POR MARÍA DEL CARMEN CALDERÓN BERROCAL, CRONISTA OFICIAL DE CABEZA LA VACA (BADAJOZ).
La ciudad de Sevilla se prepara para acoger una nueva edición del IV Octubre Hispanoamericano, una cita cultural ya consolidada en la agenda de la capital andaluza que se celebrará el próximo otoño. El acto central está inicialmente previsto para el viernes 9 de octubre de 2026 y reunirá distintas actividades con un marcado carácter histórico y simbólico.
Esta iniciativa tiene como objetivo poner en valor la historia compartida entre España y el mundo hispánico, así como reivindicar el legado cultural, institucional y marítimo que unió ambas orillas del Atlántico durante siglos. En este marco, la ciudad vuelve a convertirse en escenario de referencia para la reflexión sobre la proyección ultramarina de la Monarquía Hispánica y su huella histórica.
Un reconocimiento histórico a la Carrera de Indias
Dentro de esta programación, el Ateneo Social y Castrense de Sevilla y la Delegación en Sevilla de la Real Liga Naval Española han acordado conceder una distinción al Marquesado de Astorga. El galardón se otorga como reconocimiento a su estrecha e histórica vinculación con la Carrera de Indias, el sistema de rutas y estructuras comerciales que conectó España con el continente americano durante siglos.
Con este homenaje, ambas instituciones destacan el papel atribuido a este linaje nobiliario en el desarrollo comercial y marítimo que articuló la expansión española hacia el Nuevo Mundo, en un contexto histórico en el que Sevilla desempeñó un papel central como puerto y núcleo administrativo del comercio atlántico.
Una de las principales dignidades de la nobleza española
El Marquesado de Astorga fue creado en el año 1465 y ostenta la Grandeza de España por derecho inmemorial, lo que lo sitúa entre los títulos más antiguos y relevantes de la nobleza española. A lo largo de su historia, esta casa ha estado vinculada a distintos episodios institucionales y sociales de la historia peninsular.
La actual titular es la Excma. Sra. D.ª Pilar Paloma de Casanova y Barón, XXII marquesa de Astorga y duquesa de Maqueda. Además, ostenta otros títulos nobiliarios como los marquesados de Ayamonte, Távara y la Villa de San Román, así como los condados de Monteagudo de Mendoza y Valhermoso.
Su vinculación institucional se extiende también al Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, donde ejerce como Viceconsejera Magistral del Consejo de Nobles.
En el ámbito de las instituciones nobiliarias, también destaca la figura de Francisco José López-Becerra de Solé y Martín de Vargas, reconocido por su trayectoria jurídica, institucional y académica. Es Divisero de los Solares de Tejada y Valdeosera, dos de las corporaciones nobiliarias más antiguas de España, y mantiene una estrecha vinculación con distintas entidades históricas.
Agenda de los actos oficiales en Sevilla
Los actos han sido formalmente organizados por la presidencia del Ateneo Social y Castrense de Sevilla, encabezada por Martín de Miguel Zabala, junto al delegado de la Real Liga Naval Española, Jesús Lamia Gómez. El programa comenzará el 9 de octubre con un homenaje a Cristóbal Colón, figura clave en el inicio de la expansión atlántica europea.
Posteriormente, se celebrará una cena de gala institucional en la que se procederá a la entrega oficial de la distinción al Marquesado de Astorga. Este acto reunirá a representantes institucionales y del ámbito nobiliario en un encuentro que busca poner en valor la memoria histórica vinculada a la proyección ultramarina de España.
Sevilla como escenario de la Hispanidad
La elección de Sevilla como sede del evento responde a su profundo significado histórico. Durante siglos, la ciudad fue el principal centro administrativo y comercial del tráfico con América, desempeñando un papel clave en la organización de la Carrera de Indias y en la expansión marítima de la Monarquía Hispánica.
Con el IV Octubre Hispanoamericano, sus organizadores buscan reforzar el vínculo entre pasado y presente, promoviendo la difusión del legado marítimo y cultural compartido. La iniciativa también pretende recordar a las personas, instituciones y familias que contribuyeron a construir la llamada España atlántica, subrayando la importancia de la memoria histórica en el contexto contemporáneo.
Pilar Paloma de Casanova y Barón es la actual titular del Marquesado de Astorga, uno de los títulos nobiliarios más antiguos y con mayor relevancia histórica de España. Ostenta la XXII dignidad del marquesado y también el ducado de Maqueda, además de otros títulos vinculados a distintas ramas de la nobleza histórica española.
