POR ÁNGEL CADENAS HOLGUÍN, CRONISTA OFICIAL DE CONQUISTA DE LA SIERRA (CÁCERES)
Era esta casa con toda seguridad el solar del señorío de la Zarza. La Zarza fue el nombre antiguo del lugar, hasta 1627, que pasó a ser Villa denominarse La Conquista, en alusión a la conquista del Tahuantinsuyo o Imperio Inca, y desde 1916, Conquista de la Sierra (Cáceres). En la Zarza nos encontramos en el siglo XVI con dos construcciones señoriales, que se diferencian, no obstante, entre sí en algo fundamental; se trata, en un caso, de una fortaleza o palacio, y en otro, de una casa solariega. La diferencia está en que la casa fuerte o palacio como lo llaman los lugareños, nos presenta en la portada el escudo de los Pizarro: dos osos rampantes sobre un árbol; en la casa señorial, sin embargo, no aparece el escudo de los Pizarro, sino el de los Orellana, que pertenecían al linaje de los Bejarano: diez róeles en tres filas de tres y uno abajo. Otra diferencia entre la casa solariega y el castillo es que este último tiene elementos defensivos y militares -en el caso que nos ocupa una torre y un patio de armas-, mientras que la casa solariega no los tiene; ésta era más bien una gran construcción destinada, no a la defensa, sino a la producción agrícola y ganadera; por eso estaba rodeada de huertas, olivares, viñedos, molinos. En el caso de la Zarza, de la casa fuerte o palacio solo quedan algunas paredes medio destruidas. Sin embargo, sí queda en su integridad la casa solariega, que es de la que nos ocupamos.
Ambas están en relación con el linaje de los Pizarro. Tras la reconquista de Trujillo en el año 1232 los terrenos circundantes fueron repartidos entre los cristianos que habían participado en ella. Además de las órdenes de Alcántara y de Santiago y del obispo de Plasencia, intervinieron en la reconquista tres linajes que procedían de tierras más al norte. Tales fueron los linajes de los Añasco, los Bejarano y los Altamirano. Los Pizarro procedían posiblemente de la zona de León y se incardinaron en los Añasco. Pero la verdad es que entre los tres linajes citados hay cruces constantes e intereses cruzados.
En el caso de la Zarza, todo empieza con Gonzalo Pizarro, padre del conquistador Francisco, llamado “el Largo”, no se sabe si porque era muy alto o porque gastaba fácilmente el dinero; no exactamente en despilfarros, sino también en acciones generosas. Este Gonzalo, a su vez, era hijo de Hernando Alonso Pizarro, quien casó en 1445 con Isabel Rodríguez de Aguilar. Con este matrimonio emparentan entre sí los tres linajes trujillanos de la reconquista: Hernando era de los Añasco; e Isabel era, por parte de padre, de los Bejarano y, por parte de madre, de los Altamirano. No era Gonzalo en un primer momento hombre que poseyera terrenos; gracias a su mujer, los primeros terrenos que tuvo fueron los de la Zarza, que venían de los Bejarano o Vargas, rama a la que pertenecía su mujer. Por eso quizás su salida vital fue la de la milicia. Con poco más de veinte años Gonzalo interviene en la conquista de Granada con las huestes de los Reyes Católicos; de allí salió, según Clodoaldo Naranjo, con el grado de capitán.
Participa después, entre 1496 y 1500, en las guerras que los Reyes Católicos llevan a cabo en Italia en defensa de Nápoles como reino perteneciente a la corona española; lo hace bajo las órdenes del Gran Capitán y destaca por sus acciones. Regresa a Trujillo en 1503, donde contrae matrimonio con Isabel Vargas y Rodríguez de Aguilar. Con la milicia había conseguido ya prebendas; pero con el matrimonio consigue la propiedad de los terrenos de la Zarza, cuyo titular era su esposa. Tras la vuelta de Italia y la boda, viviría sobre todo en la Zarza con su esposa hasta el año 1508 en que fallece ella. Es muy posible que lo hiciera en la casa solariega que conocemos como la casa de la marquesa. La casa fuerte o palacio sería construida después por su hijo Hernando y su esposa Francisca Pizarro Yupanqui en 1550. Curiosamente en la casa fuerte o palacio está el escudo de los Pizarro sobre el arco de la fachada principal adornada de piedra con elementos nobles; en la casa solariega no aparece el escudo de los Pizarro sobre el arco de medio punto también de la fachada principal que da hacia al este; sobre ese arco sólo hay tres círculos con dibujos esgrafiados de rosetas hexapétalas. No podía tener el escudo de los Pizarro, si es que era la casa solariega de la familia de su mujer, en cambio, sobre el dintel de la chimenea está el escudo de los Orellana, fue residencia del linaje de los marqueses de la Conquista, actualmente se está restaurando, para alojar apartamentos turísticos y eventos, se debería de considerar, cómo unas de las mejores reformas del patrimonio arquitectónico, de este año en Extremadura.
FUENTE: A.C.H.
