POR MIGUEL FORCADA SERRANO, CRONISTA OFICIAL DEL PRIEGO DE CÓRDOBA (CÓRDOBA)
Peñas Doblas es otro de esos lugares, cercanos a Priego, cuya historia nos resulta, actualmente, increíble. Allí, a más de 1.000 metros de altitud, en el extremo de Sierra Albayate que da sobre el rio salado, están las ruinas de un poblado en el que, en los siglos VIII y IX se refugiaron los rebeldes muladíes que en esta zona se enfrentaron al emirato de Córdoba bajo el mando de Omar ben Afsun y de Ibn Mastana. Hace casi 1.200 años.
Saliendo de la antigua escuela del Salado, cerca del “cortijo del Anegao”, se puede llegar a pie, o en un vehículo que soporte una muy dura subida por un estrecho carril lleno de surcos y baches. Pasaremos por lugares idílicos como la Huertezuela y encontraremos el poblado con edificaciones a ambos lados del camino. Queda cerca la Cruz de los Panaderos y el cortijo de las eras altas, otros dos lugares llenos de vivencias antiguas.
En los muros de mampostería de Peñas Doblas, se adivina la ventanilla de un horno de pan, una hornacina cuyo destino no podemos adivinar, las techumbres hundidas, los restos de una torre de vigilancia… Las vistas de sierra Horconera, de Albayate y del valle que forma el Salado, son infinitas; y en esta primavera, llenan de recuerdos y de emociones el corazón… Los muladíes vigilaban desde allí al enemigo; nosotros buscamos lugares olvidados, paisajes increíbles. Estuve allí hace unos días, con mis amigos Antonio Barrientos y Paco Adame. Una mañana inolvidable…
