GRANDEZAS DEL ANTIGUO INSTITUTO VALLESPÍN DE ÁVILA (y III)
Oct 19 2026

POR JESÚS MARÍA SANCHIDRIÁN GALLEGO, CRONISTA OFICIAL DE ÁVILA.

                                         

Continuamos los reportajes que publicamos los dos últimos domingos dedicados al antiguo Instituto Vallespín, a propósito del el llamamiento de quien fuera Presidente de las Cortes de Castilla y León, Carlos Sánchez Reyes (Salamanca, 1939), con el fin de componer un entrañable recuerdo de compañerismo en la convención que se celebraría en Ávila el 9 de diciembre (El Episcopio, 18:30h.) y a la que están convocados todos los alumnos que estudiaron allí y están entre nosotros.
Por nuestra parte, proseguimos la relación de los nombres que llamamos Grandezas que allí enunciamos. Y lo hacemos, una vez más, recordando el relato donde anotamos los datos de la creación del Instituto en 1848 en lo que era el convento desamortizado de La Santa, del hito de la inauguración del curso de 1865-1866 por la Reina Isabel II, y de la refundación del centro en 1887 en la calle la Rúa, actual calle Vallespín, de ahí su nombre.
La nueva sede fue el fruto de la permuta propiciada por la Junta de Damas de Santa Teresa, quien la había adquirido y rehabilitado bajo la dirección del arquitecto Repullés y cedido al Estado a cambio de que las dependencias de convento que ocupaba el Instituto pasaran a sus antiguos propietarios, los frailes carmelitas.
Como decíamos entonces, retomamos los nombres de aquellos profesores y alumnos que a lo largo de sus carreras destacaron por su prestigio social y/o por el reconocimiento que merecieron en los más variados campos del conocimiento, la cultura, la política o el deporte.
Y reseñamos la gloria que alcanzaron con la idea de que el Instituto forma parte de la herencia que dejaron en sus enseñanzas como profesores, o del legado del que bebieron como estudiantes que luego alcanzaron acreditada reputación en sus respectivas disciplinas.
Igualmente, apuntábamos que se trata de una muestra de agradecimiento a los maestros, y de contagio y orgullo de paisanaje de antiguos compañeros a los que alcanzaron fama, nombradía y especial consideración, aun a sabiendas de que, además de los nombres citados, hay otros muchos más que también merecen igual o mayor distinción en estas líneas.
En los reportajes anteriores ya hablamos de Juan Guerras Valseca, Leoncio Cid Farpón, Manuel Bartolomé Cossío, Joaquín Arnáu, Teodoro de san Román, Francisco Barras de Aragón, Francisco Barnés Salinas, Arturo Duperier, Benigno Lorenzo Velázquez, José Sánchez Merino, Juan José Martín Rodríguez, José Belmonte Díaz y Rafael Gómez Montero.
Ahora, en esta tercera y última entrega, damos paso a María Dolores de Palacio Mariano, Arsenio Gutiérrez Palacios, Gaudencio Fernández, Gonzalo Torrente Ballester, Nicolás Sánchez-Albornoz, Aurelio Sánchez Tadeo, Manuel Seco, Pedro Sánchez García, Feliciano Rivilla, Carlos Sánchez-Reyes, y Guillermo García Saúco.
1911. GUTIÉRREZ PALACIOS, Arsenio (Diego Álvaro, Ávila,1901- Ávila,1980). Alumno.
Estudió en Ávila, donde cursó el bachillerato y la carrera de Magisterio en la escuela normal de la calle Vallespín, y después Filosofía y Letras en Madrid. Su trayectoria estuvo vinculada a la renovación educativa, la pedagogía, la arqueología y la escritura.
Fue miembro de la Sociedad Española de Pedagogía dirigida por Rodolfo Llopis y participó en las Misiones Pedagógicas, impulsando métodos activos frente a la enseñanza memorística tradicional.
Desde 1960 ejerció como maestro en su pueblo Diego Álvaro y más tarde como director del grupo escolar Reina Fabiola en Ávila, sin olvidar su auténtica vocación, la arqueología.
