GIRO HISTÓRICO EN LA SEMANA SANTA DE CÁCERES: LA SAGRADA CENA RECUPERARÁ VOZ Y VOTO TRAS 22 AÑOS FUERA DE LA UNIÓN
Nov 01 2026

POR SANTOS BENITEZ FLORIANO,  CRONISTA OFICIAL DE CÁCERES.

                                         

La Semana Santa de Cáceres está a las puertas de cerrar una división que se prolonga desde 2004. La Sagrada Cena, una de las cofradías con mayor número de hermanos de la ciudad, ha aprobado regresar a la Unión de Cofradías después de 22 años. La decisión supone mucho más que un cambio administrativo. La Cofradía de la Sagrada Cena de Cáceres, que cuenta con cerca de 1.200 hermanos, volverá a participar con voz y voto en las decisiones organizativas de la Semana Santa cacereña si el pleno de la Unión ratifica su reincorporación, aprobada ya por el cabildo de hermanos de la corporación.

Así lo ha explicado a El Periódico Extremadura el mayordomo de la Sagrada Cena, Ricardo Fernández Hernández, quien ha detallado cómo se ha gestado un acercamiento que permitirá superar más de dos décadas de separación entre la hermandad de Santiago y el organismo que coordina las procesiones de la ciudad. La decisión se adoptó este jueves, 29 de octubre, después de que la junta de gobierno valorase favorablemente una propuesta formal para regresar a la organización. El acuerdo necesitaba el respaldo de los hermanos, que finalmente dieron su aprobación.

«Salió el que sí, que nos reincorporaríamos. Y ahora el pleno de la Unión lo tiene que ratificar», ha señalado Fernández Hernández. El mayordomo considera que ese último trámite no debería plantear dificultades. «Son formalismos, que en principio no creemos que haya problemas», afirma.

Una ruptura que se remonta a noviembre de 2004
Para entender la importancia del acuerdo hay que retroceder 22 años. La Sagrada Cena había formado parte de la Unión de Cofradías desde sus primeros años, después de su fundación el 23 de mayo de 1996. Sin embargo, las relaciones terminaron deteriorándose y la hermandad solicitó abandonar la organización en noviembre de 2004. Fernández Hernández reconoce que existieron tensiones internas y desacuerdos que acabaron provocando la separación.

«Había relaciones que no estaban bien, muchas tensiones», recuerda el mayordomo, que resume lo ocurrido como una etapa de «desavenencias» entre ambas partes. La historia institucional de la propia cofradía recoge también que su constitución como sacramental en 2004 estuvo vinculada a la salida de la Unión. El 18 de noviembre de aquel año, el obispado aprobó su denominación sacramental-eucarística. La ruptura dejó a la hermandad fuera del organismo que coordina la Semana Santa, aunque continuó desarrollando su actividad religiosa y participando en las celebraciones de la ciudad.

«No teníamos ni voz ni voto»
Una de las consecuencias más relevantes de aquella separación fue la pérdida de participación en las decisiones comunes de las cofradías. Fernández Hernández reconoce que la Sagrada Cena podía continuar realizando sus procesiones y manteniendo su autonomía interna, pero no intervenía con voto en las cuestiones organizativas que afectaban al conjunto de la Semana Santa.

«Nosotros, al no estar en la Unión, no teníamos ni voz ni voto en todo lo relacionado con la Semana Santa», explica. El mayordomo pone como ejemplo las procesiones magnas, que requieren una coordinación especial entre hermandades. En estas ocasiones, las decisiones se adoptaban en el seno de la Unión y la Sagrada Cena debía adaptarse a las condiciones establecidas si quería participar. «Nos venía todo un poco impuesto, en el sentido organizativo, no de régimen interno de la cofradía. Ahí la Unión nunca se metió», aclara.

