POR MIGUEL FORCADA SERRANO, CRONISTA OFICIAL DE PRIEGO DE CÓRDOBA.
“Esta ciudad llamada Priego tiene una carrera relacionada con la música, que es capaz de hacer llorar a los ángeles”. Esta frase la escribió Eduardo Luna, hace ya unos años, tras una temporada en la que conoció a fondo la historia cultural de Priego. Creo que acertó penamente.
Cada año seguimos en Priego dando motivos para la emoción, para el recuerdo y para la alegría. Este verano hemos podido escuchar nada menos que el “Requiem” de W.A. Mozart, magnífica interpretación de dos corales (la de Antequera y la de Priego) y una orquesta, sobre el escenario o altar mayor de la iglesia de San Francisco. Pocos días después, en el Festival “Jazzándaluz”, varios conciertos (de gala) en ese lugar mágico que es el Huerto de las Infantas.
Y en el día de hoy se ha clausurado la IX edición del Encuentro Internacional de Flauta Travesera con 2O alumnos procedentes de varias Comunidades Autónomas (hasta de Galicia y Cataluña) que han recibido lecciones magistrales de la flautista Ulla Miilmann, de la Royal Danish Academy de Copenhague, y de Álvaro Octavio Díaz, flautista de la Orquesta Nacional de España. Programa gestionado y dirigido por Carlos Forcada Foguer, del Conservatorio Profesional de Córdoba. El concierto que dieron ayer los alumnos en el Centro Cultural Lozano Sidro es… de los que hacen llorar a los ángeles. Sí, en su novena edición, este “encuentro internacional” es ya parte del paisaje de Priego cada verano.