En los años sesenta integró el equipo del seminario de historia antigua de la Universidad de Salamanca junto a Juan Maluquer y José María Blázquez. Desempeñó el cargo de comisario local de excavaciones arqueológicas, jefe de la sección de Arqueología de la Institución Gran Duque de Alba y miembro del Patronato Histórico Artístico de Ávila. Dirigió excavaciones decisivas en yacimientos neolíticos, calcolíticos, romanos y visigodos como Peña del Bardal, Alto del Quemado, El Chorrillo y El Castillo.
Entre sus hallazgos más relevantes destacan las doscientas pizarras con escritura visigótica de los siglos VI y VII descubiertas en la dehesa de El Castillo. También intervino en la documentación del expolio de la necrópolis visigoda de Valdesanmartín y en los trámites de los mosaicos de Magazos y Mancera de Arriba, además de colaborar en Las Cogotas y en la catalogación del Museo Provincial. Su faceta de escritor se nutrió de esta intensa labor investigadora.
Cultivó temas literarios e históricos y mantuvo durante años una sección semanal en Diario de Ávila titulada “Ávila de antañón”, artículos recientemente publicados por la Institución Gran Duque de Alba. También escribió numerosos artículos en revistas especializadas, consolidándose como una referencia en la divulgación del pasado abulense.
1935. PALACIO Y DE AZAHARA, María Dolores de (Zaragoza, 1895 – Ávila, 1989).
Dolores de Palacio fue la primera mujer catedrática en España, una figura pionera cuya trayectoria académica y vital destaca por su excepcional formación y su firme compromiso con la educación. Su biografía, reconstruida por su hijo Carlos Sánchez Reyes en 2010, revela una vida marcada por el estudio, el esfuerzo y la vocación docente. Se licenció en Geografía e Historia en la Universidad de Zaragoza, donde coincidió con María Moliner, y obtuvo el doctorado en Historia del Arte en la Universidad Central de Madrid.
A ello sumó la licenciatura en Derecho por la Universidad de Salamanca. Su dominio del francés y el alemán -lenguas que enseñó profesionalmente- y su conocimiento del inglés completaron un perfil intelectual extraordinario para su época.
En 1926 ganó por oposición la cátedra de Francés del Instituto de Osuna, donde conoció a su futuro esposo, el físico y matemático Jesús Sánchez Reyes. Tras una excedencia por maternidad, obtuvo en 1932 el traslado al Instituto de Ávila y, un año después, fue nombrada directora en comisión de servicios del recién creado Instituto de Peñaranda de Bracamonte.
La familia se estableció definitivamente en Ávila en 1935. En 1939 nació su cuarto hijo y, poco después, fue designada directora accidental del Instituto de Ávila, cargo que desempeñó como titular desde 1940 hasta su destitución en 1945 por orden del gobernador civil.
Tras su jubilación en 1965 recibió el reconocimiento del Colegio de Doctores y Licenciados y la Orden de Alfonso X el Sabio en grado de Comendador. Falleció en 1989, a los 94 años. Su legado fue reivindicado en 2014, cuando el Ayuntamiento de Ávila dio su nombre a una travesía, destacando su defensa de la igualdad de la mujer y su influencia pedagógica, y el recuerdo a su memoria de mucho abulenses. En 2015 la Universidad de Zaragoza la homenajeó en el Día Internacional de la Mujer, y en 2020 fue incluida en la ruta “Paseos con Ciencia” de Made in Zaragoza.
1938-1944. SÁNCHEZ TADEO, Aurelio (1928-2009), alumno, Cronista oficial de Ávila desde el año 2000.
Fue un inquieto alumno del Instituto de Ávila. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense, Sánchez Tadeo desarrolló su carrera profesional como funcionario del Cuerpo Técnico de la Seguridad Social. Desde muy joven estuvo vinculado al mundo literario y cultural: en 1958 ingresó como miembro de número en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles y formó parte de la Institución Gran Duque de Alba. Su nombramiento como cronista oficial de Ávila consolidó una trayectoria marcada por el estudio, la divulgación y el compromiso con la memoria de la ciudad.
Su vida profesional estuvo también ligada a la política nacional. Entre 1976 y 1981 fue secretario particular del Presidente de Gobierno Adolfo Suárez, además de desempeñar responsabilidades en la Secretaría de Despacho.
