POR JOSÉ ANTONIO RAMOS RUBIO, CRONISTA OFICIAL DE TRUJILLO (CÁCERES).

Aquí nacieron personajes clave en la conquista de América, como Francisco Pizarro, conquistador del Perú, Francisco de Orellana o Diego García de Paredes. Esta tierra forjó a hombres que partieron hacia el Nuevo Mundo en busca de gloria, fortuna y evangelización.
En el corazón de Extremadura, entre encinas y piedras centenarias, se alza la ciudad de Trujillo, un núcleo histórico que ha dejado una huella profunda en la historia de España y de América Latina. Aunque hoy cuenta con apenas unos miles de habitantes, su influencia trasciende continentes: al menos 22 lugares en el mundo llevan su nombre, testimonio del papel trascendental que jugó esta tierra en la era de los descubrimientos y la expansión imperial española.
En Trujillo nacieron personajes clave en la conquista de América, como Francisco Pizarro, conquistador del Perú, Francisco de Orellana o Diego García de Paredes. Esta tierra forjó a hombres que partieron hacia el Nuevo Mundo en busca de gloria, fortuna y evangelización, llevando consigo no sólo su lengua, sino también su identidad y toponimia. Los trujillanos dejaron su huella más allá de las espadas y las fundaciones: bautizaron tierras como recuerdo de su origen, perpetuando el nombre de su ciudad natal en múltiples rincones del continente americano.
México cuenta con tres localidades llamadas Trujillo. Aunque de menor tamaño, son prueba de la dispersión del nombre a lo largo del virreinato de Nueva España, muchas veces asociados a rutas coloniales o encomiendas otorgadas a descendientes de extremeños.
En Cuba y la República Dominicana, dos lugares costeros llevan el nombre de Punta Trujillo, probablemente asignado por navegantes españoles que cartografiaron estas zonas en los siglos XVI y XVII. Es en estas islas donde el recuerdo del primer contacto con América resuena con fuerza.
Puerto Rico
Puerto Rico, joya estratégica del Caribe, cuenta con Trujillo Bajo y Trujillo Alto, municipios aledaños a San Juan. Fundados en el siglo XIX, sus nombres evocan una conexión persistente con la tradición hispánica y con los apellidos ilustres de la nobleza trujillana.
En Perú, país conquistado por Pizarro, no podía faltar el tributo. Allí encontramos la Isla de Trujillo, aunque el homenaje más notorio es la ciudad de Trujillo, capital del departamento de La Libertad, fundada en 1534 por el propio conquistador y considerada una de las urbes más importantes del virreinato.