POR MARTÍN SÁNCHEZ GONZÁLEZ, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE (MADRID).
Nos hemos encontrado en la Galería de la Sala Lorenzo Vaquero de la antigua fábrica de harinas, calle Ramón y Cajal 22, de Getafe, en la inauguración de la Exposición de pintura del artista getafense, Timoteo D. Rozas,
Rozas, como él le gusta que le llamemos, nos vuelve a sorprender con una espectacular colección de «Primavera» para activar nuestros sentidos y hacernos disfrutar de la grandeza, la belleza y los momentos más sublimes e importantes, que el artista ha elegido para la comunión del arte con sus amigos y seguidores.
El pintor Rozas cultiva el arte con su peculiar técnica y con grandeza admirable.
A mí, que no soy un experto en la materia, su obra me atrapó inmediatamente, y en esta exposición, se nota realmente todo el esfuerzo que ha invertido en ella, y por deduccion el tiempo dedicado a lo largo de su dilatada vida pictórica a la pintura.
En la inauguración de la Exposición, han estado presentes el concejal de Cultura, don Luis Domínguez, el presidente de la Asociación de Pintores y Escultores y otros compañeros de la Corporación Municipal, además de un nutrido grupo de amigos y compañeros de la Asociación de Pintores de Getafe «La Carpa», con su presidente a la cabeza.
Este humilde cronista ha tenido el honor de prologar el catálogo de esta Exposición, atendiendo la amable petición del propio pintor.
Aunque ya lo he comentado en la presentación del catálogo de la exposición, y sin querer abusar de los merecidos elogios que en su obra caben, he de reafirmarme en que este pintor getafense, maneja los pinceles con magia y sutileza, dejando sus lienzos impregnados de un aura que los caracteriza al ponerles su sello y su personalidad. Su técnica, es propia de un gran artista ya consagrado, que improvisa con facilidad y decide al mismo tiempo la línea a seguir en una determinada obra. Y también añadiré que Rozas, tiene una clara visión de la luz, un sentido compositivo en sus cuadros que transmiten su propia personalidad y un ardiente colorido en naturalezas muertas, que resucitan con sus pinceles.
La limpieza en los trazos que ejecuta y la fuerza en su amplia paleta, con trazo duro y atrevido, imprimen a sus obras un esplendor que se ajusta bastante a los parámetros que busca en su personal estilo.
En sus cuadros, utilizando sus propias palabras «intenta expresar no solo la imagen de las cosas que vemos, sino la atmósfera que las envuelve. Rozas, siempre nos sorprende con algunas obras majestuosa, ya sean obras abstractas o figurativas, modernistas o impresionistas, aplicadas al paisaje urbano o paisaje de naturaleza, retratos, desnudos, bodegones, marinas o conjuntos arquitectónicos. Para cada momento elige el estilo y el motivo adecuados, sin importarle demasiado el grado de dificultad; lo que le importa es que tanto los movimientos, como la luz y el color, sean los complementos perfectos para que su obra refleje todo su talento y los secretos de su depurada técnica.
La obra estrella con la que abre esta exposición, es su última obra premiada «El Alma de un Paisaje Contaminado» Premio Ciudad de Getafe que fue seleccionada, «XC Salón de Otoño» en la Casa de Vacas del madrileño Parque del Retiro. Desde esta crónica considero adecuado y reseñable el recomendarles que visiten esta Exposición, que por su magnificencia bien merece la pena visitar. Les sorprenderá, se lo aseguro. Teo Rozas es un magnífico pintor que no debemos dejar de lado: hay que seguir su obra y su trayectoria.
Aquí les dejo una reseña gráfica de los momentos más relevantes de la inauguración de la Exposición y una muestra de algunas de sus obras expuestas, aunque lamentos que la mala calidad de las fotografías que he realizado de sus cuadros desmmerezcan mucho la realidad.