Por otro lado, siempre ha mantenido una intensa actividad literaria: colabora con Diario de Ávila desde 1949, en 1953, funda junto a otros escritores la revista literaria El Cobaya, publica cerca de dos mil artículos en España e Iberoamérica, colabora en radio, promovió certámenes musicales y ejerce como redactor jefe del semanario Almena, además de ser corresponsal de La Estafeta Literaria y Poesía Española.
Su obra poética incluye títulos como El amor de las palabras, El silencio de la piedra, Con un vidrio del cielo me he cortado, y en prosa El Ávila que viví. Fue reconocido con premios como el Nacional de Turismo (1966), el Nacional de Bibliofilia (2003) y finalista del Premio Nacional de la Crítica.
1940. TORRENTE BALLESTER, Gonzalo (Serantes, Ferrol, A Coruña, 1910 – Salamanca,1999), profesor, catedrático de Lengua y Literatura y escritor.
En 1940 obtuvo por oposición la cátedra de Lengua y Literatura de enseñanza media, con plaza en Ávila, aunque decidió continuar en Santiago de Compostela en comisión de servicio, ciudad donde había iniciado en 1927 los estudios de Filosofía y Letras antes de trasladarse a Oviedo para cursar Derecho.
Desde muy joven colaboró en la prensa local -E Carbayón- y, posteriormente, en medios nacionales como Arriba España, Escorial, Arriba, Radio Nacional, Informaciones o ABC. Su primera obra dramática, El viaje del joven Tobías, apareció en 1938.
Tras ganar las oposiciones, compaginó la enseñanza con una actividad literaria incesante que dio lugar a su primera novela, Javier Mariño (1944), retirada pronto por la censura. En 1947 se trasladó a Madrid como profesor de Historia Universal en la Escuela de Guerra Naval y colaboró en los diálogos y guion de Surcos (1951), película emblemática del neorrealismo español.
Como dramaturgo publicó títulos como Lope de Aguirre (1941), República Barataria (1942), El retorno de Ulises (1946), Atardecer de Longwood (1950) o Teatro español contemporáneo (1957). Paralelamente inició la escritura de su trilogía Los gozos y las sombras.
Entre 1966 y 1970 ejerció como profesor en la Universidad de Albany (Nueva York). De regreso a España, obtuvo un gran reconocimiento con La saga/fuga de J. B. (1972). En 1975 se incorporó al Instituto Torres Villarroel de Salamanca, donde se jubiló. Por su obra recibió el Premio Nacional de Literatura (1980), el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1982), el Premio Cervantes (1985) y el Premio Planeta (1988) por Filomeno, a mi pesar.
1940. SÁNCHEZ-ALBORNOZ ABOÍN, Nicolás (nac. 1926), alumno, historiador y académico de RAH.
Su paso por el Instituto de Ávila coincidió con su estancia en la ciudad entre 1940 y 1947, cuando regresó del exilio francés y vivió con sus abuelos paternos, Nicolás Sánchez Albornoz Hurtado y Teresa Menduiña Jove. Su padre, Claudio Sánchez Albornoz, había tenido que huir a Argentina tras ser despojado de bienes y honores por el régimen franquista, situación que no se revirtió hasta 1976 y que en Ávila culminó en 2025 con la restitución del título de “Hijo adoptivo”.
Nicolás retomó sus estudios en el Liceo Francés y completó el bachillerato por libre en el Instituto Vallespín, examinándose con brillantez de la reválida en Salamanca. A pesar del clima hostil hacia su familia, su formación era sólida, fruto de su paso por el Instituto Escuela de la Institución Libre de Enseñanza y de su educación en Francia.
Con motivo de su centenario, en 2026, el Ayuntamiento de Ávila le concedió el “Diploma al mérito por la ciudad”, destacando su profunda vinculación familiar e intelectual con Ávila y su pertenencia a un linaje histórico: su bisabuelo fue alcalde y presidente de la Diputación; su abuelo, diputado y senador; y su padre, diputado por Ávila y presidente del Gobierno republicano en el exilio, tal y como relatamos en otra ocasión (DAV, 8/02/1926).
Su vida estuvo marcada por la guerra, la expatriación, el activismo estudiantil contra el franquismo, la cárcel y su célebre fuga de Cuelgamuros, episodios que él mismo narró en Cárceles y exilios (2012). Tras su exilio, desarrolló una amplia trayectoria docente en Argentina y Estados Unidos. Desde 1968 fue profesor en la Universidad de Nueva York y, en 1972, catedrático.
