HISTORIA DE LA VIDA COTIDIANA
Feb 09 2026

POR MARÍA DEL CARMEN CALDERÓN BERROCAL, CRONISTA OFICIAL DE CABEZA LA VACA (BADAJOZ).

                                               

La Historia de la Vida Cotidiana es una corriente historiográfica que se interesa por el estudio de las prácticas, rutinas y experiencias de los individuos y de los grupos sociales en su vida diaria, con el objetivo de comprender cómo las sociedades del pasado se organizaban y vivían en el día a día. Este enfoque parte de la idea de que la vida cotidiana constituye un ámbito fundamental para el análisis histórico, ya que en ella se manifiestan de manera concreta las estructuras sociales, económicas y culturales que configuran una sociedad.

A diferencia de la historia centrada en los grandes acontecimientos políticos o en las estructuras macroeconómicas, la Historia de la Vida Cotidiana dirige su atención a los pequeños actos ordinarios que conforman la experiencia diaria de las personas. Entre estos se incluyen la alimentación, el trabajo, la educación, el ocio, los rituales familiares y religiosos, así como las formas de interacción social. Estos elementos, lejos de ser triviales o secundarios, son considerados ventanas privilegiadas para comprender la cultura y la mentalidad de una época, ya que reflejan tanto las condiciones materiales de existencia como los sistemas de valores, creencias y normas compartidas por una comunidad (Braudel, 1969; Ariès, 1960).

Entre los rasgos más característicos de esta corriente se encuentra su interés por lo micro y lo local, así como el análisis de la vida cotidiana en estrecha relación con las estructuras sociales y económicas. La vida diaria no se estudia como un ámbito aislado o autónomo, sino en conexión con factores como la organización del trabajo, la estructura familiar, las jerarquías sociales y las normas culturales vigentes. Para ello, la Historia de la Vida Cotidiana combina el uso de fuentes documentales tradicionales con otras menos convencionales y más específicas, como inventarios domésticos, cartas, diarios personales, iconografía, registros notariales y material arqueológico, que permiten reconstruir con mayor precisión la experiencia cotidiana de los individuos y los grupos sociales.

Asimismo, esta corriente adopta un enfoque interdisciplinar, incorporando métodos y perspectivas procedentes de la antropología, la sociología y la etnografía. Esta integración metodológica posibilita el análisis de las prácticas sociales no solo como hechos históricos, sino también como comportamientos cargados de significado cultural. De este modo, la Historia de la Vida Cotidiana no se limita a describir cómo vivían las personas, sino que busca interpretar cómo comprendían su propio mundo, cómo se relacionaban con los demás y cómo construían sentido en su existencia diaria.

El estudio de la vida cotidiana permite, además, una comprensión más profunda de aspectos que suelen quedar al margen de la historia política o económica tradicional, como los valores, las creencias, los hábitos y las formas de sociabilidad. A través del análisis de estas dimensiones, se iluminan prácticas y experiencias que afectan a amplios sectores de la población, especialmente a aquellos grupos que han sido históricamente menos visibles en las fuentes oficiales, como las mujeres, los niños o las clases populares (Lüdtke, 1989; de Certeau, 1980).

Los temas abordados habitualmente por la Historia de la Vida Cotidiana incluyen la familia, la infancia, el trabajo doméstico, la alimentación, los hábitos de consumo, los ritos y las fiestas, así como las formas de organización social informal. El estudio de estos ámbitos permite observar tanto las continuidades como los cambios en las prácticas diarias, así como las tensiones existentes entre las normas sociales y los comportamientos reales. En este sentido, autores como Philippe Ariès, con sus investigaciones sobre la infancia y la vida familiar; Fernand Braudel, con su análisis de la temporalidad cotidiana y las estructuras de la vida material; y Michel de Certeau, con su atención a las prácticas cotidianas como espacios de creatividad y resistencia social, han realizado aportaciones fundamentales al desarrollo de esta corriente historiográfica.

Finalmente, la Historia de la Vida Cotidiana se relaciona estrechamente con la Historia de las Mentalidades y la Microhistoria, ya que ambas comparten el interés por profundizar en la experiencia individual y colectiva desde una perspectiva cultural y social. Mientras la Historia de las Mentalidades se centra en los marcos simbólicos y de pensamiento compartidos, y la Microhistoria analiza casos concretos a pequeña escala, la Historia de la Vida Cotidiana actúa como un puente entre ambas, al estudiar cómo esos marcos mentales y esas estructuras sociales se expresan y se reproducen en la práctica diaria de las personas.

En conclusión, la Historia de la Vida Cotidiana constituye una perspectiva historiográfica fundamental para comprender el funcionamiento real de las sociedades del pasado, al situar en el centro del análisis las prácticas, rutinas y experiencias diarias de los individuos y los grupos sociales. A través del estudio de lo cotidiano, esta corriente permite acceder a dimensiones esenciales de la vida social, como los valores, las creencias, las formas de sociabilidad y las estrategias de adaptación y resistencia, que suelen quedar al margen de la historia política y económica tradicional. De este modo, la Historia de la Vida Cotidiana enriquece el conocimiento histórico al ofrecer una visión más completa y matizada de la experiencia humana, integrando las estructuras sociales con las vivencias concretas de quienes las habitaron.

FUENTE:https://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/5763657/historia-vida-cotidiana

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