LOS INICIOS DE LA FERIA DE GANADOS DE LA ZARZA (BADAJOZ): MAYO DE 1953
May 06 2025

POR FABIÁN LAVADO RODRÍGUEZ, CRONISTA OFICIAL DE LA ZARZA (BADAJOZ)

El origen de las ferias y los mercados ganaderos

Los orígenes de las ferias y mercados de ganados están relacionados con el comercio, una nueva forma de mercadear que se expande por el continente europeo durante la Edad Media. Por lo tanto, lo esencial de estas ferias, que en principio tenían un componente estrictamente ganadero donde el sector primario era el predominante, aunque algunas de ellas deriven de celebraciones religiosas o festivas, son los negocios comerciales, celebrados en lugares públicos.

Su florecimiento, como hemos mencionado anteriormente, hay que registrarlo en la Edad Media, cuando su creación era privilegio de los reyes o señores feudales, pasando más tarde a ser potestad de los concejos municipales.

En el reino de Castilla se forman paralelamente al proceso de reconquista y repoblación, con dos etapas principales: la primera, desde mediados del siglo XI hasta 1310, y la segunda, desde finales del siglo XIV hasta los últimos años del XV, cuando son reguladas por los Reyes Católicos. Destacan las ferias de Medina del Campo como máxima expresión de este fenómeno, donde asistían mercaderes de toda Europa, contribuyendo al desarrollo del comercio con la implantación de las operaciones financieras, pudiendo aplazar los pagos y utilizar monedas de distintos países. Otras ferias importantes fueron las de Sevilla, Salamanca, Valladolid, Segovia y Alcalá.

Igualmente, en Extremadura, las ferias y mercados se afianzan tras la Reconquista, aunque un poco más tardías: un primer ciclo durante el siglo XIII apoyando el proceso repoblador, y un segundo en el transcurso del siglo XV. Se celebran en Plasencia (1200), Cáceres (1229), Badajoz (1255), Olivenza (1298), Mérida (1300), Llerena (1365), Trujillo, Guadalupe…destacando por encima de todas Zafra (1380) como certamen más representativo de ferias tradicionales que han pervivido hasta el día de hoy.

Cuando la monarquía hacía merced de ferias a las poblaciones, emitía un documento oficial, denominado privilegio, en el que se expresaba la concesión, el tiempo de duración y otra serie de pormenores para su buen desarrollo. Entre estas prerrogativas hay que remarcar las relativas a la exención de impuestos por las transacciones comerciales y la seguridad de las personas que a ellas asistían.

En estas ferias y mercados es necesario remarcar dos espacios a los que las autoridades locales y provinciales prestaban un gran apoyo para facilitar el buen desarrollo de las mismas. El rodeo como lugar, previamente acondicionado, donde se reunía y exponía todo el ganado (caballar, mular, asnal, vacuno, porcino, ovino y caprino) para su compraventa, situado al aire libre, en terrenos espaciosos y con abundancia de agua. El real de la feria era la zona donde se instalaban los puestos de venta de los más variados productos y las distintas atracciones que se irían añadiendo con el paso de los años. Se compraban y vendían excedentes del campo como granos, vino, aceite, frutas, etc. y las herramientas necesarias para las faenas agropecuarias, junto con algunos elementos de carácter básico o lujoso, como joyas y telas, que cubrían las necesidades de la población.

Gran parte del éxito o fracaso de estas ferias venía determinado por el estado del campo, las previsiones para las próximas cosechas o el resultado de las anteriores, así como la abundancia o escasez de pastos.

Con el tiempo, en las últimas décadas del siglo XIX, las ferias, por lo que simbolizan de ruptura con lo cotidiano, llevaban implícito un carácter festivo, que a la larga ha permanecido. De esta forma, ferias y fiestas llegan a tener un mismo significado, apareciendo ambos términos en los carteles publicitarios. Estas nuevas atracciones y festejos, que nacieron para potenciar el mercado ganadero, fueron adquiriendo un mayor protagonismo en detrimento del tradicional mercado ganadero, llegando incluso a sustituirlo, convirtiéndose en un hecho social y festivo. Así, pasaríamos de una feria inicial sin festejos, la incorporación de los mismos, a unas fiestas y festejos sin feria ganadera.

