POR JOSÉ LUIS CABO SARIEGO, CRONISTA OFICIAL DE RIOSA (ASTURIAS)
En los prados de Brañanueva, en el Valle de Code, situado a los pies de la vertiente oriental de La Sierra L´Aramo, está esta impresionante obra civil construida después de la concesión por el Estado y posterior captación de los Manantiales de Felguerúa, Maerá y Arroxines por el Ayuntamiento de Oviedo para surtir de agua potable a la capital (Real Orden de 10 de octubre de 1899, publicada en la Gaceta de Madrid -Boletín Oficial- nº 286, de fecha 13 de octubre de 1899). La obra se adjudicó en el año 1900 y se terminó en el año 1911.
A no muchos metros del embalse de Arroxines, que recoge el agua procedente de los referidos manantiales, se encuentra este impresinante acueducto. Fue construido con el fin de superar el profundo valle surcado por un arroyo procedente de la ladera oriental de Sierra del Aramo, se le conoce como la «Reguera de Argallao» o la «Taya», que baja desde «La Cuesta de Argallao». Tiene una longitud aproximada de unos 34 metros de largo -en curva-, con una altura, en el punto más alto de unos 18 metros; se halla rematado por un arco de medio punto apoyado sobre potentes pilares construidos con grandes sillares de piedra caliza perfectamente escuadrados y labrados. En la parte más baja los pilares tiene una anchura de unos tres metros, disminuyendo a medida que van tomando altura para terminar con un ancho de un metro aproximadamente en la parte más alta, por donde discurre el canal cubierto del agua. La parte superior es redondeada, circunstancia que, junto con la altura y su trazado imponía cierto resto a quienes se atrevían a cruzarlo para ganar algo de tiempo. Según me comentó Quico «El Palacio», había quienes se atrevían a cruzarlo con una carga de hierba al hombro. Entonces no había carretera y el camino estaba muy embarrado.
Fue necesario construirlo con curva para adaptarlo al a la orografía del terreno, lo que, en su momento, supuso una dificultad añadida que, técnicamente, fue resuelto de forma sobresaliente. Ahora tenemos una gran obra civil, digna de admirar.
