POR JOAQUÍN CARRILLO ESPINOSA, CRONISTA OFICIAL DE ULEA (MURCIA)
El pasado mes de abril de 2015, el Club de Pensionistas de Ulea, organizó una magnífica comida de confraternidad para todas las personas mayores.
Dada la gran asistencia de comensales, el acto tuvo lugar en el pabellón deportivo, del grupo escolar de Ulea, situado en los aledaños del Club de Pensionistas.
Al acto, sencillo y multitudinario -tremendamente gratificante-, asistieron los miembros de la corporación municipal en pleno, con su Alcalde Víctor Manuel López Abenza a la cabeza, el párroco José López Martínez y, sobre todo, con la asistencia masiva de los pensionistas, faltaron una decena por motivos de salud. Además, acudieron algunos familiares foráneos. Todos ellos capitaneados por el Presidente del Club de Pensionistas; el infatigable Jesús Marín López.
El ágape, perfectamente organizado, se celebró en el recinto deportivo del grupo escolar, el cual se engalanó con gran esmero, con mesas aledañas en todo el perímetro del recinto, con la presidencia ocupada por el Alcalde y el Presidente del Club de Pensionistas. Las mesas se dotaron de aperitivos variados, una paella gigante y bebida en abundancia: solo agua, vino, cerveza y bebidas refrescantes.
Se procuró que todos quedaran satisfechos, pero, sobre todo, se tuvo en cuenta la edad de los comensales, la mayoría septuagenarios, muchos octogenarios y algunos nonagenarios, encabezados por el ilustre veterano Iluminado Cascales Ayala, que, como es lógico y natural portan padecimientos que le obligan a llevar una dieta adecuada, a pesar de que, algunos, olvidaran sus medicamentos diciendo que «un día es un día».
El ágape fue amenizado con música suave; que no impedía la conversación entre los comensales colindantes. Al terminar, tanto el Alcalde como el Presidente de los pensionistas, pronunciaron unas sencillas y emotivas palabras que, todos los comensales, aplaudimos cálidamente.
Para terminar, el Presidente expuso la situación económica por la que atravesaba la entidad y qué, gracias a la inestimable ayuda del Ayuntamiento, las cuotas de los afiliados y venta de lotería, se podía seguir adelante pero, era insuficiente y, por lo tanto, nos invitó a participar de una rifa benéfica de un jamón, unos lomos, un queso y unas botellas de licor. Se vendieron todos los números y, como los regalos fueron eso, regalos casi todos, dejaron buenos beneficios en las arcas del Club de Pensionistas.
Todos los asistentes nos sentimos reconfortados con la presencia de los miembros de la corporación Municipal y la Junta Directiva del Club de Pensionistas.
Como Cronista Oficial de Ulea y, también, como Pensionista, les animo a que sigan con la misma ilusión, esperando qué, dicho acto, se repita con más frecuencia o, por lo menos, cada año.
