POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS)
En el magnífico edificio conocido como Quinta Guadalupe que Íñigo Noriega Laso -emigrante en 1853 de Colombres a México cuando contaba con 15 años- ordenó levantar en 1906 para el descanso estival de su familia, tras conseguir una enorme riqueza en sus negocios en país al que Hernán Cortés llamó Nueva España, se celebró el citado espacio de diálogo.
Este emigrante tuvo una enorme influencia en la República Mexicana a finales del siglo XIX y la residencia que levantó en su pueblo natal albergó en sus 600 metros cuadrados a muy diversos colectivos, desde haber sido hospital neoropsiquiátrico antes de la Guerra Civil, a hogar-residencia para niñas con problemas familiares por necesidades económicas, huérfanas de mineros y casos similares, a algunas de las cuales las conocí yo mismo cuando acudían al cercano Colegio Público de Colombres en los cinco cursos que estuve allí, desde 1978 a 1982.
Pues en este edificio que -desde que se creó la Fundación Archivo de Indianos en 1987- alberga un valioso museo en el que se muestran objetos, fotografías, cartas y todo tipo de cosas relacionadas con la emigración, además de una interesante biblioteca y archivo, se celebró el pasado jueves, día 21 de agosto de 2025 el primer encuentro -a modo de espacio de diálogo- entre la que se llamaría emigración clásica o tradicional y la contemporánea.
Allí encontramos asturianos de la emigración procedentes de numerosos países del mundo, de México, Cuba, Estados Unidos, Argentina, Perú, Reino Unido, Francia, Bélgica y hasta de Vietnam, Baréin y Hong Kong, además de varias regiones españolas.
Un centenar de emigrantes -algunos con sus familias- y otros invitados quedamos gratamente sorprendidos de una experiencia tan novedosa al comprobar de viva voz la diferencia entre cómo se vivió la emigración en el pasado y cómo la viven ahora los hijos y nietos de aquellos que abandonaron su patria en busca de una vida mejor.
Un encuentro organizado por la Fundación Archivo de Indianos-Museo de la Emigración junto con el canal “Asturias Exterior” del periódico “La Nueva España”.“Asturias Exterior” es un proyecto que LNE puso en marcha hace un año con el patrocinio del Principado y de la Fundación Cajastur, pensando en los casi 300.000 asturianos que viven fuera de los límites geográficos del Principado, de forma que en solo un año ha conseguido ya 250.000 lectores mensuales, de forma que no se rompa esa especie de cordón umbilical que todo asturiano tiene desde la lejanía con la tierra que le vio nacer.
Aquellos emigrantes que -por ejemplo y entre miles de cosas más- levantaron con su dinero 491 escuelas en Asturias.Memoria de los que hicieron fortuna y del 95% a los que su trabajo y la suerte no les fue tan favorable. Dos mesas de debate moderadas por el periodista Eduardo Lagar se incluyeron en el evento.
La primera contó con el empresario asturmexicano Tomás Álvarez Aja (con varios negocios en Asturias, como es en el caso de nuestro concejo de Parres, en Cofiño y Nevares); Ismael Prieto Canellada, empresario y expresidente del Centro Asturiano de Buenos Aires e Isabel Álvarez Sancho, catedrática de la Universidad de Oklahoma.
La segunda mesa de intercambio de opiniones estuvo integrada por Javier Targhetta, ingeniero, consejero delegado de la compañía Atlantic Copper (primer productor de cobre en España); Carmen Hijosa, empresaria natural de Salas y doctora honoris causa de la University of The Arts de Londres (la cual fabrica tejidos a partir de fibras de piña) y Lorena Riol, bioquímica ovetense, vicepresidenta de Immune Startup biotecnológica ubicada en Silicon Valley (Estados Unidos).
Es curioso que todos los participantes coincidiesen en señalar la buena calidad de vida que tenemos en España, hasta el punto de que Javier Targhetta afirmase que vivió en seis países de cuatro continentes y que -objetivamente- no encontró calidad de vida como la que aquí tenemos. Actuó después la cantante asturcubana Liuba Hevia interpretando dos emotivos temas dedicados a los emigrantes que nunca pudieron regresar a su patria de nacimiento y cantó la historia concreta de su abuelo Eloy Hevia, emigrante a Cuba para no ser reclutado y tener que ir a la guerra de Marruecos (en nuestro concejo de Parres hicieron lo mismo muchísimos jóvenes de aquellos años veinte del siglo pasado, como quedó constancia escrita en los archivos con sus nombres, apellidos y pueblo de nacimiento)… y Eloy nunca volvió a Asturias.
La jornada continuó en la carpa exterior del edificio con una espicha servida por el Grupo Nature, con el chef Ramón Celorio al frente, amenizada con la actuación de un típico mariachi mexicano.
Agradezco la invitación cursada para asistir a este evento por José Eduardo de Santiago, Presidente de la Casa de España en San Juan de Puerto Rico (un indiano de gran mérito por sus notabilísimos negocios y gran bonhomía) que -en el último momento- tuvo que suspender su asistencia al acto, así como a Francisco Rodríguez García, presidente de la Fundación Archivo de Indianos – Museo de la Emigración, agradecimiento extensivo a Ángeles Rivero Velasco, directora general del periódico “La Nueva España”.
FUENTE: https://www.facebook.com/franciscojose.rozadamartinez