En 1991 se convirtió en el primer director del Instituto Cervantes.
Como investigador, renovó la historia económica contemporánea de España y la demografía histórica de América Latina, con una obra bibliográfica extensa y de referencia. Y por su labor ha sido nombrado doctor honoris causa por las Universidades Autónoma de Barcelona, Carlos III de Madrid, Jaume I de Castellón, Pablo de Olavide de Sevilla y la de Oviedo. También ha sido galardonado con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica y la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.
1940-1947. SÁNCHEZ GARCÍA, Pedro (nac. 1930) alumno, médico, catedrático, farmacólogo clínico.
Pedro Sánchez García, que fue eminente Catedrático de Farmacología, y presidente de la Real Academia de Medicina, tiene ahora 96 años y estudió en el Instituto de Ávila en el periodo de 1940-1947. Nació en Retuerta, anejo de Umbrías (Ávila). Sobre su figura, resulta interesante y elocuente el texto de Antonio García publicado en la revista Encuentro multidisciplinares (UAM, vol.20, 60/2018).
Se licenció en Medicina por la Universidad Complutense en 1954 e inició su carrera académica en la cátedra de Farmacología del Dr. Benigno Lorenzo y se doctoró con premio extraordinario en 1957. Tras completar estancias formativas en Italia y Francia, regresó como profesor ayudante de Farmacología. En 1959 se trasladó a El Salvador, donde dirigió el Departamento de Farmacología y contribuyó a convertir su Facultad de Medicina en un referente continental.
En 1963 comenzó una etapa decisiva en la State University of New York bajo la tutela del Dr. Robert F. Furchgott, futuro Nobel de Medicina, siendo nombrado Assistant Professor en 1964. De vuelta a España, obtuvo sucesivamente las plazas de profesor adjunto (1967), agregado (1969) y catedrático en Murcia (1971), Valladolid (1972) y la Universidad Autónoma de Madrid (1975). En la UAM implantó métodos docentes innovadores y promovió congresos estudiantiles de notable impacto.
Su producción científica, ampliamente reconocida, se centró en la farmacología clínica del sistema nervioso y cardiovascular: neurotransmisores, receptores, mecanismos neurosecretores, neuroprotección y acción de la digital. Su departamento en la UAM se consolidó como referencia internacional, con abundante presencia en revistas de alto impacto, y ha mantenido colaboraciones nacionales e internacionales, y asesorado a la industria farmacéutica y a organismos públicos.
Fue médico de Beneficencia Municipal (1962), presidente de la Comisión Nacional de Farmacología Clínica (MIR), de la Sociedad Española de Farmacología (1996) y de la Fundación Teófilo Hernando (1999). Ingresó en la Real Academia Nacional de Medicina en 1987 y pertenece a diversas academias internacionales. Ha recibido numerosos galardones, entre ellos el Premio Alumni UAM (2016) y el Premio Arturo Duperier (2021), que agradeció con profunda emoción:
«Me siento abrumado, con profunda emoción, porque no hay nada más hermoso que ver que hay personas que se acuerdan de ti». «Es un honor impresionante que los abulenses se hayan fijado en mí. Los abulenses han hecho de mis escasos méritos una gloria propia».
1942-1948 SUÁREZ GONZÁLEZ, Adolfo (Cebreros, Ávila, 1932 – Madrid, 2014), alumno, ex Presidente de Gobierno, pertenece al grupo del 48/49.
Aunque nació en Cebreros (Ávila), en 1935 la familia se trasladó a la calle Larreta nº 1 de Ávila. Estudió los primeros cursos de bachillerato en el Colegio San Juan de la Cruz de Ávila, pero los tres últimos cursos los realizó en el Instituto de Ávila.
De licenció en Derecho en Salamanca y empezó muy joven su carrera política: fue gobernador civil de Segovia (1968-1969), director general de Televisión Española (1969-1973) y presidente de la Empresa Nacional de Turismo (1973-1975). Tras la muerte de Francisco Franco, el 20 de noviembre de 1975, fue designado, ministro-secretario general del Movimiento en el primer gobierno de la monarquía y el 1 de julio siguiente el rey Juan Carlos I le nombró presidente del gobierno.
