POR JUAN CUÉLLAR LÁZARO, CRONISTA OFICIAL DE FUENTIDUEÑA Y FUENTEPIÑEL (SEGOVIA)
¡Qué lejos quedan aquellas tardes de verano en los pueblos con sus calles llenas de vida, y algunas mujeres cosiendo al sol mientras se tenía a parte de la prole entretenida! La otra parte también estaba entretenida, pero seguramente ocupada en alguna de las múltiples faenas que los trabajos del campo requerían, y en las que cualquier mano disponible era tan necesaria como bien recibida.
Es lo que se deduce con esta foto, que algunos ya conocéis, y que duplicamos retocada gracias a las técnicas modernas, y así podemos ponerle algo de color a aquel verano de 1970.
Los tiempos han cambiado, que duda cabe. Y con los tiempos han ido cambiando los pueblos, y hasta nosotros mismos también hemos cambiado. Y es que es el mundo el que va cambiando y nosotros dentro de él. Habrá quien piense que para mejor; y habrá quien piense que para peor.
Las transformaciones son inevitables. Lo importante es saber adaptarse a ellas y poder seguir contándolo.
