POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)

El último trimestre del año 1919. El Presidente agradece a todos los socios que asistieron a la inauguración, con la asistencia del ilustrísimo delegado de Villacarrillo, Matías Magaña Mora; el acto estuvo lleno de solemnidad, con la bendición de las banderas con los nombres de María y Santiago, actuando de padrinos el Presidente y Vicepresidente, realzando el acto la presencia de autoridades civiles, militares y eclesiásticas.
Se acuerda dar un voto de gracia al coadjutor de la parroquia Juan Antonio Nula por su elocuente oración sagrada.
En vista del entusiasmo reinante y el gran censo de esta villa, se acuerdas crear otra Sección de Ambulancias, con el número dos, a la primera se le dio el nombre de San Andrés y a la segunda del Apóstol Santiago, que el cargo de sargento ya nombrado sea para las dos y tenga un cabo.
El nombramiento de los cargos para la segunda sección de ambulancia: médico Adolfo Álvarez, practicante Agapito Donaire Uceda, cabo Ildefonso del Castillo Garrido; camilleros propietarios, Juan Martínez Tapia, Antonio Campiña Garrido, José María Grueso Alcantel y Pedro Fernández López.
Los camilleros suplentes pasan a ser propietarios de la segunda ambulancia y nombran a Pascual Martínez Navarro, Amador González Pinel, Francisco Collado Grueso y Francisco Medina Fernández, Daniel Pérez Bautista. José Cuadros García, Blas Ruiz Molina, Antonio Gallego Martínez; como portador del botiquín Basilio Martínez Velázquez.
Presentan el estado de cuentas y en los ingresos, además de los donativos y cuotas de entrada indican 867 pesetas. Los gastos que se realizan son las banderas y banderines, lona para las camillas, caja para el botiquín…
Reconocido el trabajo, celo que desempeñan los socios componentes de las secciones de Ambulancia y Música, se acuerda por unanimidad que deben tener una recompensa y se les elimina el pago de la cuota mensual. Ante las posibles confusiones se hace una nueva relación de los distintos cargos, médico, practicante, camilleros titulares y suplentes.
Se acuerda por unanimidad nombrar una comisión compuesta de tres socios, para que examinen los libros de contabilidad, correspondencia, inscripciones de socios y otros varios, para acreditar una buena organización y que se muestren los libros y documentos al resto de los socios, cuando lo soliciten. Se nombran a Luis Vicente Vañó, Ambrosio Bueno y Rogelio Bueno Bueno, que presentan el libro de caja con la cantidad de 232, 20 pesetas hasta finales de mes y se aprueban por unanimidad todas las operaciones realizadas.
El tesorero declara que por la ausencia de varios socios, que accidentalmente viven en el campo, no se ha podido realizar la recaudación completa de la mensualidad. Por la misma causa no se han podido distribuir todos los nombramientos necesarios.
En otra de las actas, con asistencia del Presidente Juan A. Benavides, tratan sobre si los músicos socios que los servicios que hacen son gratis, así como el médico y varios socios que por su falta de recursos no han podido pagar la cuota de entrada, que se les entregue el nombramiento y se les dispense del pago.
Se informó del servicio particular prestado por la ambulancia número uno al vecino Antonio José Muñoz. Que este señor había abonado 45 pesetas para los nueve socios que prestaron el servicio y 30 por los servicios de la camilla; los socios Francisco Campos Rodríguez, Joaquín Muñoz García, Jerónimo Navarrete y Pedro Fernández han hecho renuncia de las cinco pesetas que le corresponden a beneficio de esta Institución, acordándose darles un voto de gracia por esta prueba de altruismo.
Se establecen las normas para los servicios particulares que sean requeridos y se establecen las tarifas. La primera será de cinco pesetas por individuo y treinta por el servicio de la camilla, por día y distancia inferior a cinco kilómetros fuera del término.
El Presidente informó que Vicente de la Parra, le había hecho donación de un botiquín de urgencia para el servicio de la ambulancia, sumamente completo y con la sola limitación, que al disolverse la Cruz Roja, pasara a propiedad del donante o de sus herederos. Que por oficio se le dé las gracias, se le haga socio de esta Institución y que se haga inventario de dicho botiquín, por duplicado firmado por el practicante de la sección, que se hará responsable del deterioro o pérdida de algunos objetos. Que al botiquín se le haga una funda de piel para poder llevarlo sobre la espalda.
El inventario consta de un tubo de anestesia local, bisturí, jeringa, tubos de cristal, paquetes de gasa, vendas, algodón, medicamentos variados, todo dentro de cuatro departamentos. Se acuerda que el Ordenanza-Conserje los días que el Secretario lo necesite para el cobro de recibos o de otros servicios para la Institución, se le abone un sueldo diario de dos pesetas cincuenta céntimos.
Se acordó hacer una camilla igual a la de la Sección Primera y se provea de gorras a todo el personal y que los uniformes se hagan tan pronto como se pueda.
Que por la junta se estudie el Reglamento de Camilleros de Santander y se pueda agregar lo que se considere necesario, así como el vigente Reglamento de Cruz Roja Española. El Sr. Presidente presentó varios pagos satisfechos por él de sellos, carnet, imprenta… que ascienden a ciento noventa pesetas, por no existir fondos, se acuerda sigan suplido de su peculio particular, hasta que se reúna la cantidad necesaria.
FUENTE: M.L.F.