LA HISTORIADORA AVILESINA TOMÓ POSESIÓN EN UN ACTO INSTITUCIONAL TENSADO POR LAS PROTESTAS DE LOS VECINOS DEL BARRIO DEL NODO

El pasado sábado, Pepa Sanz daba el pregón de las fiestas de Miranda, y lo hacía ya en su condición de flamante Cronista Oficial de Avilés, unos días después del Pleno en el que recibió su nombramiento, rubricado con esa rara unanimidad que los partidos se reservan para estas ocasiones. Con todo, cuando repasó como pregonera la historia y las historias –muchas de ellas, personales– sobre la parroquia avilesina, era todavía una Cronista Oficiosa>; faltaba por cubrir el trámite, más institucional que solemne, de su toma de posesión: el que ayer se verificó en un acto celebrado en el salón de recepciones municipal.
En él, la historiadora María Josefa Sanz Fuentes (Avilés, 1947), recibió de manos de la alcaldesa Pilar Varela y ante representantes de todos los estamentos de la ciudad el diploma que la acredita como Cronista «por.su fecunda labor como investigadora rigurosa de los documentos del Archivo Municipal y estudiosa de la historia y costumbres de la villa de Avilés, que divulgó en los muchos artículos, conferencias y publicaciones que, sobre temas históricos de nuestra villa y sus gentes, se han editado con su firma».
Naturalmente, «responsabilidad» y «compromiso» fueron las dos ideas que la flamante Cronista Oficial puso como centones de su discurso de toma de posesión. Pero también un vínculo sentimental que, para la catedrática y directora del departamento de Historia de la Universidad de Oviedo, precede al resto, al tratarse de Avilés, la ciudad a la que llegaron sus padres, Anselmo y Pepita, ambos gijoneses, y destinatarios de la emotiva dedicatoria final del discurso.
«ALGO INNATO»
«La responsabilidad y el compromiso con Avilés son algo innato que no obedece más que a los propios sentimientos, por lo que este nombramiento los respalda e intensifica», afirmó Pepa Sanz, antes de sobrevolar en un par de párrafos la historia de una villa con «pujanza desde antiguo» e invitar a todos sus conciudadanos a «amar, cuidar y mantener las tradiciones» sin olvidar el progreso.
Previamente, Pilar Varela reseñó por extenso los muchos méritos y publicaciones de la Cronista Oficial y su compañero en el departamento de Historia, el profesor Miguel Calleja Puerta, trazó una rápida semblanza en la que destacaron el prestigio internacional, la calidez, la admiración y una autoridad académica que hace que, en sus intervenciones en los congresos, los asistentes sigan tomando notas como alumnos en el aula, según una anécdota relatada por Calleja.
El acto contó con invitados fuera del protocolo: los vecinos del barrio del Nodo y varios grupos antidesahucio, que se concentraron en protesta a las puertas del Ayuntamiento para reivindicar una solución al posible desalojo de varios de ellos. Su portavoz y presidenta de la asociación vecinal, Ángeles Lugilde quien, poniéndose en pie entre el público, intentó tomar la palabra al final de la toma de posesión de Pepa Sanz. Aunque apenas pudo pronunciar unas palabras, sí pudo deslizar una petición a la nueva Cronista Oficial: «Hay una historia por escribir». La de sus convecinos y la de un presente que a menudo no tiene nada de glorioso.
<Fuente: http://www.asturias24.es/ – Juan Carlos Gea