En 1836, tras la desaparición del Honrado Concejo de la Mesta, nació la Asociación General de Ganaderos del Reino, dedicada a fomentar la ganadería nacional que, en 1907, organizaría el Concurso Nacional de Ganados en Madrid.

En 1931, se crea la Dirección General de Ganadería, que integraría a las Juntas Provinciales de Fomento Pecuario, encargadas de la ejecución de planes y disposiciones de la propia Dirección. Entre sus funciones sobresalían la creación y vigilancia de las paradas de sementales y los centros de inseminación artificial, el aprovechamiento de pastos, hierbas y rastrojeras; la elección de fincas de ganado lanar, la selección de especies porcina, equina, caprina, etc; la vigilancia de las vías pecuarias, la difusión de los conocimientos ganaderos, y la organización de ferias, concursos y exposiciones de ganados en cada provincia. A su vez, promovían el comercio a nivel local y provincial a través de las ferias y mercados de ganados, acordando las condiciones mínimas que debían reunir tanto las de nueva creación como las ya existentes.

En los años 50, Badajoz, como una de las principales provincias ganaderas de España, contaba con más de treinta ferias de ganado, destacando por su tradición y repercusión económica las de Zafra, Mérida, Zalamea de la Serena, Alconchel y Talarrubias.

En 1955, se aprobó la celebración en Badajoz de una exposición de productos pecuarios y un concurso provincial de ganado selecto al que concurrieron las provincias de Extremadura y Bajo Alentejo (Portugal).

En resumen, las ferias y mercados ganaderos han jugado un significativo papel social, económico y cultural en la sociedad española, constituyendo en su momento el sistema tradicional de comercio pecuario, manteniendo en la actualidad su importancia en ciertas zonas de España.

El comienzo de la feria de ganados de La Zarza

El origen de la feria de ganados de La Zarza es mucho más modesto, no tiene tanta antigüedad ni formó parte de ninguna concesión regia.

El 19 de octubre de 1952, el consistorio de Zarza de Alange se reunió en el ayuntamiento, bajo la presidencia del alcalde Miguel Amado Seguro y los concejales José Delgado Muñoz, Ignacio Guerrero Barragán, Pedro Corbacho Pérez, Jesús Delgado Valhondo, Diego Merino Prieto, Manuel Nogales Paredes, Juan Cabrilla Aranda y Eduardo Cerezo Morera, al objeto de celebrar la sesión supletoria de la ordinaria del día 7 de octubre. Abierto el acto, en el sexto punto, el concejal José Delgado Muñoz propuso que la localidad solicitara la creación de una feria de ganados anual y un mercado, también de ganado, todos los domingos durante los meses de verano, ya que estaba situada en el centro de otros pueblos limítrofes que por necesidad tendrían que acudir a La Zarza para comprar o vender, y que, además, económicamente reportaría grandes beneficios al pueblo. Discutida esta proposición, señalando la conveniencia y ventajas de carácter económico que representaría para este pueblo una feria de ganados, e incluso para las poblaciones vecinas, por unanimidad se acordó que dicha propuesta pasase a estudio por parte de las Comisiones de Gobernación y Hacienda, para que cada una emitiese su dictamen en la parte que sea de su competencia y que, una vez cumplido su encargo, lo entreguen al alcalde para someterlo a la deliberación del pleno de este Ayuntamiento.

