POR ÁNGEL RÍOS MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE BLANCA (MURCIA)
Escuché un video holandés de más de una hora. El filósofo holandés hablaba del hecho de que un hacker había pirateado una empresa y que seis millones de personas deben cambiar ahora sus contraseñas rápidamente. Además, afirmaba que ningún sistema es seguro contra los hackers. Las personas en cuestión decían que la vida ha ido ya demasiado lejos con la tecnología y que ya no pueden dar marcha atrás.
Conclusión: El orador en el fragmento analiza el miedo occidental a la pérdida de límites y a la tecnología. Ibn Sab’in ofrece la contrapartida espiritual y filosófica: el redescubrimiento de la realidad a través de un enfoque absoluto en la esencia.
Recientemente escuché una discusión sobre la ‘negligencia del ser’ (verwaarlozing van het zijnde) y la huida del hombre moderno hacia un holograma virtual. Se buscaba una manera de volver a ‘echar raíces’. Me conmovió, porque esto es precisamente sobre lo que escribió Ibn Sab’in —el gran místico de mi propio Valle de Ricote—.
Mientras que la filosofía moderna apenas descubre ahora la ‘crisis de la modernidad’, Ibn Sab’in ya ofrecía una salida al percibir la Unidad Absoluta. Él sabía que las sombras de la caverna (Platón) solo desaparecen cuando se comprende la fuente de la luz misma. Mi investigación sobre Ibn Sab’in no es, por tanto, mera historiografía; es una medicina para la crisis existencial de hoy.
Tal vez así comprendamos que nuestro Ibn Sab’in fue un adelantado a su tiempo.