POR JUAN CUÉLLAR LÁZARO, CRONISTA OFICIAL DE FUENTIDUEÑA Y FUENTEPIÑEL (SEGOVIA).

El 20 de marzo, a las 15:46 horas, se ha producido el equinoccio de primavera en el hemisferio norte, es decir, que el Sol se sitúa en el plano del ecuador celeste, y el día tiene una duración aproximadamente igual a la de la noche en todos los lugares de la Tierra.
“Por San Filemón el día y la noche de un tenor son».
Esta estación se identifica tradicionalmente con el renacimiento de la naturaleza, el aumento de las temperaturas medias, la floración de las plantas, el despertar de los animales hibernantes y el regreso de las especies migratorias, por lo que se la considera como la estación de la renovación de la vida.
Esperemos que así sea, y que todos tengamos una primavera florida y feliz. Y que a quien corresponda se le ilumine la mente y ponga fin a esta escalada bélica que aquí y allá estamos sufriendo en este hogar que debiera ser común y que llamamos planeta Tierra.