Se reunió de nuevo el consejo municipal, con fecha 6 de diciembre, en sesión extraordinaria, a la que concurrió el alcalde Miguel Amado Seguro y los concejales Pedro Corbacho Pérez, José Delgado Muñoz, Antonio Guerrero Espinosa, Jesús Delgado Valhondo, Juan Cabrilla Aranda, Ignacio Guerrero Barragán, Diego Merino Prieto y Eduardo Cerezo Morera. El acto comenzó aprobando el acta de la sesión anterior; seguidamente el secretario, Martín Mayordomo Trinidad, leyó los dictámenes de las Comisiones de Gobernación y Hacienda de este Ayuntamiento, en referencia al expediente en trámite acerca de la conveniencia de crear en esta villa una feria anual de ganados y un mercado ganadero todos los domingos de los meses de verano. Después de ser examinados y discutidos los dictámenes que emitieron las comisiones, el Ayuntamiento acordó aprobar íntegramente los mismos, señalando en principio, salvo que el Gobernador Civil de la Provincia dispusiese lo contrario, que los días 3, 4 y 5 de mayo de cada año se celebrase una feria de toda clase de ganados en esta población. Se comunicará al Gobernador Civil el acuerdo anterior, recabando su autorización para celebrar dicha feria en los expresados días todos los años.

Según Jiménez Berrocal, la elección de la primavera para la realización de las ferias, más concretamente el mes de mayo, estaría relacionado con los ciclos de las cosechas y procreación de los animales, así como con el movimiento del ganado.

El 4 de abril de 1953, se celebró una nueva sesión ordinaria con la asistencia del alcalde Miguel Amado Seguro y los ediles Diego Merino Prieto, Jesús Delgado Valhondo, Ignacio Guerrero Barragán, Juan Cabrilla Aranda, Eduardo Cerezo Morera y José Delgado Muñoz. Aprobada el acta de la sesión anterior, se pasó al primer punto del día, en el cual, por orden del alcalde, el secretario dio lectura al oficio nº 579, remitido por el Gobernador Civil, en el que participaba a la alcaldía que de conformidad con la propuesta que le hizo el Servicio Provincial de Ganadería sobre la creación en esta localidad de una feria de ganados durante los días 3, 4 y 5 del mes de mayo de cada año y mercado los domingos de los meses de verano, en cuya comarca no tenía lugar ninguna otra feria y mercado en un radio de 15 kilómetros, resolvía autorizar dicha feria y mercado de acuerdo con la legislación vigente, debiéndose cumplir lo que en materia sanitaria disponía el presente reglamento de epizootias (enfermedad que acomete a una o varias especies de animales por una causa general y transitoria) y en la actualidad no estaba autorizada la concurrencia de las especies bovina, ovina, caprina y porcina a causa de la glosopeda o enfermedad infecciosa de los animales, a excepción del ganado que estuviese inmunizado con un mes por lo menos de antelación. Como consecuencia de ello, el Ayuntamiento acordó:

1.- Ratificar el acuerdo ya tomado de señalar definitivamente los días 3, 4, y 5 del mes de mayo de cada año para celebrar la feria.

2.- Notificar al Gobernador Civil el acuerdo anterior, haciéndolo público por medio de edictos que se insertarán en el Boletín Oficial de la Provincia, periódicos de mayor circulación en esta provincia y el tablón de edictos municipal.

3.- Interesar a los alcaldes de los pueblos del partido por medio de pregón, edictos y otros medios de publicación para que den a conocer a su vecindario que en La Zarza se celebrará una feria de toda clase de ganados los días 3, 4 y 5 de mayo de cada año.

4.- Autorizar al alcalde, en nombre de la corporación, para que solicitase al gestor afianzado que todos los mercaderes, especuladores y traficantes que concurran a la feria durante los días señalados estén exentos del pago de arbitrios municipales, por considerar que este privilegio puede ser un medio eficaz para afianzar y garantizar el éxito de la feria.

5.- Nombrar a los concejales Juan Cabrilla Aranda, José Delgado Muñoz y Diego Merino Prieto como miembros de la comisión especial de mercados y ferias, para que dictaminen acerca de las calles y plazas donde haya de tener lugar la venta de artículos, especies de consumo, venta de ganados en vivo y todo cuanto tenga relación con la población y régimen de dicha feria.

