POR MIGUEL MARTÍNEZ APARICIO, CRONISTA OFICIAL DE CALLOSA DE SEGURA (ALICANTE).

«En la historia de la Sociedad de Arte Musical La Filarmónica, pocas figuras han dejado una huella tan profunda y duradera como la del Maestro don José Albert Hurtado…»
En la historia de la Sociedad de Arte Musical La Filarmónica, pocas figuras han dejado una huella tan profunda y duradera como la del Maestro don José Albert Hurtado dedicando casi toda su vida a la música y al enriquecimiento cultural de Callosa de Segura. A medio siglo de su jubilación musical, debemos recordar con cariño y respeto su invaluable aportación como director, compositor y formador de generaciones que mantienen vivo el legado musical de nuestra ciudad.
Este mes de diciembre, cuando los sones de la Filarmónica callosina inunden con sus melodías el Jardín Glorieta en el tradicional Concierto de Navidad, se cumplirán cincuenta años de la jubilación del músico y director más recordado de la entidad: don José Albert Hurtado.
Fue el 25 de diciembre de 1975 cuando, por última vez, el Maestro Albert vistió el uniforme de la banda y dirigió a unos músicos profundamente emocionados. Aquel homenaje tuvo lugar en el templete musical del Jardín Glorieta, un espacio especialmente significativo para el Maestro, al dirigir La Filarmónica en su inauguración el 14 de agosto de 1952, impulsado por el Ayuntamiento siendo alcalde don Juan Estañ Samper, pasando a ser un símbolo del vínculo entre la banda y la vida cultural del municipio.
Nuestro homenajeado vivía en la calle de las Escuelas, junto al Colegio «Primo de Rivera». Previo al concierto navideño, fue recogido por las autoridades para, en pasacalles y a los sones de su propia banda, llegar hasta el Jardín Glorieta. En un acto sencillo, pero lleno de significado, el Ayuntamiento callosino quiso dedicarle un merecido homenaje ante la jubilación de tan prestigioso compositor. La intervención del alcalde de la ciudad, don José María Martínez Aguado, fue especialmente emotiva, pronunciando unas palabras cariñosas y de profundo reconocimiento hacia uno de los callosinos más ilustres del siglo XX.
Acompañaron al alcalde miembros de la corporación municipal, directivos de la Sociedad como su secretario, don Antonio Mínguez Ferra, y el párroco de San Martín, don Manuel Cayuelas Ballesta. La revista de fiestas de San Roque de 1976 recogió un reportaje gráfico de aquel momento, acompañado de las sentidas palabras del alcalde Martínez Aguado, quien destacaba:
“Emotiva jornada de homenaje y despedida al hasta ahora director de la Banda de Música “LA FILARMÓNICA” D. JOSÉ ALBERT HURTADO, a quien nuestra banda y nuestra ciudad rindieron público testimonio de agradecimiento por su infatigable labor y vocación musical que tantos beneficios ha reportado a las nuevas generaciones que integran nuestra banda, prestigiando el nombre de nuestro pueblo en todas sus actuaciones.”
La intervención de don José Albert finalizó con el traspaso de batuta de director a uno de sus alumnos más destacados, el trompetista don Vicente Juan Illán, quien continuó el legado musical con el mismo entusiasmo y dedicación que caracterizaron al Maestro Albert. En esta época, el presidente de la sociedad musical era don Antonio Pertusa Escudero.
Aunque ya desde 1947 el Maestro Albert dirigió en ocasiones la Filarmónica, fue en 1962 cuando se hizo cargo como director titular de su banda y su escuela, siendo presidente don Manuel Cagigal Masiá, hasta su jubilación el 30 de septiembre de 1975. No es extraño encontrarlo presente en múltiples experiencias y actividades musicales del pasado siglo: en orquestas como la MANRI, donde tocaba el contrabajo o como director, hace ya setenta años, de la Coral Callosina de Educación y Descanso, obra promotora de la cultura desde el Hogar del Productor, presidido por don Antonio Ballester Ruiz y coordinado por don Fernando Belda Martínez.
