POR RICARDO GUERRA SANCHO, CRONISTA OFICIAL DE ARÉVALO (ÁVILA).

El salesiano Manuel Ramos López fue el encargado de elaborar el pregón que tuvo que ser leído por Gonzalo Vicente al encontrarse el primero indispuesto.
La noche del pasado sábado después de la eucaristía, en la iglesia parroquial de Santo Domingo de Silos, que estaba abarrotada de público, se pronunció el pregón de la Semana Santa arevalense que corrió a cargo Manuel Ramos López, sacerdote salesiano que pasó por el colegio de nuestra ciudad, un hombre muy popular y querido de los arevalenses. Pero se dio la circunstancia de una indisposición de salud por la que no pudo estar presente y, en su nombre, el pregón fue leído por el también salesiano Gonzalo Vicente, que fue presentado por el presidente de la Cofradía de la Santa Vera Cruz, Fermín Rodríguez.
Un texto muy sentido que en varias partes meditó diversos aspectos de la Pasión del Señor y especialmente unos momentos de la Virgen de las Angustias en la pasión de Cristo y de la Semana Santa arevalense. Profundas meditaciones que llegaron al público. Para finalizar el acto, una gran actuación de la Coral La Moraña fue el broche del pregón, con unas interpretaciones de música pasional de gran calidad en su línea interpretativa, bajo la dirección de Verónica Castañeda.
Al acto asistieron autoridades, Carlos García, presidente de la Diputación Provincial, el alcalde Vidal Galicia, varios concejales y como invitados especiales, representantes de la Vera Cruz de las poblaciones de Madrigal de las Altas Torres y de Peñaranda de Bracamonte. Con este acto se da por iniciada la Semana Santa de Arévalo, que este año en el cartel anunciador muestra el rostro del Cristo del Miserere, una imagen muy bella de imaginería castellana del s. XVI, que ha sido restaurada recientemente y saldrá nuevamente en la procesión del Martes Santo ‘Cruces Vitae’ ya que habiéndose iniciado el año pasado no pudo salir por la lluvia.