Desde el principio luchó por la instauración de la democracia en España sin provocar una ruptura traumática con el sistema anterior, consiguiendo que las Cortes franquistas aprobaran en el mes de diciembre la Ley de Reforma Política, lo que abrió el camino para las primeras elecciones democráticas tras la legalización de todos los grupos políticos. Consiguió el triunfo en las primeras elecciones libres celebradas el 15 de junio de 1977 y las de 1979 como líder de la Unión de Centro democrático (UCD). Fue presidente del Gobierno hasta su dimisión en 1981. Falleció en la clínica Centro de Madrid y fue enterrado en el claustro de la catedral de Ávila.
Por su labor política, le fue concedido el título de duque de Suárez. Abandonó la política activa tras el fracaso del CDS en las elecciones municipales. En septiembre de 1996, se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. El 8 de junio de 2007, con motivo del trigésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas, el rey Juan Carlos le nombró caballero de la Orden del Toisón de Oro por su actuación en la Transición española.
Por su parte, la ciudad de Ávila le distinguió como Hijo Adoptivo y le ha concedido la Medalla de Oro de la ciudad. Así mismo, ha nominado con su nombre el estadio de futbol de la ciudad y la plaza donde se hallaba el antiguo alcázar presidida por una estatua de su figura.
1943-1949. ABELLÁN GARCÍA-GONZÁLEZ, José Luis (Madrid, 1933 – 2023), alumno, catedrático de Historia de la Filosofía y uno de los intelectuales más prestigiosos:
«Yo no tengo nostalgia de Ávila. Lo que siento es una creencia profunda en ella. Donde yo estoy, está Ávila. La llevo dentro y eso me ha marcado. Creo que es la herencia de Santa Teresa y San Juan de la Cruz, de todos los místicos que yo he leído y que he vivido tan de cerca están dentro de mí», declaró en la presentación de su libro “Mi geografía sentimental” (Ed. Pigmalión, 2014) al rememorar cuando la familia se asentó en Ávila, donde su padre era el secretario del Gobierno Civil, y en el Instituto cursó los primeros años del bachillerato.
«Ser reconocido en la ciudad de la que tú te consideras… Aunque no he nacido en Ávila siempre he sido de Ávila. Mi padre era el último madrileño. Creía en el chotis y la Verbena de la Paloma. Cuando yo iba a nacer, quiso que su primogénito tuviera que nacer en Madrid. Se equivocó porque yo soy de Ávila… he pasado 20 años aquí. Mi infancia, mi adolescencia y mi primera juventud. Así que ¿De dónde voy a ser sino es de Ávila?».
Sufrió cárcel durante las luchas estudiantiles antifranquistas de 1956. En el obituario de su muerte de estas mismas páginas (DAV, 19/12/2023) se recordó que se licenció en Filosofía y Letras en 1957 y doctorado en Filosofía en 1960 con una tesis sobre Unamuno que dirigió José Luis López Aranguren. «Poseía una extensa y brillantísima experiencia como profesor tanto en nuestro país como en el extranjero, pues había impartido clases en centros de todo el mundo y dado infinidad de cursos, siendo su labor docente más conocida la de catedrático de Historia de la Filosofía Española en la Universidad Complutense de Madrid».
También se rememoró entonces que escribió más de cincuenta libros que versan sobre temas o personajes tan diversos como Unamuno, Ortega y Gasset, Filosofía Española en América, el exilio español de 1939, erasmismo, Antonio Machado, Jorge de Santayana, la generación del 98, María Zambrano, Cervantes, etc. Entre todos ellos destaca el trabajo Historia crítica del pensamiento español, en siete tomos, obra imprescindible para quienes desean acercarse a la filosofía española desde los tiempos más remotos hasta nuestros días.
1946-1952. MUÑOZ RIVILLA, Feliciano (Ávila, 1936-2017), alumno, jugador de futbol en el Atlético de Madrid.
Estudió el bachillerato en el Instituto a comienzos de los años 50. De joven jugó en el Real Ávila. Su proyección deportiva lo llevó en 1955 al Atlético de Madrid, aunque sus primeras temporadas transcurrieron cedido en el Plus Ultra y el Rayo Vallecano, ambos en Segunda División. En 1958 regresó al club rojiblanco y debutó en Primera División el 21 de septiembre de ese mismo año.