En su labor compositora, el Maestro Albert nos dejó joyas musicales como el “Himno a Callosa de Segura”, los pasodobles “Callosa en Fiestas”, “Carmen Díaz” “Honestidad” o “Hidalgo Mateo”, las marchas moras “Boabdil” y “Benimerines”, así como las marchas procesionales “Detrás de la Cruz” y “Nuestra Patrona la Inmaculada”. Esta última pieza procesional volverá a escucharse en la procesión de la Alcaldesa Honoraria de Callosa de Segura el próximo 8 de diciembre. La letra fue estrenada el pasado año por don Manuel Pedrera Manresa, músico y archivero de la Sociedad, con motivo de la Coronación de Purísima en la Arciprestal de San Martín.
Son muchas más las composiciones que reflejan el talento innato del Maestro Albert, legado que han heredado sus hijos don José y don Francisco Albert Díaz, así como su nieto don Robert Albert Manresa. Entre ellas destaca especialmente el Himno a Callosa de Segura, con letra de don Fernando Belda Martínez y don Francisco Salinas Martínez. Esta composición se interpreta en los actos oficiales de la ciudad desde su estreno en las fiestas de San Roque de 1958, año de su composición. Fue ofrecida por sus autores y debatida en el pleno municipal de 30 de junio de ese año. Su estreno fue aprobado, quedando pendiente su oficialidad hasta comprobar la acogida entre los callosinos. La aceptación fue extraordinaria y, a propuesta de la concejala de cultura, doña Carmen García Sorribes, el pleno municipal aprobó por unanimidad su oficialidad el 21 de noviembre de 1979, año en el que Callosa de Segura celebraba el IV Centenario de su segregación de Orihuela en 1579.
El domingo 4 de noviembre, cuatrocientos años después de la firma de este privilegio, don José Albert volvió a dirigir a la Filarmónica en la interpretación del himno, acompañado por los componentes de la agrupación artística y antiguos miembros de la coral que él dirigió años atrás. En aquel momento, la banda estaba dirigida por don Vicente Juan Illán, mientras que la dirección del coro correspondía a don Luis Pérez García.
A nivel personal y familiar, José Albert Hurtado nació en Callosa de Segura en 1906, siendo cinco hermanos. Muy temprano aprendió solfeo y estudió diversos instrumentos como la guitarra, bandurria, violín, trompeta, contrabajo y el fliscorno, con el que tocaba en la banda, por ejemplo, cuando pasó el Rey Alfonso XIII por nuestra localidad. Casado con doña Carmen Díaz en 1940, tuvo cuatro hijos también vinculados a la música y a la Filarmónica: José, Manuel, Francisco y Octavio, quienes han continuado el legado familiar transmitiendo su amor por la música a las siguientes generaciones. Falleció el 28 de julio de 1982, dedicando 68 de sus 76 años a la música.
El Ayuntamiento, junto a la S.A.M. La Filarmónica y la Coral Callosina, le dedicó un homenaje póstumo el domingo 30 de octubre de 1983, al que se sumaron bandas de música de la comarca. Ese día, la calle donde habitó tantos años, fue rotulada como “calle Maestro Albert”.
Para conocer más en detalle la vida y obra del Maestro Albert, puede consultarse el libro “Crónicas” escrito por don Antonio Aguilar Rodríguez sobre la historia de La Filarmónica en 2024 o en la película documental biográfica realizada por el mismo autor en 2013 titulada “El Maestro Albert”.
Recordar al Maestro Albert no es solo rememorar una etapa pasada, sino celebrar el alma de una tradición que sigue vibrando en cada nota que emite la Filarmónica. Su música, su dedicación y su amor por Callosa de Segura siguen presentes en cada concierto, en cada ensayo y en el corazón de todos los que formamos parte de esta gran familia musical, especialmente sus hijos y nietos. Que su ejemplo inspire siempre a músicos y amantes de la cultura a seguir cultivando con pasión y compromiso el arte que nos une. Maestro Albert, gracias por enseñarnos que la música es el lenguaje más noble del alma y que, a través de ella, perdura la memoria de un pueblo entero.
A los músicos y músicas en la fiesta de su Patrona Santa Cecilia y, entre ellos, a mi hija Carmen María Martínez Serna que hoy oficializa como flautista su incorporación a La Filarmónica, muchísimas felicidades.