salvo las tres nuevas, y sobre todo han perdido visión, lo que les impide llevar a cabo estas labores. A pesar de ello añaden: “
Estamos enseñando a las novicias, pero ahora ellas no pueden sacar una labor de bordado en oro, ni un manto, ni nada de eso. Ellas se están preparando y estudiando para la vida religiosa. Vienen a darles clases de música, de ordenador y resto de las materias que ocupan la mayor parte de su tiempo. Por eso queremos que se preparen bien para que el día de mañana, y sean unas monjas bien preparadas.
Sobre la cuestión de las vocaciones, sor María Fuensanta concreta: “
En España se puede decir que no existen vocaciones y tenemos que echar mano de fuera. Aquí tenemos ahora dos jóvenes de India y otra novicia de Madagascar”.
FUENTE: M.L.F
