POR JUAN CUÉLLAR LÁZARO, CRONISTA OFICIAL DE FUENTIDUEÑA Y FUENTEPIÑEL (SEGOVIA).
“Cuando junio llega, afila la hoz y limpia la era”. Lo de afilar la hoz hace décadas, felizmente, que se dejó de hacer pues hoy las máquinas se encargan de casi todo. Incluso de segar y de limpiar la era, por lo que esta imagen de mi hermano Jesús realizando esta faena hace 37 años ya es todo un documento histórico y un recuerdo de una práctica común y habitual entonces. La hoz ha pasado a mejor vida y a ser una pieza de museo más. Todo apunta a que este año los montones no ocuparán mucho espacio por la cosecha cerealista tan precaria que se prevé por culpa de la escasez de lluvias y las altísimas temperaturas impropias del mes de mayo que acabamos de dejar atrás.
