HOMENAJE A LA FUNDACIÓN CESAR NAVARRO EN SU XXV ANIVERSARIO Y A SU “REVISTA FUNDACIÓN”, AMBAS YA EXTINGUIDAS.
POR MARTIN SANCHEZ GONZALEZ, CRONISTA OFICIAL GETAFE (MADRID).
Hoy hemos participado en el homenaje a la “Fundación Cesar Navarro”, en el XXV aniversario de su creación. Aunque a fecha de hoy se encuentra ya extinguida, al acertar sus Patronos, el deseo de su presidente de honor, don Cesar Navarro que da nombre a la misma.
La Fundación César Navarro, fue creada por las Casas Regionales de Getafe (Extremadura, Andalucía, Castilla la Mancha, Castilla y León, y Murcia) además de otros profesionales del mundo de la cultura, la Ciencia y la educación.
El acto se ha celebrado en los salones Oasis del Motel de Los Ángeles de Getafe, al que asistieron sus patronos, los presidentes de las Casas Regionales citadas, la señora alcaldesa de Getafe, doña Sara Hernández; el concejal de Cultura, don Luis Domínguez, y un grupo de amigos y profesionales muy vinculados a la Fundación que participaron y colaboraron en todo el proceso de su creación y de su desarrollo. Así mismo, se entregó a todos los Patronos y colaboradores un libro que narra la historia de las Casas Regionales y de la Fundación César Navarro y se les hizo entrega también de un obsequio conmemorativo en recuerdo de los veinticinco años de la Fundación.d
Entre los asistentes y personal colaborador se encontraban , el presidente de la Casa de Extremadura, don Pedro Aparicio, el presidente de la Casa de Andalucía, don Luis Grisolía; don Cipriano Almendro, presidente de la Casa Regional de Castilla la Mancha; el presidente de la casa Regional de Murcia don Alfonso García; los editores del libro «FUNDACIÓN CÉSAR NAVARRO, XXV años al servicio de Getafe»; estando también representadas la Casa Regional de Castilla y León.
Igualmente se encontraban también presentes los Patronos Eutiquiano Nieva; doña Julia Navarro, secretaria de la Fundación; el prestigioso doctor Fernando Navarrete, del Hospital de Getafe; el abogado don Lázaro Medina;
don Esteban Rico, Casa de Andalucía; la periodista doña Raquel González, directora del periódico Getafe capital; doña Rosa, viuda de don Julio Azcutia; don Juan Cejudo, exsecretario; José Manuel Vázquez, Casa Extremadura y don Antonio Pulido, además del secretario de la Fundación José Hierro.
En primer lugar, el presidente de la Casa Regional de Andalucía y presidente ejecutivo de la Fundación César Navarro, hizo uso de la palabra para dar la bienvenida a todos los presentes y agradecerles su colaboración y su dedicación durante estos 25 años.
A continuación dio el turno de palabra a don Luis Domínguez, concejal de Cultura, quien se refirió también a los asistentes y les agradeció todo el trabajo realizado durante estos 25 años y el sacrificio que han supuesto para todos ellos estar al frente de esos proyectos que han marcado un tiempo muy importante de la cultura en nuestro querido Getafe.
También la alcaldesa que hizo uso de su turno de palabra, agradeció a todos los presentes y a los patronos de la Fundación, el gran trabajo desarrollado durante estos años y el sacrificio que para todos ellos ha supuesto atender los compromisos en multitud de actividades realizadas por la Fundación, , sus tertulias científicas y literarias y un largo etcétera que sería muy largo reseñar.
Finalizada sus intervenciones se procedió a ofrecer a los presentes una comida de hermandad en la que poder intercambiar opiniones y anécdotas sobre estos maravillosos años de la Fundación .
Finalmente hizo uso de la palabra don Luis Grisolía, presidente de la Fundación extinguida y de las Casa Regional de Andalucía.
Hoy, añadió, queremos homenajear a la Fundación “Cesar Navarro” y a la “Revista Fundación”, que marcaron un antes y un después en la historia cultural y social de Getafe, tras 25 años de servicio al servicio de los getafenses. También homenajeamos al inspirador de la Fundación y de la Revista, el Dr. Cesar Navarro, presidente de Honor de las mismas.
Como dice la alcaldesa de Getafe, doña Sara Hernández, “hablar de la Fundación César Navarro, es hablar de una forma muy concreta de entender Getafe. Una ciudad construida desde la diversidad, desde el compromiso y desde una profunda conciencia social que ha sabido convertir la memoria, en motor de futuro”.
En las Casas Regionales de Getafe, surgió la idea de crear un organismo común capaz de coordinar esfuerzos, canalizar inquietudes y proyectar hacia el futuro los valores que habían inspirado su existencia.
A finales de los años noventa, nace la Fundación que lleva el nombre de César Navarro, “Getafense Predilecto” médico, pensador y humanista, profundamente comprometido con su tiempo.
El proyecto cristalizó, oficialmente, poco después de la celebración del Tercer Congreso Nacional de Casas Regionales, que tuvo lugar en Getafe en abril de 1999. Aquel encuentro supuso un hito en la historia del asociacionismo, al poner de relieve el papel integrador de las Casas Regionales en la vida social y cultural de los municipios. La Fundación César Navarro, se concibió desde su origen, como un instrumento de cohesión y participación ciudadana, sustentado en tres grandes principios, la promoción de la cultura, la educación, la defensa de los derechos sociales y la mejora de una equilibrada calidad de vida.
