POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)

Gregorio, Alfaro Teruel, el mayor de cinco hermanos; siempre ha presumido de su familia y de su lugar de nacimiento, en Valdemarín, preciosa aldea ubicada en las estribaciones de la Sierra de Segura, perteneciente al pueblo de Orcera. Aquí transcurren sus primeros años, la escuela rural con más de cuarenta alumnos, con excelentes recuerdos. Con diez años se debe trasladar diariamente a la Escuela Graduada de Orcera, distante a cuatro kilómetros. Los deberes tenía que hacerlos con la iluminación de un candil.
La semilla que sembró, D. Juan Ambrosio Benavides asesinado en 1936, fructificó en la bondad de su viuda, Dª Catalina Bueno, mujer cristiana, al que se sumó Dª Carmen Benavides, viuda de Parra, que al terminar la guerra civil, ofrecieron al Padre Jesuita, Villoslada, sus posesiones de casas y fincas para que se fundase un colegio en la localidad y mejorar la cultura y educación de las clases humildes para que no se volviesen a dar en la localidad escenas de odio y muerte.
Con 13 años ingresó en el internado que la Compañía de Jesús tenía en Villanueva del Arzobispo, pasando posteriormente al Colegio de Úbeda para estudiar Magisterio. Revalidó sus estudios en la Universidad de Granada, y tras dos años de interino, aprueba las oposiciones y de los destinos que le ofrecieron, eligió el centro de esta localidad. Desde 1967 hasta 2003 ha desempeñado su labor en la enseñanza, los últimos veinte como Director del Centro, con niveles de Primaria, Secundaria y Ciclos Formativos de Formación Profesional.
Lleva a cabo un Máster en Ciencias de la Religión Cristiana por la facultad de Teología de Granada con una duración de 1000 horas. Sucedió en la dirección de SAFA a D. Pascual Megina, una institución. Director desde el año 1953. Gregorio persona tolerante entregada a la mejora educativa, instructiva, con excelentes relaciones con la Asociación de Padres, logró mantener un gran equilibrio y cooperación con el resto de los colegios, buscando el bien de la enseñanza a nivel local.
El Ayuntamiento de la localidad, concedió en 1991 la Medalla de Oro de la Ciudad, al Centro de SAFA, al cumplirse 50 años de su fundación. Gran labor la de “Los Jesuitas”, en toda esta zona de la provincia que lograron “rescatar” a numerosos niños para la cultura y que posteriormente en el internado de Úbeda pudieron realizar estudios de Magisterio o Formación Profesional.
Su jubilación se realizó en octubre del año 2003, con asistencia de los miembros de las distintas comunidades educativas, alumnos, antiguos alumnos y en representación de la Delegación de Educación , el Inspector Luis Maria Diosdado y el anterior inspector D. Antonio Tornero Parra. Al final de la comida, se escucharon distintas intervenciones y la del homenajeado, que recibió varios regalos relacionados con la enseñanza. Gregorio, junto a su familia ha participado en la Parroquia de San Andrés: En el coro parroquial. En la catequesis de Primera Comunión. En los Cursillos Prematrimoniales durante más de 25 años, ha sido también ministro de la Eucaristía durante 5 años.
Tras su jubilación Gregorio se hizo voluntario de Cáritas Parroquial , de la localidad, y ejerció una gran labor, como director durante dieciocho años, hasta octubre de 2022, que supuso para él la relación de cercanía con el sector de población más desfavorecido de su pueblo. “No os miento si digo que ha sido la etapa más fructífera e interesante de mi vida. Me sirvió para crecer como persona y como cristiano. Se haría muy largo contaros las experiencias vividas en ese tiempo. Muchas gracias y un abrazo muy grande para las muchas y los muchos que habéis metido el hombro y habéis ayudado a sacar adelante la tarea. Y gracias a quienes me han abierto su casa para enseñarme sus carencias”.
Una larga vivencia de maestro y de entrega a los demás, con su labor en Cáritas, le permiten afrontar un pregón lleno de vivencias cristianas.
FUENTE: M.L.F.