POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS).

La comida y fiesta tuvo lugar en al camping «Sella» de Arriondas.
Les acompañaron dos de los que fueron sus maestros,Titu Manzano y quien redacta estas líneas, Fran Rozada.
(Palabras para las alumnas y alumnos de la “generación del 75” del Colegio Público «Río Sella» de Arriondas que este año 2025 cumplen 50 años)
Volver a la memoria de las ya cerca de cuatro décadas que nos separan desde la última vez que estuvimos juntos en el Colegio “Río Sella”, es algo que acabamos de hacer este primer sábado de agosto.
Se puede viajar a través del tiempo y -con una mezcla de sentimientos que fusionan fotogramas y recuerdos- hay que deciros, queridos ex alumnos y ex alumnas, que no esperéis a mañana para grabar este momento, porque el ahora es irrepetible y mañana pronto será pasado.
Hace ya algunos años que habéis llegado a la plena madurez. Es un eslabón más de la cadena de la vida.
¿Qué os quedó de aquellos años? Con sus buenos y malos momentos, vuestro paso por el que entonces llamábamos Ciclo Superior, ha quedado inevitablemente ligado a vuestras vidas.
Creo manifestar el sentir de mis colegas maestros y maestras si digo que nuestra intención ha sido siempre enseñaros a volar por vuestra cuenta, porque nuestra misión fue educaros e instruiros en los rudimentos básicos del saber para que, después, cada uno -según sus capacidades, gustos e intereses- continuaseis vuestra formación en cualquiera de las múltiples facetas y caminos que en la vida se pueden tomar para ser personas de bien.
Aquí estáis de nuevo, con vuestras vidas ya más que encarriladas, llenas aún de proyectos y de esperanzas, puesto que es todavía mucho lo que os queda por hacer.
Al recordar vuestro grupo, nos viene a la mente el gratísimo tiempo que estuvisteis con nosotros y -como decía antes- intentando desde el punto de partida, y según las posibilidades de cada uno, abriros los ojos y la mente para que fueseis personas de provecho en el futuro.
A lo largo de este año 2025 vais cumpliendo cincuenta años y es el momento en que uno cree que ya puede acabar de desarrollar todo lo que la vida le ha puesto por delante.
Cumplir 50 es seguir teniendo que elegir a pesar de que las ilusiones se vean ya recortadas, pero comienza la aventura más valiosa y definitiva, elegir qué cosas son importantes y cuales otras vais a dejar abandonadas en el camino, porque uno quiere lo que quiere, le pasa lo que le pasa y -a los 50- comienza a aceptarlo casi todo.
Cumplir 50 es comenzar la segunda parte de la vida, tal vez aquella en la que las batallas más importantes están por resolver.
Cumplir 50 es ya ponerse al otro lado del espejo en busca de la tranquilidad, el sosiego y la felicidad definitiva.
Cumplir 50 ya no es un trauma, tiene sus ventajas. Vosotros sabéis bien que habéis adquirido: experiencia, sabiduría y estabilidad.
A pesar de los tiempos confusos que vivimos, con las incertidumbres que se vislumbran en el horizonte laboral, esta innegable realidad será superada, y no debe ensombrecer vuestros planes para un futuro próximo.
Cultivad vuestros saberes y seguid manteniendo esa camaradería de la que habéis hecho gala hoy; de esa forma vuestro porvenir será más fructífero, además de sosegado.
Haced inventario de lo que es innegociable e imprescindible y de lo que es superfluo. Vivid con intensidad disfrutando de las pequeñas cosas, porque valorarse como persona es el secreto para seguir siendo joven de mentalidad.
Aprended a dominar la ventajosa técnica de relativizarlo todo, ese es el secreto prioritario para no alterarse por nada, porque -en el fondo- no merece la pena.
Cada uno -desde su posición profesional y familiar- debe seguir adelante en esa estupenda aventura que es la vida.
Hacemos aquí y ahora memoria especial de maestros y alumnos que ya no están entre nosotros porque pasaron a otra vida y dimensión que nos es desconocida, casos de: Adonina García, Marxel Cuétara, José María Pérez y su mujer María Luisa García, y los seis alumnos: Pablo Toraño, Juan José Caldevilla, Ángel Salazar, Roberto Carlos Llano, Rubén Peón y Lara Seisdedos.
Gracias, por último, a quienes habéis organizado esta emotiva velada llena de sentimientos y recuerdos: Ana María Iglesias, Mathi Gutiérrez, Ana Sánchez y César Junco.
Los que aquí estamos seguimos el refrán que se le atribuye a Miguel de Unamuno de “renovarse o morir”; ejemplo lo tenemos a escasos metros de nosotros, puesto que el puente de Santianes se inauguró en 1975 -el mismo año que vosotros y vosotras nacisteis- puente que en pocas semanas desaparecerá para ser sustituido por el que ha comenzado a tomar vuelo en sus inmediaciones. Pues eso, renovarse o morir.
Muchas gracias a todos y que se vuelva a repetir este tipo de encuentro dentro de cinco o diez años más.
FUENTE: https://www.facebook.com/franciscojose.rozadamartinez