POR ANGEL RIOS MARTINEZ, CRONISTA OFICIAL DE BLANCA (MURCIA).
Tal día como hoy, pero de 1785, visitó la parroquia el Sr. Dr. D. Antonio de Gaona, del hábito de Santiago y del Claustro y Gremio de la Universidad de Salamanca, Beneficiado y cura propio de la Iglesia parroquial del Sr. Santiago de la villa de Totana, Visitador de la misma y su partido por Autoridad Apostólica y Real, después de lo propio de las visitas, mandó, entre otras cosas, que ninguna persona de cualquier estado de caridad o dignidad que sea, entre en el templo con redecillas en la cabeza, ni trajes indecentes, si no es con la veneración que es debida a la Casa de Dios, no arrimándose a los altares, ni poniendo sobre ellos los sombreros o monteras, ni sentándose en sus tarimas, y por mucho menos en los confesionarios, ni en las gradillas del presbiterio, absteniéndose de sentarse en él de ningún modo así los hombres como las mujeres, y que no se pongan las dichas redecillas dentro del templo hasta que estén a la parte de afuera de su cancel, bajo la pena de excomunión mayor y de cuatro reales de multa, que se exigirán a los contraventores, aplicados a la fábrica de la Iglesia, en lo que pondrá especial cuidado el cura o su teniente, dando parte a la Real Justicia, para la ejecución de dichas multas y que con esto se remedien las irreverencias que se causan en el templo en conformidad a lo dispuesto por sagrados cánones, bulas apostólicas y santos concilios, y que se forme edicto comprensivo del primer mandato por el presente notario, y se fije en las puertas de dicha Iglesia para que con noticia de él, se cumpla su contenido inviolablemente para todos los fieles, poniéndose por diligencia de haberse ejecutado así.
