POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)
Nos conocimos cuando una excursión de Alcalá, llegó a Villanueva con el cronista Domingo Murcia, y entre los componentes, Nani, que vivió con emoción cada detalle de los variados y bellos edificios que su abuelo había realizado en nuestra ciudad.
La gentileza de Nani me ha hecho llegar, su primera novela, en la que narra gran parte de la biografía y obra de su abuelo, constructor de Alcalá la Real, Manuel López Ramírez.
Está editado el libro por “Gazpacho de Letras” de Alcalá la Real, con 218 páginas e ilustraciones de María Serrano. En la parte final hay una variada muestra fotográfica de algunos edificios construidos por él en la provincia y Andalucía.
El prólogo de “Soledad y olvido, van de la mano” lo escribe, Jorge Romero Aranda, del que selecciono, el último párrafo: Tal vez para escribir una novela se necesitan la vida e historia palpitando :solo así puede sentirse el dolor de tales heridas, y solo así pueden cerrarse de la mejor manera posible al compartir la bonita manera de cicatrizarlas”.
Marino Aguilera Peñalver escribe: “Nani no llegó a conocerlo, pero su madre, hija de Manuel, despertó en ella la pasión por la figura de su abuelo, un hombre inusual en la sociedad alcalaína de principios de siglo. Culto, viajado y atrevido, revolucionó Alcalá con su ingenio a través de un conjunto de edificaciones que lograron marcar la identidad de nuestra ciudad, y que llevó a otras ciudades andaluzas gracias a su facilidad para adentrarse en importantes círculos sociales”.
Nani ha querido escribir una novela, para ir mostrando la obra, vida y muerte de su abuelo. Todo está guiado por la hija del constructor Lina, que le narró la historia familiar.
El viaje que Manuel, junto a su hija Lina, realizaron hasta Málaga, camino de Tetuán en mayo de 1936, Magníficas las descripciones de los paisajes de los edificios construidos en Torremolinos y los diálogos de padre-hija, que iba de vacaciones a casa de sus tíos . Compartiendo toda su estancia con su prima en edades similares.
Realiza un recorrido perfecto por la ciudad, de sus aromas y sabores de los lugares y costumbres, con un amplio vocabulario y notas a pie de página. El dolor al conocer el asesinato de su padre por Lina, y su regreso definitivo a Alcalá, con los momentos complicados hasta que las heridas fuesen cicatrizando..
Es una novela que me ha emocionado, al conocer los datos biográficos de Manuel López Ramírez que dejó en Villanueva la belleza de sus cuatro construcciones, que pueden considerarse monumentos locales, entre los años 1923 a 1930, y que realizó obras en la iglesia de San Andrés, en el Santuario de la Fuensanta y finalizó con su tono neo mudéjar la Plaza de Toros.
FUENTE: M.L.F.