POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)

En su vuelta a Villanueva del Doctor Tera Arias deben, las autoridades locales, realizar las certificaciones oportunas de su postura política. Daniel Fernández-Arroyo Abad, el capitán de la Guardia Civil, Germán Sánchez Montoya, responsables de Falange, y Lucas Carrero, informan positivamente de su postura, antes del periodo de la guerra.
Reanuda la consulta en su clínica de la Glorieta en los primeros días de mayo de 1939. El compañero de Jaén al que habían llamado para gestionarla, tras su requisa, la había cuidado y la encuentra en orden. La instalación de los aparatos de Rayos X, la encontró en perfecto estado.
Se va adaptando poco a poco, sus tres hijas comienzan la escuela en Cristo Rey y Manolo con la maestra, doña María Rueda. Se les hacía difícil la comida del pan negro. Mandaron a Quico a Castellar de Santiago, a casa de su padre, que les envía unos costales de harina, que aunque no muy blanca es una harina candeal muy buena y también algunos panes manchegos, además del queso ratonero.
En cuanto a la clínica va adaptándola y ampliándola poco a poco, quirófano, despacho y dos camas para operados. En la Cruz Roja también realiza varias intervenciones de traumatismos serios y alguna hernia, y las visitas a algunos pueblos cercanos. Un amigo le indica que debería actualizar sus informes y pedir su reingreso en el ejército, ante la posibilidad de una nueva guerra mundial.
A pesar del intenso trabajo los pagos y gastos le mantenían la cuenta en números rojos. En 1941 recibió un homenaje en Jaén por su gran labor como médico y cirujano. ”Homenaje tributado al eminente Médico y Patriota, Don Gabriel Tera Arias por cuenta de personas favorecidas por sus dictámenes facultativos, se libraron del servicio de las armas en filas, por quienes reconocen y admiran su abnegada cooperación.
La Comisión está formada por A. Serrano, Antonio Alcalá Wenceslada, A. Buitrago, José Chamorro, A. Domínguez y Lorenzo López. El documento viene adornado con un orla o grecas artística, teniendo en el extremo derecho inferior el Escudo Real de Jaén”.
Cirujano en la Plaza de Toros de Villanueva
En una de las primeras corridas de toros en la plaza local- una novillada sin caballos- estuvo acompañando al médico don Atanasio- le dice- “¿Por qué no te encargas tú de esto?”. Pagan quince duros por traer el botiquín de la Cruz Roja. Este dinero es para repartirlo entre los practicantes y nosotros”.
Don Gabriel conocía que para ser cirujano de una plaza, como la de Villanueva del Arzobispo, de segunda categoría, era necesario: ser cirujano; solicitarla al Montepío de Toreros, a través del Colegio de Médicos y Dirección Provincial de Sanidad y que el Montepío te extendiese el correspondiente carnet.
“Ejercí durante casi treinta años como cirujano en la Enfermería de la Plaza de toros de Villanueva. En la entrada de la enfermería se colocó en 1978, una placa que dice: “A D. Gabriel Tera Arias, médico para las heridas y alivio para las almas” (la frase la escribió Miguel Hueta Vivo). A lo largo de los años que estuvo al frente de este servicio como cirujano-jefe realizó intervenciones felicísimas a importantes toreros. A destacar las practicadas a Chicuelo II, Mario Carrión, los jienenses Justo Armenteros, Sabino y otros. La cirugía taurina la practicaba como un consumado Artista, con mayúsculas. De él unas declaraciones hechas a “Dígame”, revista taurina que dirigió el también hijo de Villanueva K-Hito, por el eminente Dr. Jiménez Guinea, responsable máximo de la enfermería de la Plaza de Toros “Las Ventas “, de Madrid, dijo: “La presencia del Dr. Tera en un quirófano es una enorme garantía para cualquier torero”.
Su simpatía y sencillez eran proverbiales entre sus enfermos. Se hizo muy popular su frase: “Pero, hijo mío de mi vida, ¿Qué quieres?“, tanto si el caso clínico tenía solución como al contrario” (Texto de Lorenzo del Sol, cronista oficial de Villanueva. Jornadas de 1991)
Diferentes intervenciones
En junio de 1952, en una novillada de Justo Armenteros y Parrita de Triana, el torero jiennense es cogido al entrar a matar y debe intervenirlo el Dr. Tera. El parte facultativo decía así:” El diestro Justo Armenteros sufre un puntazo en la cara antero-interna del muslo derecho, con una trayectoria ascendente de ocho a diez centímetro, con probable fractura de la vena safena interna. Doctor Tera Arias”.