6.- Que se impriman mil edictos para ser remitidos a las distintas alcaldías vecinas para su publicación.

Dos días antes del comienzo de la primera feria, 1 de mayo de1953, el secretario Martín Mayordomo participó al pleno del Ayuntamiento de La Zarza, compuesto por su alcalde Miguel Amado Seguro y los concejales Antonio Guerrero Espinosa, Diego Merino Prieto, Jesús Delgado Valhondo, Ignacio Guerrero Barragán, Juan Cabrilla Aranda, Eduardo Cerezo Morera, José Delgado Muñoz y Pedro Corbacho Pérez, que se habían remitido a los alcaldes de los pueblos comarcanos atentos oficios, adjuntándoles varios anuncios de propaganda, rogándoles lo hiciesen público en sus distintas localidades mediante bandos y pregones, invitando a sus vecinos para que asistieran a la feria de ganados que se celebrará los días 3, 4 y 5.

Casi un año después de celebrada la feria, en la sesión del 6 de marzo de 1954, el Ayuntamiento formado por el alcalde Miguel Amado Seguro y los ediles Delgado Valhondo, Guerrero Barragán, Cabrilla Aranda, Cerezo Morera, Delgado Muñoz, Guerrero Espinosa,  Corbacho Pérez y  Nogales Paredes, acordaron en su punto octavo designar a los concejales Juan Cabrilla Aranda, José Delgado Muñoz y Antonio Guerrero Espinosa para que formasen la comisión de feria y festejos de ese año, encargándose de hacer la propaganda correspondiente para su mayor éxito y comunicar al jefe de la Hermandad Sindical que un miembro o dos de la misma se integrasen en esta comisión, dada la unión y armonía existente entre ambos organismos oficiales.

Rodeo, real de la feria, revista y prensa

Aunque no aparece citado en los plenos municipales, el rodeo para la exposición y venta de ganados se celebraba en el sitio del Borriquero junto al pozo abrevadero. Igualmente, el real de la feria con sus puestos y atracciones se instaló en los aledaños del Pilar y actual parque del Sr. José.

Otro elemento inseparable de la feria de ganados fue la propia revista de feria y fiestas donde se divulgaba la programación de la misma, artículos históricos y literarios de autores locales, así como los anuncios publicitarios de los negocios locales, comarcales y provinciales, con cuyas aportaciones el ayuntamiento financiaba en parte los ejemplares. La feria de mayo de 1953 no contó con la correspondiente revista debido a la premura de tiempo con que se organizó, aunque sí se realizaron panfletos de propaganda e inserciones de anuncios en los periódicos del momento. La primera revista se editó para la feria mayo de 1954, correspondiente al segundo año de celebración.

El programa de feria y fiestas de 1954 exhortaba a los ganaderos y feriantes a acudir el día 3 de mayo. El mercado de ganados se prolongó a lo largo de los tres días festivos, acompañado por un amplio plan de festejos que anunciaba la proyección en los cines de las mejores películas y estrenos, las salas de fiestas lucirán sus mejores galas y espectáculos, la llegada de diversas atracciones, una gran iluminación en las calles y, lo más importante, no se cobrarían impuestos de ninguna clase a las atracciones del real y ganados, éstos últimos tendrían en el rodeo abundantes pastos gratuitos y abrevaderos.

Al año siguiente, 1955, la feria se amplió en un día más, el 2 de mayo, pasando a ocupar los días 2, 3, 4 y 5. La novedad fue una carrera de caballos con valiosos premios al mejor corredor y cabalgadura. La comisión organizadora rogaba al público en general, tratantes, feriantes, ganaderos y agricultores que realizaran sus compras y encargos en las casas anunciadas en el programa de feria, que dirigieran a la citada comisión cualquier duda o inconveniente que tuviesen, pues contaban con el apoyo de las autoridades civiles y militares, además de recomendar la visita a la ermita de Ntra. Sra. de las Nieves.

