SALUDO FUENTEPIÑELANO 4870.
POR JUAN CUÉLLAR LÁZARO, CRONISTA OFICIAL DE FUENTIDUEÑA Y FUENTEPIÑEL (SEGOVIA).
Con las últimas lluvias (aunque aún escasas) y las temperaturas tan amables que estamos teniendo estos días, la otoñada («toñada» que decimos por estos lares) va tiñendo de verde algunos de los campos de FUENTEPIÑEL.
Lástima que este pasto de otoño no pueda ser aprovechado por aquellos rebaños que en su día se careaban por esta tierra tan dura como agradecida, y tan vacía de ganados como llena de soledades. Acostumbrado a verlos desde niño, yo, personalmente, los echo mucho de menos pues forman parte de mi infancia. Con su desaparición no sólo ha cambiado el paisaje. También lo ha hecho, en parte, el paisanaje.
¡Buen día!.