Una vez curado de primera intención, Armenteros fue trasladado urgentemente a Jaén, ingresando en la clínica de la Cruz Roja, donde fue operado de madrugada por el doctor D. Carlos Carbonell. La operación terminó cerca de las tres. El cirujano nos dijo que la herida de Armenteros era de diez centímetros de profundidad y ascendente habiendo causado desgarros e interesado la vena safena, siendo su estado grave. Señaló que la cura que le fue hecha por el Dr. Tera en Villanueva fue magnífica y afirmó que de haber variado un poco la trayectoria la cornada pudo tener peores consecuencias”.
En agosto del mismo año, vuelven a repetir los dos novilleros, con ganado de D. José Castellano de la Carolina. “La cuadrilla es recibida con numerosos aplausos. Armenteros saca al anillo al doctor Tera y practicante señor Tamargo que tan acertadamente le intervinieron en la cogida que el día del Corpus, tuvo en esta plaza. Muchos aplausos”.
En las fiestas de 1953, con toros de la ganadería de don Antonio López Tassara de Sevilla para Carlos Corpas, Mario Carrión y Victoriano Roger “Valencia”. Fue cogido Mario Carrión, atendido por el Dr. Tera y de quien dijo: “Después de a Dios, le debo la vida al Dr. Tera”.
En junio de 1957, actuación de la rejoneadora Paquita Rocamora, Luis Lucena de Écija y Juan Fernández “El Cayetano”, oriundo de esta ciudad y residente en Andújar. El Cayetano fue cogido de gravedad y atendido por el Dr. Tera.
Cogida de Chicuelo II
El 30 de septiembre de 1953, con toros de D. Samuel Hermanos, para Ángel Peralta y los novilleros, Chicuelo II, Carriles, Chiquilín.
En una información del Semanario “El Ruedo”, se indicaba que el día de la cogida, tras la cura de urgencia en Villanueva fue trasladado a Albacete. El diario “Jaén” de 10 de marzo, recoge esta entrevista al Dr. Tera: He saludado al Dr. Tera médico cirujano de sólido y merecido prestigio:
¿Sabe usted lo que dice el Semanario El Ruedo, según su corresponsal en Albacete, le pregunta al periodista?
- No, no tengo ni idea…
- Pues dice ¡nada menos!, al relatar la vida de Chicuelo II que , el pundonoroso diestro malogrado, que cuando recibió la gravísima cornada en esta plaza- a la que ahora me referiré solo fue asistido de urgencia y trasladado a Albacete donde fue intervenido quirúrgicamente. Y ello amigo mío no fue así, ni mucho menos.
- Soy todo oídos.
- Manuel Jiménez Chicuelo II, actuó en Villanueva del Arzobispo, el 29 de septiembre de 1953, pocos días antes del señalado para su alternativa. Fue cogido por su segundo toro, que le causó una herida en el triángulo de scarpa, muslo derecho con rotura de la vena safena y grandes destrozos musculares… Le intervine en la misma Plaza, (pude habérmelo llevado a mi clínica particular). La operación duró una hora y tres cuartos, se terminó con felicidad y quedó en estado satisfactorio, y ante la angustia del torero por lo que estaría sufriendo su madre en aquellos momentos, no tuve inconveniente en su traslado a Albacete, en el coche particular del ganadero D. Ángel Ligero. Así se hizo, llegando pues a su casa, sin más novedad… Cobré mis honorarios como médico de la Plaza, (375 pesetas)
- Fue nuevamente intervenido en Albacete, en contra de su voluntad y la de sus familiares, lo que ocasionó un disgusto entre sus hermanos y el cirujano albaceteño. Chicuelo II llevaba una carta mía con todos los detalles de la intervención a la que había sido sometido, así que solo faltaba mantenerle en periodo de observación. ¿Está claro esto? – Claro, claro como el agua clara…
Y el Dr. Tera de quien dijo Mario Carrión que después de Dios a él le debía la vida, me alarga un cigarrillo. Enciende otro. Y queda mirando fijamente el capricho convertido en humo de una voluta azul.
En septiembre de 1958 se celebró un festival taurino, promovido por Chicuelo II, con seis novillos de D. Francisco Amián Casta de Córdoba para “Pedrés”, Chicuelo II, Pepe Ordoñez, Alfonso Merino, “Carriles” y Chicuelo III. Chicuelo II, brindó al Dr. Tera.
FUENTE:M-L-F-