CITA A ANTONIO BOTÍAS SAUS, CRONISTA OFICIAL DE MURCIA.

Antonio Botías rescata leyendas murcianas con sabor a Todos los Santos: exorcismos, maldiciones y fantasmas en piedra.
En la Catedral de Murcia no solo resuenan rezos y cantos litúrgicos. También habitan leyendas, misterios y símbolos que parecen sacados de un cuento gótico. Así lo recuerda el cronista oficial de la ciudad, Antonio Botías, quien asegura que “Murcia es una de las tierras que más enigmas atesora del país”.
No muy lejos, en la capilla de los Vélez, se encontraba un esqueleto que reía. Según la leyenda, fue mandado esculpir por el marqués Pedro Fajardo para burlarse del obispo de Cartagena tras una disputa por las limosnas. El noble fue excomulgado, y el esqueleto desapareció misteriosamente hace unos años.
También se conserva la imagen de la Virgen de las Preñadas, a la que se encomendaban las mujeres embarazadas. La leyenda cuenta que una mujer árabe maldijo su vientre ante la talla y no pudo dar a luz hasta que pidió perdón.
Y frente a las tormentas, aún hoy hay quien invoca a Santa Bárbara, lanza sal al suelo o coloca tijeras apuntando al cielo. Porque en Murcia, como dice Botías, “los conjuros siguen calmando el alma de los más asustadizos”.