POR JUAN CUÉLLAR LÁZARO, CRONISTA OFICIAL DE FUENTIDUEÑA Y FUENTEPIÑEL (SEGOVIA).
Después de un tiempo de «convivencia» del mosto con el hollejo, llegó el momento de prensarlo y trasegar el líquido elemento al depósito «siempre lleno» en el que irá convirtiéndose en un caldo di-vino «de autor» con la supervisión y el cuidado diario del maestro bodeguero de FUENTEPIÑEL Hugo Cuéllar y de su precursor en este noble arte José Antonio Cuéllar. Sus tres marcas «Old Trance», «Trance» y «Trolas» se van haciendo un sitio entre los exigentes paladares de sumilleres de reconocido prestigio (al menos a nivel local).
Ahora sólo queda esperar y dejar que el tiempo haga su labor hasta que lleguen el trasiego definitivo y el embotellado, del que en su momento daremos cuenta.
¡Buen día!