No obstante, Fernández Hernández destaca que durante los últimos años la relación había sido cordial y que los responsables de la Unión procuraban escuchar a la hermandad pese a encontrarse fuera. «Es verdad que no teníamos voz y voto, pero a la cofradía se le tenía en consideración. Se nos preguntaba qué opinábamos, cómo lo veíamos», explica.

El reconocimiento al trabajo de la Unión
El responsable de la Sagrada Cena también destaca otro elemento que ha favorecido el acercamiento: el trabajo desarrollado por la Unión en beneficio de todas las hermandades cacereñas, incluso de aquellas que no pertenecían formalmente a la organización. En particular, menciona las labores de promoción y difusión de la Semana Santa, así como las gestiones realizadas para mejorar el respaldo económico institucional.

«Todo el tema de promoción, cuando se ha conseguido el aumento de la subvención, todos los temas de difusión y demás, todo eso ha sido un trabajo que ha hecho la Unión», reconoce. Fernández Hernández admite que su propia cofradía también se ha beneficiado de ese esfuerzo colectivo.

A su juicio, esa actitud ha facilitado que la relación entre ambas entidades haya mejorado progresivamente, hasta hacer posible la propuesta formal de reincorporación.

El proceso de acercamiento se ha consolidado durante su etapa como mayordomo, que comenzó tras las elecciones celebradas el 20 de diciembre de 2019 y su ratificación episcopal en enero de 2020. Desde entonces, asegura, las relaciones institucionales han sido buenas, lo que ha permitido recuperar la confianza necesaria para afrontar el regreso.

Cerca de 1.200 hermanos y tres pasos procesionales
La reincorporación tiene especial relevancia por el peso de la Sagrada Cena dentro de la Semana Santa cacereña. La hermandad cuenta actualmente con alrededor de 1.200 hermanos, según los datos facilitados por su mayordomo, quien sitúa el censo aproximadamente en 1.180 integrantes, aunque precisa que no dispone de la cifra exacta actualizada.

Su sede canónica se encuentra en la iglesia de Santiago, uno de los templos estrechamente vinculados a la tradición cofrade de Cáceres. El patrimonio de la hermandad tiene como principal referencia el paso de la Sagrada Cena, compuesto por las trece figuras que representan a Jesucristo y los doce apóstoles. A ellas se suma la imagen del Cordero Pascual que aparece sobre la mesa, una pieza a la que Fernández Hernández concede especial importancia por su simbolismo y valor artístico. «Es muy bonita y de mucho valor, simbólica y artísticamente», afirma, aunque admite que puede pasar desapercibida por su ubicación dentro del conjunto escultórico.

La cofradía cuenta también con Nuestra Señora del Sagrario y el paso del Triunfo de la Eucaristía, incorporado en 2013 y vinculado especialmente a la participación de los cofrades adolescentes. Sus orígenes se remontan a una comisión previa que trabajó durante aproximadamente dos años para sacar adelante el proyecto fundacional, impulsado, entre otros, por Serafín Martín Nieto y Antonio Rubio Rojas.

Una Semana Santa con 17 cofradías en la Unión
La incorporación de la Sagrada Cena elevaría a 17 el número de cofradías integradas en la Unión, frente a las 16 que la componen actualmente, según los datos facilitados por Ricardo Fernández. Este cambio permitiría a la hermandad participar directamente en los órganos de decisión y en la coordinación de las actividades comunes, sin renunciar a su autonomía interna.

La votación favorable de los hermanos constituye el paso decisivo, aunque todavía es necesaria la ratificación del pleno de la Unión para formalizar el regreso. Más allá del aspecto organizativo, Fernández Hernández interpreta el acuerdo como una oportunidad para reforzar las relaciones entre las hermandades y dejar atrás las diferencias del pasado.

Su reflexión final resume el sentido que concede a la decisión: «Dar sentido a eso de comunión y de fraternidad, que es importante». Después de 22 años fuera de la Unión de Cofradías, la Sagrada Cena se dispone así a recuperar su participación plena en la organización de la Semana Santa de Cáceres. Un regreso que, si supera el último trámite pendiente, cerrará una etapa iniciada en noviembre de 2004.