Desde un punto de vista institucional, su figura representa la continuidad de una casa nobiliaria con orígenes en el siglo XV, cuando el título fue creado en 1465. En la actualidad, su papel no se limita al ámbito estrictamente honorífico, sino que también se vincula a distintas corporaciones nobiliarias y entidades culturales relacionadas con la conservación del patrimonio histórico.
Dentro de ese marco, destaca su relación con el Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, donde ejerce funciones vinculadas al Consejo de Nobles. Estas instituciones, de carácter histórico y simbólico, suelen centrarse en la preservación de tradiciones, genealogías y actos representativos de la nobleza española.
En el contexto del reconocimiento previsto en Sevilla, su figura aparece como representante principal del linaje del Marquesado de Astorga, una casa que ha estado históricamente asociada a la proyección exterior de España, especialmente durante la época de la Carrera de Indias. Su presencia en este tipo de actos suele tener un carácter institucional y protocolario, vinculado a la representación del título más que a una actividad política o ejecutiva.
En conjunto, su perfil se encuadra dentro de la nobleza titulada española contemporánea, donde los títulos conservan un valor histórico, cultural y ceremonial, más que un poder político efectivo.
El título de Pilar Paloma de Casanova y Barón incluye el ducado de Maqueda, pero ella lo ostenta como titular de la casa. Es decir, el ducado pertenece a su propio conjunto de títulos nobiliarios.
Francisco José López-Becerra de Solé y Martín de Vargas es una de las figuras mencionadas en el contexto del reconocimiento al Marquesado de Astorga dentro del IV Octubre Hispanoamericano de Sevilla, especialmente por su vinculación con el ámbito jurídico y con instituciones nobiliarias históricas, con la Academia Andaluza de la Historia, además de ser consorte de Pilar Paloma de Casanova y Barón, Duquesa de Maqueda, un matrimonio encantador.
Su perfil se sitúa en el cruce entre el derecho y la tradición institucional de la nobleza española. En el plano profesional, ha desarrollado una trayectoria en el ámbito jurídico, mientras que en el plano institucional está vinculado a corporaciones nobiliarias de larga tradición, como los Solares de Tejada y Valdeosera, de los que ostenta la condición de Divisero. Estas entidades, de origen medieval, conservan hoy un carácter histórico y representativo, centrado en la preservación de linajes, derechos tradicionales y memoria institucional.
Su presencia refuerza el componente institucional del evento, que no solo pone el foco en el título nobiliario, sino también en las redes históricas y corporativas que rodean a la nobleza titulada en España.
En conjunto, su figura representa ese ámbito menos visible pero relevante de la estructura nobiliaria contemporánea: el de las instituciones históricas que han sobrevivido como espacios de memoria, representación y continuidad cultural, más que como estructuras de poder político o económico.
La vinculación del Marquesado de Astorga con la Carrera de Indias
La vinculación del Marquesado de Astorga con la Carrera de Indias no se entiende tanto como una relación operativa directa con las flotas o el comercio diario, sino como parte del entramado social, político y nobiliario que sostuvo ese sistema durante la Edad Moderna.
La Carrera de Indias fue mucho más que una ruta marítima: era una estructura compleja en la que intervenían la Corona, la Casa de la Contratación, los puertos autorizados —principalmente Sevilla durante gran parte del periodo— y una amplia red de élites administrativas, financieras y nobiliarias.
En ese contexto, muchas casas nobles, entre ellas el Marquesado de Astorga, aparecen vinculadas de forma indirecta a través de su participación en la corte, en cargos de gobierno, en la administración imperial o en redes económicas relacionadas con el comercio ultramarino.
El papel de la nobleza no consistía necesariamente en gestionar los barcos o las expediciones, sino en formar parte del sistema de poder que lo hacía posible: financiación, asesoramiento político, ocupación de cargos administrativos o militares en territorios de ultramar, y participación en la estructura institucional de la Monarquía Hispánica. Por ello, cuando se habla de la relación de un linaje como el Marquesado de Astorga con la Carrera de Indias, se está aludiendo a esa inserción en el engranaje político y social del imperio.
En el plano simbólico e histórico, este tipo de vínculos también se interpreta como parte del legado de la nobleza en la construcción de la España atlántica. La continuidad del título hasta la actualidad hace que estas referencias se mantengan vivas en actos culturales o conmemorativos, como el previsto en Sevilla, donde se destaca la dimensión histórica más que una función económica o militar concreta en el comercio colonial.