Con el Atlético vivió una década de éxitos: conquistó una Liga, tres Copas del Generalísimo —incluida la histórica de 1960, primera del club— y la Recopa de Europa, primer título internacional de la entidad. Además, acumuló varios subcampeonatos: tres de Liga (60/61, 62/63 y 64/65), uno de Copa (1964) y uno de Recopa (1963). Tras diez temporadas en la élite, se retiró en 1968.
Un año después recibió un homenaje del Atlético en un amistoso frente al Santos FC de Pelé, que terminó 3–1 para los madrileños. Fue Internacional en 26 ocasiones, debutó el 10 de julio de 1960 ante Perú y formó parte del equipo que ganó la Eurocopa de 1964, disputando todos los encuentros. Fue distinguido con la Medalla de Plata al Mérito Deportivo.
1949-1964. FERNÁNDEZ MARTÍN, Gaudencio (Las Berlanas, Ávila, 1907-1964), maestro de la Escuela Preparatoria.
Según cuenta su hijo Lorenzo Fernández, su padre era el maestro encargado de preparar a los chicos para hacer el ingreso en 1º de bachillerato en el Instituto. Estudió la carrera eclesiástica, aprobó las oposiciones de maestro y ejerció en la Escuela de Casa Social Católica (1940.1948) y, más tarde, en la Escuela Preparatoria de niños del Instituto (1949-1964) hasta su fallecimiento. El Ayuntamiento distinguió su labor docente y entrega dedicando una calle con su nombre.
1949-1959. QUINTANILLA ROMERO, Mariano (Segovia, 1896- Segovia, 1969), profesor y catedrático de Filosofía, que ejerció en el Instituto con verdadero entusiasmo.
En 1920 obtuvo el doctorado en Derecho y en Filosofía y Letras, y poco después ingresó como profesor ayudante en el Instituto de Segovia. En 1928 ganó la cátedra de Filosofía, siendo destinado primero al Instituto de Osuna —donde coincidió con Dolores de Palacio— y luego al de Zamora (DAV, 4/12/1928), donde también fue gobernador civil designado por Miguel Maura, cargo del que fue destituido en 1932.
En 1935 pasó al Instituto Calderón de la Barca de Madrid, reencontrándose con Machado. Finalizada la Guerra Civil, regresó a Segovia y rechazó el exilio. Sin embargo, fue detenido en 1939 por “auxilio a la rebelión republicana”, aunque la intervención del Marqués de Lozoya permitió su liberación. Víctima de la depuración franquista, sobrevivió gracias a la docencia en centros privados de Olmedo y Medina del Campo.
En 1949 reingresó en el cuerpo de catedráticos y recuperó su puesto en el Instituto de Ávila, donde impartió conferencias y participó en la vida cultural entre 1949 y 1959 (por ej. DAV, 17/03/1950 y 5/03/1959). También ejerció en Aranda de Duero y Alcalá de Henares, hasta jubilarse en el Instituto Cisneros de Madrid. Dedicó sus últimos años a la investigación histórica de Segovia, con 66 publicaciones y una intensa colaboración en Estudios Segovianos. Falleció en 1969, a los 72 años, recordado como un hombre de comprensión, libertad y magisterio ejemplar (Pedro de Ulaca, DAV, 11/09/1969).
1949-1955. SÁNCHEZ-REYES DE PALACIO, Carlos (Salamanca, nac. 1939), alumno, economista y ex Presidente de las Cortes de Castilla y León.
Hijo de María Dolores de Palacio y Jesús Sánchez-Reyes, él mismo cuenta sus recuerdos del Instituto en “Ávila… cuando emigran las cigüeñas (1935-1956)” y, últimamente en las redes sociales:
«Me incorporé a la Escuela Preparatoria del Instituto en el curso 1947-48, sin pasar antes por una escuela graduada, y estuve allí dos cursos, en lugar de uno, haciendo el ingreso en el Instituto, en el que obtuve Matrícula de Honor, en junio de 1949».
Y añade: «Aseguro que nunca, ni en mi escuela secundaria estadounidense, ni en la Universidad de Madrid, encontré un claustro de la valía intelectual y humana equiparable al que tuve en el viejo Caserón de la Calle de Vallespin», a la vez que cita la valía de otros compañeros como José Otero Timón (TV y cinematografía) y Joaquín Delgado García (magistrado TS), a los que también tendríamos que dedicar este espacio.
