POR ANTONIO BOTÍAS SAUS, CRONISTA OFICIAL DE MURCIA.
Postal de 1910 de la célebre imprenta Sucesores de Nogués con imágenes de Thomas y que se conserva en el Archivo General. A la derecha, crónica de LA VERDAD fechada en 1925.
La torre de la Catedral se convirtió en trágico trampolín para muchos murcianos desesperado.