Su nacimiento no fue casual, fue fruto de un largo proceso de maduración colectiva pensado por las Casas Regionales, auténticos pilares de la vida asociativa del municipio, que durante años promovieron la convivencia, el diálogo entre culturas y la solidaridad vecinal.
La historia de la Fundación César Navarro es, por tanto, la historia de un ideal compartido: El servir, desde la humildad y el compromiso con la ciudad de Getafe y con todos sus ciudadanos.
Pero los protagonistas de esta historia de 25 años al servicio de la cultura y de la historia, de los respectivos pueblos que representan, han sido y son las Casas Regionales de Getafe.
En las décadas centrales del siglo XX, Getafe vivió una transformación sin precedentes, de un pueblo agrícola y manufacturero que pasó a convertirse en una ciudad industrial y populosa del área metropolitana madrileña.
Nuestras comunidades contribuyeron al desarrollo urbanístico, económico y social de Getafe, pero lo más importante fue incorporar nuestras culturas a las costumbres y tradiciones de la ciudad que nos acogía, y así, alcanzar una calidad de vida y unos servicios públicos imprescindibles para el desarrollo de nuestras familias.
En este contexto, añadió el Luis Grisolia, sus Casas Regionales surgieron como herramientas esenciales de cohesión social y transmisión cultural. No fueron únicamente espacios de nostalgia, si no de encuentro, de organización y de ciudadanía. Lejos de recluirse en su origen, las casas de Andalucía, Castilla- La Mancha, Castilla y León, Extremadura y Murcia supieron proyectarse hacia la sociedad de Getafe.
A través de ellas, las distintas comunidades inmigrantes canalizaron el deseo de mantener vivos sus referentes identitarios, al tiempo que contribuían a la vida pública de Getafe mediante, actos cívicos, certámenes literarios, actividades educativas o campañas de solidaridad.
La Casa de Extremadura ha ofrecido una programación constante que combina raíces cultura e innovación. La Casa de Andalucía, por ejemplo, ha sido referente de folclore, organizando festivales flamencos y encuentros culturales de gran acogida. La Casa de Castilla-La Mancha ha mantenido vivas costumbres como las danzas manchegas o la celebración del Día de la región. La Casa Regional de Castilla y León ha destacado en su papel dinamizador en el ámbito literario y asociativo, mientras que la Casa de Murcia ha sabido preservar sus particularidades culturales desde la música tradicional hasta la gastronomía huertana.
Todas ellas, han ofrecido también, talleres de educación no formal, clases de baile encuentros intergeneracionales y espacios para el debate y la formación.
Podríamos decir que su papel ha sido en definitiva custodiar la memoria de los pueblos de origen y ofrecer una plataforma de participación ciudadana.
La historia de Getafe no se comprende sin ellos, sin ellas, ni sin las Casas Regionales que le sirvieron de hogar y puente de integración. Ahora no debemos mirar atrás con nostalgia, sino con gratitud y justicia.
Fueron muchos los problemas iniciales para poder construir y constituir las diferentes Casas Regionales. Todas tuvimos que iniciar nuestras actividades en sedes provisionales, la Casa de Extremadura fundada en 1978, la Casa de Andalucía en 1985 y la casa de Castilla-La Mancha en 1987, fueron las primeras en constituirse e iniciar su andadura.
Fue nuestro querido amigo, el alcalde Pedro Castro, el que demostró una especial sensibilidad ante la situación que atravesaban las Casas Regionales para construir sus sedes. El apoyo de Pedro Castro fue determinante para localizar definitivamente las sedes de las Casas Regionales de Getafe en los lugares que ocupan en la actualidad. Sin su apoyo, posiblemente, nuestras sedes se hubiesen retrasado mucho tiempo en iniciar su actividad, Pedro Castro ha estado siempre a nuestro lado y su cercanía y su apoyo también fueron fundamentales para nuestros proyectos y actividades, dentro del marco institucional que correspondía a las Casas Regionales en Getafe.
También he de referirme al Dr. César Navarro, nuestro valedor e inspirador para el gran proyecto que las Casas Regionales conjuntamente íbamos a poner a disposición de la historia la cultura y la ciencia, al servicio de Getafe, como así fue con la constitución de la «Fundación César Navarro».
La Fundación César Navarro, fue un elemento unificador de las Casas Regionales de Getafe. Se denominó así, porque pensamos que el doctor César Navarro, representaba una gran trayectoria, sería un elemento vertebrador y de consenso como así fue. Su labor histórica social cultural y profesional en el campo de las humanidades, la cultura y de la medicina, es incuestionable, pues además, añadió Luis Grisolia, yo tuve una cercanía y una excelente relación con la familia del Dr. Navarro.
El nombre de Getafe trascendió fronteras con la Fundación César Navarro, llevando a cabo actividades naturales, deportivas, sociales y otras muchas dentro del ámbito de la ciencia, organizando grandes conferencias en todas materias del interés humano.
Desde su creación, la Fundación César Navarro, hizo gala de un firme compromiso con la ciencia médica y la defensa de la sanidad pública.
Las tertulias también fueron uno de los campos fundamentales para la divulgación de la investigación, la ciencia y la cultura, finalizó.
Sólo queda decir que se ha tratado de una tarde magnífica y de unos momentos emotivos de recuerdos y de compartir grandes momentos vividos por los ciudadanos de Getafe que participaban en todas las actividades organizadas por la Fundación y por las Casas Regionales.