Licenciado en Ciencias Económicas, ha desarrollado su actividad profesional en la Administración Pública y en la empresa privada, fundamentalmente como consultor. Ha sido presidente del Consejo de Colegios de Economistas de España y de la Organización de Consumidores y Usuarios.
Su actividad política se inicia en 1975 como independiente vinculada a la Junta Democrática. Candidato en 1987 a procurador de las Cortes de Castilla y León por la circunscripción de Valladolid en las listas del Centro Democrático y Social (CDS), resultó elegido, y ejerció de presidente de la cámara en su II legislatura entre 1987 y 1991. En 2015 volvió a la política como candidato a diputado por Palencia en las listas de Podemos, aunque no obtuvo escaño.
1951-1960. GARCÍA SAÚCO RODRÍGUEZ, Guillermo (Albacete, 1916-2005), profesor y catedrático de dibujo.
El estudio sobre su obra se recoge el catálogo Guillermo García-Saúco Rodríguez (1916-1005). Pintor (Diputación de Albacete, 2016), en el que Juan Antonio Sánchez Hernández escribe un ilustrativo y completo capítulo dedicado a su magisterio en Ávila en 1951-1960.
García-Saúco se formó en los Escolapios y en el Instituto de Segunda Enseñanza de Albacete, y en 1934 inició Magisterio. La Guerra Civil interrumpió su trayectoria, siendo nombrado “Miliciano de Cultura” y dedicándose a alfabetizar soldados. Tras la contienda estuvo preso en Ávila, ciudad que marcaría profundamente su vida. Cumplió después servicio militar en Barcelona y en el Protectorado de Marruecos, etapas en las que produjo numerosos apuntes y dibujos.
En 1943 ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, y su plenitud artística llegó en Ávila entre 1950 y 1960, influido por el ideario de Giner de los Ríos. En esta época viajó a México, donde su obra fue muy apreciada. En 1954 obtuvo un importante premio en la Bienal Hispanoamericana de La Habana por su obra Tierras.
En Ávila, ciudad que pintó con verdadera maestría, mantuvo relación con Benjamín Palencia, con quien compartió influencias. Y lo más importante, entre el alumnado que recibió sus enseñanzas surgió un extraordinario grupo de reconocidos artistas encabezado por Fausto Blázquez, junto a María Teresa Méndez, Ángel Sardina, Miguel Ángel Gómez, Guadaño y Fernando Sánchez, entre otros, reseñó Juan Antonio Sánchez en la monografía Las artes plásticas en Ávila (1950-1970. La Primera Generación de Artistas y Oficios (IGDA, 2022).
En su madurez, García-Saúco desarrolló una pintura perfeccionista y un dibujo excepcional, abordando también temas sociales. Falleció en 2005, dejando sus cenizas en Ávila y La Felipa (pedanía de Chinchilla, Albacete). Fue, ante todo, un dibujante magistral y un intelectual dedicado a la enseñanza.
1960-1963. SECO REYMUNDO, Manuel (Madrid, 1928-2021), profesor, catedrático de Lengua y Literatura. Lexicógrafo, filólogo, lingüista y académico.
Ejerció la docencia en el centro de Ávila desde 1960 hasta 1963, siendo director durante el curso 61/62, después ejerció en Guadalajara y Madrid.
En 1952 se había licenciado en Filología Románica por la Universidad Central, doctorándose en 1969.En 1979 ingresó en la Real Academia Española con el discurso “Las palabras en el tiempo: los diccionarios históricos”, ocupando la letra A. En 1981 fue nombrado director del Diccionario histórico de la lengua española y del Seminario de Lexicografía de dicha institución.
En septiembre de 2008, en el III Congreso de Lexicografía Hispánica, se le tributó un homenaje en reconocimiento a su labor lexicográfica, como demuestra su extensa bibliografía, de la que pueden destacarse el “Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española” y el “Diccionario del español actual”, y coautor del Diccionario histórico de la lengua española.
Finalmente, insistimos en que además de los nombres citados hay otros muchos más que también merecen igual o mayor distinción en estas líneas, y de los que nos ocuparemos en otra oportunidad para ampliar la nómina relacionada.

FUENTE:https://www.facebook.com/jmsanchidrian1234

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