POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ).

A finales del siglo XV los visitadores de la Orden de Santiago hablan de la parroquia de San Pedro Apóstol con título de collación. Sucesivas reformas durante el siglo XVI y la ampliación -crucero y capilla mayor- en 1605 labraron la fábrica que ha llegado a nuestros días. Obra de ampliación proyectada y dirigida por Francisco de Montiel, obrero mayor del duque de Feria, y su hijo Bartolomé González de Montiel. Con la colaboración de los canteros Diego Hernández, Joan de Salazar, Hernando Alonso, Cristóbal Hernández y Pedro Delgado. Sus iniciales son visibles hoy en las acalanadas columnas del templo parroquial. Retablo del primer tercio del s. XVII, atribuida su arquitectura a Francisco Morato. Su obra de pintura que efigia al Colegio Apostólico resulta hasta ahora anónima.
Así describen los visitadores el templo parroquial de San Pedro: “La dicha yglesia es de la advocaçión del Señor San Pedro. Tiene al mediodía una puerta grande con un arco de piedra con quatro pedestales, basas, pilares y chapiteles. A cada lado dos columnas jónicas. Tiene un friso de mascarones al romano y ençima del dicho arco un frontispicio. La capilla mayor anterior a que dize la visita pasada pareçe aveserse desecho y en ella con otro más cuerpo sea comenzado a fabricar otra, a la qual se entra por una puerta labrada de cantería que está a la parte norte.
La dicha capilla es un cuerpo que tendrá de ancho noventa pies, la qual está repartida en tres capillas con su cavezera y a la mano derecha de la capilla mayor está una sacristía y a la mano yzquierda otra, y las paredes de la dicha sacristía y capilla están echas muy fuertes de piedra de cantería por donde se sube a lo alto que an de tener donde está un suelo de bóveda, enzima de cada una de las dichas sacristías y en cada una de las dichas capillas está una ventana de asiento al mediodía, en la sacristía puesta a la mano derecha y en la sacristía que está a la mano yzquierda está una ventana del mismo y açia donde sale el sol con una chimenea labrada de piedra de cantería y toda la dicha obra que está echa y asta aora es la más suntuosa que ai en toda esta Provinçia y en esta forma se acabó la dicha descripçión en la villa de Montixo a veinte y seis días del mes de febrero de mil y seisçientos y cinco años”. (Archivo Histórico Provincial de Badajoz, Sección Órdenes Militares. Libro de Visita 1017, año 1605).
Los Montiel, padre e hijo, dejaron su impronta en varias edificaciones religiosas y civiles de Zafra (baste citar el convento del Rosario, el monasterio Ntra. Sra. del Valle, el convento de Santa Marina, el hospital de San Ildefonso, la Casa Grande, la casa de Gomes de la Rocha Mendoza, patio central del palacio ducal, hoy Parador de Turismo, entre otras) y de pueblos de la zona, entre los que hay que destacar: Llerena, Puebla de Sancho Pérez, Villagarcía de la Torre, Los Santos de Maimona, Hornachos, Hinojosa del Valle, Fuente del Maestre, Fregenal de la Sierra, Valencia del Ventoso, Segura de León, Oliva de la Frontera, Torre de Miguel Sesmero, Llera, Campillo de Llerena, Retamal y Guadalcanal, entre otros. También trabajaron fuera del ámbito de la comarca del sur de Badajoz, como Mérida y Montijo.