En 1956, se inauguran las tiradas al plato y una gran tómbola a beneficio de la Virgen de las Nieves.

La prensa regional se hizo eco de la primera feria de ganados de La Zarza. Así, el diario HOY, de fecha 7 de mayo de 1953, publicaba la escueta noticia “En Zarza de Alange se ha celebrado, por vez primera, una feria de ganados, que ha constituido un éxito prometedor, pese a que fue organizada con poco tiempo”. Por su parte, el semanario MÉRIDA, nº 20, de fecha 9 de mayo, difundía el artículo titulado “Feria en Zarza de Alange”, del periodista J. D., con el siguiente contenido “Durante los días 3, 4 y 5 del actual [Mayo], por primera vez en su historia y debidamente autorizada por el Excmo. Sr. Gobernador, la villa de Zarza de Alange ha celebrado su primera Feria de ganado.  Las transacciones han sido numerosas y la animación extraordinaria.

Las mulas de tres años se vendieron de 12.000 a 17.000 pesetas. Los mulos de trabajo, de 10.000 a 12.000 pesetas. Los asnos, de 1000 a 2500 pesetas. Los cerdos de cuatro arrobas, a 150 pesetas la arroba, y los lechones, a 5 pesetas, aproximadamente, la libra. También hubo venta, aunque en menor cantidad, de ganado lanar y vacuno, llegando a venderse los terneros de ocho meses a 2500 pesetas”.

Un año después, con fecha 17 de abril de 1954, en este mismo semanario, el periodista J. D. publicó una entrevista a Juan Cabrilla Aranda, concejal del Ayuntamiento de Zarza de Alange, presidente de la Comisión de Feria e inspector veterinario, en la que comenta el éxito de la feria de 1953. Juan Cabrilla explicaba que dicho logro se debió al carácter negociante y simpático de los vecinos del pueblo, la fecha en que se celebra la feria y su buena situación geográfica. Para la feria de 1954, esperaba otro rotundo éxito por la influencia favorable del año agrícola y porque además de los feriantes y negociantes del año anterior, vendrían otros nuevos. Incluso, para esta edición contaban con nuevos abrevaderos realizados por la Hermandad Sindical, así como abundantes pastos gratuitos.

También entrevistó a Diego Merino, ganadero, manifestando que el ganado más vendido fue sobre todo caballerías y cerdos. Él mismo vendió 260 marranos y certificó varios tratos como tres mulas de Francisco Ovando que se tasaron en cerca de 50.000 pesetas u otra de Manuel Romero vendida en unas 20.000 pesetas.

Fuentes

– ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE LA ZARZA: Libro de Actas de las sesiones celebradas por el pleno del Ayuntamiento de Zarza de Alange desde 5-3-1949 al 6-6-1953 y desde 4-7-1953 al 6-2-1955.

Diario HOY, 7 de mayo de 1953.

Semario MÉRIDA, nº 20 (9 de mayo de 1953) y nº 69 (17 de abril de 1954).

Bibliografía

– BENEGASI CARMONA, A., 2019: “Recorrido por las Ferias de Ganado de la provincia de Badajoz en la década de 1950”, Badajoz Veterinaria, nº 16, pp. 36-42.

– GARCÍA BARTOLOMÉ, J. M., 2012: “Ferias y mercados en la España rural (1940-1968)”, Distribución y Consumo, nº 125, pp. 109-114.

– JIMÉNEZ BERROCAL, F., 28 mayo 2024: “Feria y Fiestas de San Fernando 2024”, el Periódico Extremadura, p. 19.

– MORGADO PORTERO, F., 2001: Las ferias de Mérida (1300-2000). Mérida.

 

FUENTE: Revista de Ferias La Zarza: Feria del Ganado Mayo 2025. 70 ediciones. La Zarza: Ayuntamiento de La Zarza, 2025.

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