De una comisión de entusiastas a una cofradía con 1.200 hermanos
La historia de la Sagrada Cena comenzó antes de su constitución oficial como cofradía. El 20 de diciembre de 1993 nació la Comisión Pro-Paso de la Sagrada Cena, un grupo de personas decididas a conseguir que Cáceres contara con un conjunto escultórico dedicado a la Última Cena de Jesucristo.

Entre sus principales impulsores estuvieron Antonio Rubio Rojas y Serafín Martín Nieto, dos nombres estrechamente vinculados a la historia cofrade cacereña. La comisión estuvo presidida por Felipe Fernández Peña, con Serafín Martín Nieto como secretario y José Luengo Solís como tesorero.

En aquella iniciativa participaron también Antonio Fajardo Fernández, Mariano Bernáldez Gómez-Caro, Juan Ramón Marchena Pérez, Santos Benítez Floriano, Manuel Rey Corrales, Mercedes Muriel Tapia, María del Carmen Montero Rosado y Javier Sellers Bermejo, entre otros integrantes.

El proyecto fue tomando forma hasta que, en mayo de 1994, se contrató la primera imagen, el Señor de la Eucaristía, al imaginero sevillano Antonio Joaquín Dubé de Luque. A partir de ahí comenzó a materializarse un conjunto escultórico que terminaría convirtiéndose en una de las referencias de la Semana Santa cacereña.

La comisión se disolvió el 25 de abril de 1996 para dar paso a la creación de la hermandad, fundada oficialmente el 23 de mayo de aquel mismo año. Tres décadas después, la Sagrada Cena cuenta con cerca de 1.200 hermanos y se dispone a recuperar su presencia en la Unión de Cofradías.

Santos Benítez Floriano y Jesús Sellers, claves en el acercamiento
El acuerdo para regresar a la Unión de Cofradías tampoco se entiende sin la mejora de las relaciones institucionales durante los últimos años. En ese proceso han tenido un papel relevante Santos Benítez Floriano y Jesús Sellers Bermejo, quienes han estado al frente de la organización en dos etapas consecutivas.

Benítez Floriano presidió la Unión durante una década, hasta junio de 2026. Durante su mandato, en el que Jesús Sellers también ejerció responsabilidades como vicepresidente, se desarrolló una etapa de colaboración con la Sagrada Cena, pese a que la hermandad continuaba fuera de la organización.

Ese clima de entendimiento es precisamente uno de los aspectos que destaca Ricardo Fernández Hernández, mayordomo de la Sagrada Cena desde enero de 2020.

Fernández Hernández reconoce que, incluso sin pertenecer a la Unión, los responsables de la entidad procuraban tener en cuenta las opiniones de su hermandad en asuntos relacionados con la organización de las procesiones.

«Es verdad que no teníamos voz y voto, pero a la cofradía se le tenía en consideración», explica.

El relevo en la presidencia de la Unión se produjo en junio de este año, cuando Jesús Sellers Bermejo sucedió a Santos Benítez Floriano después de haber sido elegido por unanimidad en mayo. Sellers había trabajado estrechamente con su antecesor y planteó una nueva etapa basada en la continuidad y la unidad entre las hermandades cacereñas.

Con ese escenario, el acercamiento terminó cristalizando en una propuesta formal de reincorporación que fue valorada favorablemente por la junta de gobierno de la Sagrada Cena y posteriormente aprobada por sus hermanos.

Ahora solo falta la ratificación del pleno de la Unión para cerrar una separación que comenzó en noviembre de 2004.

FUENTE:https://www.elperiodicoextremadura.com/caceres-local/2026/10/30/giro-historico-semana-santa-caceres-135921873.html

Calendario

noviembre 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30  

Archivos

UN PORTAL QUE CONTINÚA ABIERTO A TODO EL MUNDO