Javier Algarra es autor de varias publicaciones. Tras escribir algunas obras de carácter periodístico, como ‘Prisionero en Cuba’ (Libros Libres, 2012) o ‘Nos duele Cataluña’ (Galland Books, 2014), se estrenó en la ficción con ‘Quizá por eso nos llaman números’ (Eolas Ediciones, 2021), que fue galardonado en el Concurso Literario de la APROGC (Asociación PRO Guardia Civil).
POR JOSÉ MANUEL LÓPEZ GÓMEZ , CRONISTA OFICIAL DE BURGÓS Y DE FUENTECÉN.
Tras muchos años dirigiendo informativos en radio y televisión, siendo corresponsal en el extranjero y colaborando en prensa escrita, Javier Algarra Bonet (Barcelona, 1961) ha querido dejar de un lado la política y disfrutar de otros ámbitos de la actualidad. «Después de 45 años haciendo información política de muchas formas, en el programa de radio que hago ahora, ‘Hoy es el día’, hablo de libros, de historia, de gastronomía, de viajes… De cosas divertidas», ríe el periodista y escritor.
Aunque el periodismo siempre le acompaña, este jueves visita Burgos en su faceta de novelista. A las 20 horas, en el Salón de Estrados de la Diputación Provincial, presentará su segunda novela, ‘El caballero de la Ribera’ (Eolas Ediciones) en un acto con entrada libre hasta completar el aforo. Antes, de 18:30 a 19:30 horas, firmará ejemplares en la librería Luz y Vida.
‘El caballero de la Ribera’ comienza 1476, en las tierras zamoranas de Peleangozalo. Los ejércitos de Alfonso V de Portugal y de Fernando el Católico luchaban en la Batalla de Toro por el trono de Castilla, vacante tras la muerte de Enrique IV. El primero apoyaba a la hija del rey Juana de Castilla, apodada ‘la Beltraneja’. El segundo, a Isabel de Castilla, hermanastra del rey y esposa del Fernando, entonces príncipe de Aragón. La historia nos cuenta que ganaron los valedores de Isabel, futura Isabel I de Castilla, llamada la Católica. Pero, ¿qué hubiera ocurrido si los vencedores hubieran sido los que apoyaban a la Beltraneja?
Alberto Marroquín
«Castilla se hubiera unido a Portugal y no a Aragón, como hicieron los Reyes Católicos, Isabel y Fernando. Toda su obra política de conquistar el reino de Granada, expulsar a los moriscos, la llegada al continente americano… Nada hubiera sido así», explica Javier Algarra. «La reconquista no se hubiera culminado. Todo el sur y el este de la península ibérica hubiera sido musulmana y solamente el norte y el oeste hubiese sido lo que hoy llamamos España. O Portugal, quién sabe».
La novela, que se plantea como una ucronía -género literario o narrativo que explora qué hubiera pasado si un evento histórico clave hubiera ocurrido de manera diferente, según define la RAE-, salta del siglo XV al XXI a través de un personaje que combatió en Toro, Mingo de Ayala, un joven natural de Aranda de Duero que es ordenado caballero en el castillo de Olmillos de Sasamón, perteneciente al señorío de Pedro de Cartagena.
Quién es Mingo
La aparición de este caballero medieval en las proximidades de Toro alarma a la Guardia Civil, que empieza a investigar quién es ese tipo, de dónde ha salido… La cabo Carbonero, el agente Campos y el teniente coronel Rosado y hasta agentes del CNI se movilizarán para resolver el enigma. «Mingo entra con siete años en el castillo de Olmillos como paje. A los catorce le hacen escudero y a los veinte es armado caballero, listo para entrar en batalla», indica Algarra. «En la novela hay personajes ficticios, como Mingo. Pero también muchos históricos como el propio Pedro de Cartagena, hermano del obispo de Burgos Alonso de Cartagena, alguien muy interesante», apunta el escritor. Javier Algarra también enumera a otros personajes reales, también amigos, que aparecen durante la investigación de los protagonistas, como el rector de la Universidad Isabel I, Alberto Barahona, el propietario del hotel Señorío de Olmillos, Jusef Nasser Eddin, o los académicos de la Institución Fernán González Rene Jesús Payo e Isaac Rilova.
Alberto Marroquín
«La novela también es un homenaje a las tierras burgalesas, al origen de nuestra nación, a nuestra gloriosa historia, a los blasones que hemos heredado… Y también a la tierra de las riberas del Duero y del Arlanza, donde se han hecho tantos buenos vinos desde hace siglos», señala. «En estos tiempos en que la historia está tan mal enseñada e ignorada, es el momento de reivindicarla».
Durante las andanzas de Mingo, los guardias civiles, los agentes del CNI y Guiomar -«un nombre que tiene más que ver con su procedencia vikinga que con la mujer a la que amó Antonio Machado»- en este siglo XXI alternativo visitaremos el citado castillo de Olmillos de Sasamón, la Catedral de Burgos, Aranda de Duero, Caleruega, Covarrubias… pero también las provincias de Salamanca y Soria. Todo un ‘tour’ por la vieja Castilla, su historia y sus leyendas.
Alberto Marroquín
«He disfrutado mucho escribiendo esta novela. Joseph Conrad decía que la mitad de un libro depende del autor y la otra mitad, del lector. Yo he gozado de mi mitad y personas que han leído la novela me han dicho que ellos también, que se lee con mucha facilidad», indica Javier Algarra. «Es una historia divertida, entretenida, con varios niveles de lectura, donde hay novela histórica, una investigación, viajes por lugares reales… A la gente de Burgos, donde se desarrolla gran parte de la trama, creo que les gustará mucho», concluye Javier Algarra invitando a los lectores a no perderse la presentación de este jueves.